Tras su paso por PlayStation Network y Xbox Live Arcade, el MOBA (Multiplayer Online Battle Arena) de Romino Games llega a Steam para atrapar con una alocada parodia de las series comerciales de los años 80/90. ¿Os acordáis de los Chocobots de Los Simpsons, aquella parodia de los dibujos animados de los Transformers pensados para vender juguetes? Pues en un marco parecido se asienta la iconografía de Awesomenauts, mientras va propinando colleja tras colleja a un jugador que se confía al ver colores vivos, tras los que se esconden el concepto de estrategia y tesón que todo MOBA ha de tener.
Mismos ingredientes para todos, decide el más hábil
Simetría en los escenarios, dos equipos idénticos, mismas condiciones, mismas habilidades, mismos personajes y por supuesto los mismos atajos y secretos para todo el mundo (aunque partirá con algo de ventaja aquel que los descubra antes o conozca mejor). Unas reglas muy primitivas: dos gladiadores que lucharán sólo con sus puños y ganará aquel mejor entrenado, más inteligente o más hábil. Vamos, lo contrario a lo que es la Fórmula 1 de hoy en día, en el que todos tienen triquiñuelas técnicas que desvirtúan, en la gran mayoría de casos, las manos del piloto.
Awesmoauts no, Awesomenauts es justo, como el caos. Todos los jugadores parten del punto inicial con las mismas condiciones. ¿El fin? Destrozar la base enemiga e impedir que destruyan la propia. ¿Qué conviene más? Pensará el jugador, ¿vale la pena arriesgarlo todo a un ataque devastador pero dejar las defensas al descubierto? ¿O quizá es mejor una sólida e inamovible defensa mientras se van haciendo pequeñas incursiones que vayan minando las barreras enemigas?
Cada jugador decidirá lo que mejor crea, pero al principio ya os vaticinamos que decidiréis mal, decidiréis muy mal. Casi con toda seguridad cada pirueta o acción será una especie de acción ridícula en un título que no perdona errores ni tonterías. Recordad: si todo el mundo parte con las mismas condiciones de lucha, la elección de personajes y habilidades que hagáis, es decir, el gestionar vuestros recursos será lo que marque la diferencia; junto a la habilidad de cada uno. Así que si os ponéis a hacer el héroe, intentando creeros el más machote de todos y dejar tirados a vuestros dos compañeros, probablemente no sólo pierdas la partida, sino que dichos compañeros no querrán jugar más contigo hasta que dejes de ser ese irritante “noob” (una etapa por la que todos hemos pasado).
La definición de su género bien lo anuncia: Awesomenauts es un título enteramente online que aún poseyendo un modo práctica en solitario – en el que también podremos conseguir experiencia, avanzar y desbloquear contenido – está centrado única y exclusivamente en los piques entre seres humanos. El trasfondo galáctico y con personajes estrambóticos y con muchísima personalidad sólo es una excusa para tardar pocos segundos en ponernos a propinar hostias sin ton ni son. Pero como le ocurre al boxeador primerizo y novato, es todo ímpetu y energía sin control, ni respiración, ni juego de pies, ni anticipación, ni observación del contrincante. La práctica, el entreno y las derrotas son las que cincelaran vuestra habilidad con esta obra.
Una trampa letal envuelta entre colores
Las batallas, sean competitivas, cooperativas (o una mezcla de ambas) se reducen a un 3 vs. 3. Somos dos grupos de mercenarios enfrentados en una lucha por el bien más preciado del universo: los solares, pequeñas fuentes de energía que hacen las veces de dinero en el juego. Al ser un juego online podremos unirnos a una partida cualquiera, crear una sesión de tres jugadores con dos amigos nuestros y enfrentarnos contra otros amigos o contra un grupo cualquiera.
La facilidad de uso es abrumadora y pocos son los segundos que se necesitan para ponerse a pelear por la victoria. Pero como bien introducíamos al principio, Awesomenauts es una trampa letal para aquellos confiados que se creen que el monte es orégano porque en otros juegos son rápidos. Conocerse a todos los personajes y todas sus habilidades secundarias y pasivas es una tarea vital, y hasta que no lleguéis a un dominio medio de cada una de ellas (la búsqueda del personaje con el que os sintáis más cómodos también es importantísima) no empezaréis a conseguir victorias conscientes (es decir, aquellas que no conseguís por pura potra o sin saber muy bien como habéis llegado a ella).
El toque de plataformas 2D, que por lo vistoso de los colores y los escenarios/personajes recuerda a los MegaMan X, le viene que ni pintado a unos escenarios en absoluta simbiosis con la jugabilidad. Cada extremo del escenario contiene el núcleo vital de cada equipo, por lo que si destruimos el contrario obtendremos la victoria. El problema es que para llegar al núcleo contrario deberemos atravesar una serie de obstáculos (léase cañones de energía más que potentes) que no nos lo pondrán nada fácil. Además están unos pequeños bots que hacen las veces de escudos protectores y tras los que necesitaremos resguardarnos para que los cañones láser no nos fundan en un santiamén).
El mayor punto negativo es el escaso número de escenarios, no obstante son ocho los personajes a elegir. Quizá no desarrollaron ni más personajes ni más mapas para que todo se quedara en casa y el equilibrio fuera absoluto en cada uno de ellos (que lo es). Hay diferentes tipos de personajes, desde una especie de sapo con un devastador ataque cuerpo a cuerpo y una demoledora lengua de largo alcance, pasando por un cowboy que es capaz de lanzar dos cartuchos de dinamita o un buey virtual que embiste a lo que tenga por delante.
La gracia del juego está en cómo desbloqueamos y mejoramos nuestras habilidades secundarias a través de los Solares que hay repartidos por los escenarios y que obtenemos de destruir a contrincantes. Al inicio de nuestra base hay unas tiendas que nos permiten, por ejemplo, añadir más cartuchos de dinamita a la habilidad secundaria del cowboy, o hacer que su explosión tenga mayor alcance. Las habilidades se mejoran en tiempo real así que aquellos equipos que destrocen y avancen más podrán mejorar más habilidades. No obstante, eso no les dará la victoria, pues si no saben escoger sus atributos, podrán ver cómo la ventaja inicial se diluye estrepitosamente.
Quizá esa frustración y la falta de una obtención de conocimientos más pausada sea una de sus mayores lacras. O más bien, antes que calificarla de lacra podríamos decir “detalle que pueda echar para atrás a un gran número de usuarios”. Se nos ocurren mejores formas de hacer digerir al jugador la experiencia sin necesidad de rebajar ni su dificultad ni su ADN complejo y estratégico. No obstante estáis avisados de que Awesomenauts os hará sentir como en esas primeras partidas, por citar un ejemplo, al Quake 3 o Unreal Tournament en su día… que ni las veías venir. |