Just Cause 2 es la secuela de uno de los primeros juegos de la actual generación, el cual planteaba una isla totalmente explorable y con libertad para ir de un sitio a otro. Los problemas técnicos y la falta de objetivos lo convirtieron en un juego del montón, ¿conseguirá la segunda entrega ser un buen título basándose en la misma esencia pero corrigiendo esos problemas? Veámoslo.
Busca y destruye
En el juego encarnaremos a Rico Rodríguez, un agente de La Agencia que ha de buscar a un traidor, Tom Sheldon, que casualidades de la vida, es su amigo y mentor. El objetivo es encontrarlo y acabar con él, pero para ello tendremos que poner patas arriba la isla, creando el caos entre las tres bandas que luchan por hacerse con el poder, que ahora ocupa el dictador Baby Panay. El juego nos irá llevando por todas las partes de la isla durante la campaña principal, en la que iremos desbloqueando nuevas zonas para ser posteriormente exploradas. Tenemos dos elementos fundamentales, demasiado fundamentales: el gancho y el paracaídas.
El primero nos servirá para agarrarnos a edificios y saltar como si de la “batgarra” se tratase, agarrar a otros enemigos y matarlos a distancia o usarlo como arma cuerpo a cuerpo. Usando ambos podemos realizar combinaciones de lo más variadas, como coger impulso con el paracaídas para elevarnos y lanzar el gancho a una estructura a 200 metros de distancia para agarrarnos a ella como un imán. Como ya habréis notado, se trata de un mecanismo de juego totalmente arcade, dejando de lado el realismo en favor de la diversión para poder hacer el loco en cualquier situación. Otro ejemplo de los múltiples usos que le podemos dar al gancho es unir un coche con una estatua para derribarla o, en pleno combate, hacer lo propio con un soldado enemigo y un contenedor de helio, para ver cómo sale volando por los aires. Con el dinero que vayamos adquiriendo podremos llamar a un traficante del mercado negro en cualquier momento, que nos traerá armas y vehículos, además de poder llevarnos a cualquier otro punto de la isla que nosotros le pidamos, para evitarnos así tener que malgastar el tiempo en ir de un sitio a otro.
Si bien es verdad que lo que vimos era todavía una versión previa aún muy verde, la inteligencia artificial de los enemigos nos ha parecido nefasta, disparando para otro lado o pasando por delante suya sin ni siquiera inmutarse. Desde luego margen de tiempo para depurarlo tienen, y esperemos que así sea. Hablando de disparar, cuando apuntemos a un enemigo la mirilla se quedará fijada en él aunque se mueva, facilitándonos así los combates. Como no podía ser de otra forma, esta opción se puede desactivar y apuntar nosotros de forma manual para ser más certeros. Todos los vehículos podrán robarse, tanto en parado como en movimiento, y para ello se usará el salto, el gancho y, en ocasiones, breves acciones mediante los famosos QTE (Quick Time Events).
Bienvenidos al paraíso
Los números de Just Cause 2 son impresionantes. Tendremos una isla de 1.000 kilómetros cuadrados a nuestra total disposición para recorrer y explorar con más de 260 asentamientos, que podremos recorrer con más de 100 vehículos diferentes y arrasar con decenas de armas que podremos usar y personalizar. Si bien cada asentamiento se podrá resolver como misión secundaria, el título contará con más de 50 misiones pertenecientes a la historia principal.
Para completar una misión secundaria tendremos que conseguir el 100% del asentamiento, destruyendo todas las estructuras como depósitos de agua, gasolineras o puestos de propaganda además de aniquilar a todos los enemigos. Precisamente una de las quejas de la primera entrega es que esta estaba vacía de objetivos, algo que se han empeñado en solucionar, puesto que no daremos dos pasos seguidos sin encontrarnos alguna tarea por hacer.
Apartado Técnico
El motor gráfico usado para la ocasión es el Avalanch 2.0, una revisión del utilizado en el primer juego. Nos encontraremos con un escenario enorme y totalmente explorable. Cualquier punto que veamos en el horizonte será jugable, y podremos ir hasta él. A lo largo de toda la superficie explorable encontraremos diferentes entornos como montañas nevadas, desiertos, ciudades, bosques y playas caribeñas, evitando de esta forma que nos de la sensación de estar en la misma zona constantemente.
Por otra parte la iluminación será bastante buena, incluyendo sombras en tiempo real para todos los objetos y personajes. La fluidez es asombrosa, ya que por mucho que se recargue la acción nunca baja de las 30 imágenes por segundo, algo que hemos podido comprobar de forma exacta gracias al contador de frames implementado en la versión previa que probamos. El único aspecto negativo es que algunas texturas son excesivamente planas, pero es algo totalmente perdonable dada la enorme extensión del escenario.
En cuanto al apartado sonoro, estará totalmente localizado al castellano para que no nos perdamos ni un solo detalle. Respecto a la banda sonora no os podemos comentar nada aún ya que en la versión previa brillaba por su ausencia.
En Resumen
Just Cause 2 nos ofrece una enorme extensión de terreno totalmente explorable y llena de objetivos por cumplir. La combinación del gancho y el paracaídas ofrecen una jugabilidad vertical muy divertida. Será la historia principal y la variedad de misiones las que decidan si el juego es notable o por el contrario acaba siendo repetitivo, así que habrá que esperar unos meses para saberlo. Se pondrá a la venta el 26 de marzo para Xbox 360, PlayStation 3 y PC.