Los MMO gratuitos suelen llevar consigo un pesado estigma que les acompaña desde su puesta a la “venta”, hasta la finalización de su ciclo de vida. O al menos, es así en los mercados occidentales. Se suele presuponer que dichos proyectos deben poseer una menor cantidad de contenido, una jugabilidad poco afortunada y una presentación poco cuidada, en comparación con los títulos de pago. Muchos han sido los títulos que hasta la fecha han tenido que sufrir dichos prejuicios por parte de la prensa especializada, pero siempre tiene que haber una excepción a la regla. Y en este análisis, trataré de demostrar por qué Runes of Magic, es una de esas excepciones.
Primer Contacto
A pesar de que Runes of Magic es obra de los taiwaneses Runewalker Entertainment (la localización occidental recae en la compañía alemana Frogster), una vez que comenzamos a jugar sorprenden las innumerables similitudes existentes con los MMO de corte más occidental. Todo, desde las clases, la historia, el mundo, los combates, podrían considerarse como ejemplos clásicos de lo que debiera ser un MMORPG en occidente. Siendo honestos, incluso la interfaz parece un corta/pega de otros juegos del mismo género como World of WarCraft o Warhammer Online. No obstante, el título incluye algunos elementos interesantes. Y lo hace gratis. De ahí el valor de este proyecto.
Personajes
Como todo buen MMORPG, nuestra aventura comienza con la selección de personaje. A diferencia de otros juegos del mismo corte, en Runes of Magic sólo dispondremos de dos razas a elegir: los elfos y los humanos. Asimismo, se incluyen ocho clases, cada una de las cuales responde a los cánones más tradicionales. Así, los Guerreros blanden grandes armas y hacen mucho daño, los Pícaros apuñalan y utilizan venenos para hacer más daño, los Exploradores se especializan en arcos y flechas para hacer daño a distancia, los Magos utilizan la magia para efectuar daño de área, los Sacerdotes curan y buffean a sus compañeros, y los Caballeros son excelentes tanques. Finalmente destacan las clases Druida y Alcaide, exclusivas de los elfos, con gran énfasis en el control del poder de la naturaleza.
Y aquí llegamos a una de las novedades de este título: las clases dobles. Básicamente, en Runes of Magic se le permite al usuario seleccionar una clase secundaria, una vez que su personaje llegue a nivel 10. Una vez hecho esto, el personaje tendrá acceso a un número limitado de habilidades de su clase secundaria, además de a unas habilidades denominadas Elite, resultado de la combinación de las dos clases elegidas por el jugador. Esto le da un componente estratégico muy interesante a este proyecto, de manera que si quieres que tu Guerrero posea capacidades curativas, no tienes más que seleccionar un Guerreo/Sacerdote. Y si quieres que tu Mago pueda defenderse en el cuerpo a cuerpo, convierte a tu personaje en un Mago/Guerrero.
Como contrapartida a este acierto de los chicos de Runewalker, el sistema elegido para perfeccionar nuestras clases, no nos han convencido tanto. Y es que no se podrá subir el nivel de nuestra clase secundaria, a la vez que la primaria. Si queremos subir nuestra clase secundaria, deberemos transformarla en primaria. Llegado al punto de que nuestras dos clases estén en su máximo nivel, ya es nuestra elección cuál queremos que sea la primaria. Puesto que, os recordamos que no tendremos acceso a todas las habilidades de nuestra clase secundaria, a pesar de que ésta esté a su máximo nivel.
Misiones y Trasfondo
Si os soy sincero, esperaba muy poco de este título en lo referente a las misiones. Y es que, yo también era de esos que, de manera errónea, prejuzgaba a los MMO gratuitos como algo falto de contenido. Pero mi sorpresa ha sido mayúscula al corroborar que si me llegan a decir que este título era de pago, el número de misiones presentes me hubiera parecido más que correcto.
Os podemos afirmar que no os faltarán misiones en Runes of Magic. Todas las zonas tienen un buen número de ellas, de hecho, es justo decir que podréis subir las dos clases de vuestro personaje sin que os falten misiones por realizar. Si bien esta afirmación flaquea un poco en los niveles más altos. Además, existirán misiones diarias que enriquecerán la experiencia del jugador.
Por contra, hemos de reconocer que las misiones son harto repetitivas. Y que la mayoría son del tipo “ve y mata a X”, “encuentra a Y”, y “entrega este mensaje a Z”m además de que las historias de las misiones carecen de un trasfondo en condiciones. No esperéis excelentes relatos e historias épicas, ya que el mundo de Runes of Magic adolece de la riqueza que otros títulos sí poseen. Si sois de los que no leéis los textos y diálogos de los misiones, y que sólo os interesa a quién tenéis que matar, o a dónde tenéis que ir, os aseguro que no os perderéis gran cosa.
Jugabilidad e Interfaz
El combate en Runes of Magic se podría calificar como correcto y genérico. Genérico porque funciona tal y como ya hemos visto en muchos otros juegos. Situamos nuestras habilidades en una barra situada en el centro de la parte inferior de nuestra pantalla. En un principio, las habilidades disponibles parecerán exiguas, pero aumentarán a medida que perfeccionemos a nuestro personaje. Estas habilidades se alimentarán de mana, si seleccionamos a un personaje con habilidades mágicas, o de resistencia, para el resto de personajes. Y es correcto porque el hecho de disponer de dos clases en un mismo personaje, hace que el combate gane en dinamismo y añade un componente estratégico muy interesante. Pero no deja de ser, en gran medida, una repetición de lo ya visto en otros juegos. He visto sistemas de combate mejores, pero también peores. |