Siete meses después de su arrollador paso por PlayStation 3 y Xbox 360, Rockstar Games nos trae su grandilocuente Grand Theft Auto IV a la plataforma en la que esta saga dio sus primeros pasos, el PC. Meses que han servido a Rockstar para depurar un juego ya de por sí genial y que se ha convertido, por méritos propios, en una de las mayores referencias de esta generación. Veamos cómo le ha sentado este (pequeño) lavado de cara al ya inolvidable Niko Bellic.
Señor Bellic, bienvenido a Liberty City
Empecemos por el principio y por una de las mejoras más importantes que ha introducido este nuevo Grand Theft Auto IV dentro de la saga y que, como era de esperar, se mantiene intacta ahora en compatibles: la historia.
A través de una genial introducción acompañada de un marcado estilo cinematográfico, veremos como llega a la (imaginaria) ciudad de Liberty City un tal Niko Bellic. Para los que todavía no lo conozcáis, Niko es un emigrante que llega a Estados Unidos desde un lejano país del este de Europa. Tras sufrir en sus carnes una cruenta guerra que parece haberle marcado profundamente, ahora está dispuesto a vivir el sueño americano, rodeado de dinero, mansiones y chicas guapas.
Sin embargo, lo que se encuentra es todo lo contrario de lo que le había prometido y asegurado su primo Roman, que ya lleva algún tiempo en la ciudad y que ahora está envuelto en numerosos líos, con grandes deudas de dinero a peligrosos prestamistas y con un estilo de vida propio de los bajos fondos de cualquier gran metrópolis. Esto llevará a Bellic abandonar su sueño de una vida más sencilla por otra en la que el crimen, la extorsión y las mafias serán parte del día a día.
A partir de aquí la historia irá evolucionando, misión tras misión, conociendo a nuevos personajes, con algún que otro giro en el argumento y llevándonos de la mano a todos los rincones de la enorme ciudad de Liberty City. Sin entrar en más detalles, lo que sí podemos decir es que el conjunto es mucho más serio, sólido y entretenido que el de las anteriores entregas de GTA, con algún que otro momento melodramático, algún otro sólo recomendado para mayores de 18 años por su extrema violencia y con una serie de inolvidables personajes.
Si nos tenemos que quedar con algún detalle de los anteriores para explicar el porqué de la grandeza de la trama protagonizada por Niko Bellic, nos quedamos con sus personajes, cada uno marcado de una muy fuerte personalidad, menos estereotipados que en anteriores entregas y que nos podrán ayudar en mayor o menor medida, según nos hacemos amigos de ellos, logrando crear en el jugador una mayor empatía. La interacción con estos personajes se realizará antes de cada misión, o bien, simplemente, a través del teléfono móvil o cuando nos acompañan en el coche cuando vayamos por las calles de Liberty City.
Todos estos personajes logran crear un mayor trasfondo en la historia que nos narra Grand Theft Auto IV, pues además de contarnos puntos importantes de su vida y de hacer evolucionar la trama argumental, también nos darán detalles de la ciudad y forzarán de vez en cuando a Niko a hablar de su pasado, del cual se tienen muy pocos detalles en su principio. Si a todo lo dicho hasta ahora le unimos el fino sentido del humor (negro) y la posibilidad que nos da el juego de tomar ciertas decisiones que influirán en el desarrollo de la aventura (dependerá, básicamente, si decidimos matar o no a algún personaje), lo cierto es que el resultado es realmente bueno.
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Aunque eso sí, tampoco os esperéis un argumento como el de Mass Effect o Metal Gear Solid, porque aquí no lo encontraréis. Aquí la historia sirve para acompañarnos durante el juego, y no al revés, ya que como es habitual en este particular género, al ofrecer tantas posibilidades en un mundo tan abierto, es imposible mantener la tensión argumental de una manera eficiente. Lo que sí hay que agradecer y alabar a Rockstar es que esta vez sí ha conseguido realizar una trama que engancha y que no se diluye como un azucarillo con el paso de las horas.
Abrumados por Liberty City
Pero si hay un punto que realmente no olvidaremos de GTA IV, ese será su ciudad. Las sensaciones de los primeros minutos en ella son las mismas que las de cuando uno llega realmente a una nueva ciudad. Si nunca tuvisteis esta sensación, deciros que uno se queda abrumado durante unos primeros minutos, mientras el cerebro todavía empieza a asimilar toda la nueva información y a realizar en la mente un plano “virtual” de las calles más próximas. Y esto mismo es lo que consigue ofrecernos la inmensa Liberty City durante sus primeras horas de juego.
La ciudad es grande, muy grande, aunque algo mejor que la que vimos en San Andreas (allí no era una ciudad, sino un estado entero), con un diseño claramente inspirado en el de la ciudad de Nueva York, con muchos lugares reconocibles, como una versión de la Estatua de la Libertad, de Times Square o de Central Park, entre otros muchos sitios. Pero lo que más nos ha gustado del diseño de esta nueva metrópolis es que se han eliminando muchos tramos “inútiles”, ahora todo tiene un porqué dentro de la ciudad, haciéndose mucho más cómodo ir de un punto a otro de Liberty City, ya sea en coche, en helicóptero (aquí no hay aviones) o utilizando el transporte urbano, que irá desde el clásico taxi hasta el metro ligero. |