El jueves tuvimos la oportunidad de asistir al preestreno de la nueva película de George Clooney, Brad Pitt y compañía, dirigida por Steven Soderbergh. El acto tuvo lugar en los cines Capitol en pleno centro de Madrid, y no falto el famoseo al más puro estilo tomate, gente que poco ó nada tenía que ver con el mundo del cine, salvo contadas excepciones, pero ya sabemos cómo va esto del glamour y los flashes. A nosotros lo que nos interesaba realmente era la película, y la trama de esta tercera entrega es mucho más directa y sencilla que las dos anteriores. Al Pacino, en el papel de malo y director de un gran casino, estafa a uno de los miembros del equipo de Ocean, haciéndole perder prácticamente todas sus posesiones y provocándole un infarto que le deja en un estado de coma. Todo el grupo se reúne para vengar tal afrenta, incluso aliándose con un viejo enemigo al que despluman en la primera entrega, Andy García, y a partir de aquí veremos desfilar todo el lujo posible que pueda caber en dos horas de película, viendo cómo van solucionando uno a uno los problemas que surgen para dar el gran golpe en el casino. Esta vez la excusa para la película es la simple venganza, y el argumento y el ritmo se resienten si las comparamos con las entregas anteriores, sobre todo con la primera.

Ocean´s 13
El jueves tuvimos la oportunidad de asistir al preestreno de la nueva película de George Clooney, Brad Pitt y compañía, dirigida por Steven Soderbergh. El acto tuvo lugar en los cines Capitol en pleno centro de Madrid, y no falto el famoseo al más puro estilo tomate, gente que poco ó nada tenía que ver con el mundo del cine, salvo contadas excepciones, pero ya sabemos cómo va esto del glamour y los flashes. A nosotros lo que nos interesaba realmente era la película, y la trama de esta tercera entrega es mucho más directa y sencilla que las dos anteriores.
Al Pacino, en el papel de malo y director de un gran casino, estafa a uno de los miembros del equipo de Ocean, haciéndole perder prácticamente todas sus posesiones y provocándole un infarto que le deja en un estado de coma. Todo el grupo se reúne para vengar tal afrenta, incluso aliándose con un viejo enemigo al que despluman en la primera entrega, Andy García, y a partir de aquí veremos desfilar todo el lujo posible que pueda caber en dos horas de película, viendo cómo van solucionando uno a uno los problemas que surgen para dar el gran golpe en el casino. Esta vez la excusa para la película es la simple venganza, y el argumento y el ritmo se resienten si las comparamos con las entregas anteriores, sobre todo con la primera.
Además se nota la ausencia de un personaje femenino con envergadura, ya que la única actriz presente es Ellen Barkin, en el papel de asistente personal de Al Pacino, que aunque está de muy buen ver pese a su edad, no deja de ser un papel absolutamente secundario.
No obstante, la película divierte, entretiene y te hace pasar un buen par de horas, aunque no deja de ser una película totalmente palomitera. A quien le haya gustado las dos anteriores, que no lo dude, y quien las haya visto, simplemente decir que esta entrega está más cerca de la segunda que de la primera, la cual ha sido para mí la mejor de las tres. |