Alguien que es capaz de crear un título ya mítico como Metropolis Street Racer siempre ha de tenerse en cuenta. Despierte gran o poco interés, un estudio que en su fuero interno tiene el talento para no ya crear MSR, sino la saga Project Gotham Racing, merece una importante mirada. Tras desvincularse de Microsoft, Bizarre Creations nos trae el primer título de conducción para Activision. Un videojuego creado para un público más amplío que contiene en su interior una mecánica muchísimo más engrasada de lo que se podría esperar de un primer videojuego de franquicia. Bizarre va a por todas y por la buena trazada.
No hay nada como reventar al primero en la última curva
El pistoletazo de salida para Blur está dado. El estudio sale por la parte limpia del circuito y con una trazada impecable. Lo que nos traen en Blur es un videojuego para todos los amantes de la conducción pero que siempre gustaron de hacer el gamberro en otros títulos. La premisa de: “Si estabas cansado de Mario Kart, este es tú juego” funciona a medias, pues Blur contiene más por sí mismo que una simple comparativa con el juego de Nintendo. Sorprende como aún nadie más había combinado la velocidad y estética de conducción arcade con piques y destrucción entre oponentes. No es fácil equilibrar dicha mezcla, pero en Bizarre Creations talento no falta.
De ahí que el concepto de Blur no trata de si estabas cansado de X juego, encuentres en Blur la salvación. Habrá miles de personas que así lo sientan. Pero lo que este videojuego ofrece reside más en aunar a todos aquellos jugadores que disfrutaban de otros títulos de conducción; pero siempre haciendo el gamberro. Si eras de los que en Gran Turismo te aburrías y girabas 180º el coche simplemente para estrellarte contra los que venían en dirección contraria, si eras de los que en Project Gotham Racing habían hecho un arte del tocar levemente por detrás al contrario para que derrapara, si realmente eras de esos, definitivamente Blur es tú videojuego.
Estamos ante un título con muchísimo que ofrecer en la campaña de un jugador, de manera asequible, directa y muy bien diseñada, pero aún más que ofrecer en el multijugador. El saber hacer de Bizarre en cuanto a la jugabilidad y diversión es de una notoriedad considerable, el talento de Activision en la producción y puesta en escena, también es digna de mención. Con esta combinación el producto no podía dejar mejor sabor de boca. Veamos el porqué.
Jugabilidad: Y Bizarre lo vuelve a hacer
Nuestros primeros pasos en el juego empiezan llegando al alma de los más veteranos. Una logradísima cinemática, acompañada del tema Ecstasy of Gold de Ennio Morricone, banda sonora de millones de momentos inolvidables, además de la película El Bueno, El Feo y El Malo, remasterizada en clave de bases electrónicas nada contaminantes. Soy consciente de que estáis leyendo el apartado de jugabilidad, pero no hay mejor forma de empezar a jugar a Blur que con una introducción de tanta calidad.
Con la meta de llegar a público de todas las edades y al mayor registro de jugadores de conducción posible, desde amantes de un estilo arcade-realista a puro arcade, la puesta a punto inicial no podría ser más impecable. La introducción al título está tremendamente estudiada y cimentada en unos menús elegantes, cómodos y muy accesibles. Antes de entrar a cualquier tipo de modo de juego, un video, doblado al castellano, nos narrará las peripecias y misiones a realizar. Todo fácil, sencillo y en absoluto problemático y tedioso. La gente lo que quiere es jugar y no tener que realizar largos tutoriales o repetitivos carnets de conducción antes, si quiera, que empezar una carrera.
El juego está estructurado y pensado a la perfección para mostrarnos cada categoría y modo de juego con paso firme y de manera sencilla. En Bizarre saben que una de las premisas necesarias que ha de cumplir todo juego es que la inyección de retos para el jugador sea constante. Ya lo bordaron con los “kudos” en sus anteriores sagas de conducción y en esta ocasión la recolección de puntos se basará en la obtención de luces y puntos de fans. Si ganamos una carrera obtendremos 5 luces, que es el nombre que reciben aquí los puntos, si además completamos el número y la carrera de fans obtendremos dos luces más.
Pero antes de entrar en lo que verdaderamente nos ofrecerá el juego hay que alabar el trabajo de creación de potenciadores con los que consta el juego. Aunque en primera instancia puedan resultar escasos los ocho ítems disponibles, estos están realmente equilibrados. Dispondremos de Reparación; clave para arreglar en plena carrera nuestro maltrecho coche, Descarga; el equivalente a la tortuga roja de Mario Kart, Empujón, una onda expansiva a nuestro alrededor que separará a los que estén cerca nuestro, Nitro; para acelerar bruscamente, Mina; un regalo explosivo para los que vengan detrás, Rayo; una serie de rayos que permanecerán en pista y que sirve sobre todo para contrarrestar a los que van en cabeza, Escudo; como su propio nombre indica nos salvaguardará de cualquier ataque y por último uno de los más divertidos: Proyectil, con el que lanzaremos tres dardos al que tengamos delante. Todos útiles, efectivos y realmente divertidos.
Pero es que, además, una de las prioridades de Blur es conseguir espectáculo. Cuanto mejor derrapes, cuanto más golpes y combos encadenes y cuanto más espectacular seas más fans ganarás. El juego está pensado para ese detalle cómo si se tratara de los extintos “kudos”. Por lo tanto, al iniciar cada envite veremos el número de fans a conseguir y según nuestro estilo de conducción y espectacularidad conseguiremos dicha luz. Además se le suma que durante la carrera habrá unos ítems que al accionarlos activarán una serie de portales lumínicos que tendremos que cruzar en orden. Si lo conseguimos obtendremos la luz correspondiente a “Carrera de fans”. Ahora imaginad que en una carrera contra 20 contrincantes, en donde todos los coches se están lanzando ítems entre sí, hemos de tener la sangre fría de cruzar cada portal; tarea nada sencilla a partir de mitad de juego. Realmente emocionante.