Mientras nos mordemos las uñas esperando noticias de la quinta entrega de Grand Theft Auto, muchos son los que intentan ser candidatos al trono del mejor sandbox de acción. Square-Enix ya tiene clara su apuesta: Sleeping Dogs, que no sólo nos entregará una ciudad entera para explorar, sino que también nos meterá en tiroteos, persecuciones y combates que no desmerecerían en una superproducción hongkonesa. Acudimos a una presentación a puerta cerrada en el stand de Square-Enix, y aquí te traemos nuestras impresiones.
Cóctel de puños, tiros y derrapes
Como ya adelantamos en anteriores avances, el punto fuerte de Sleeping Dogs va a ser su ambientación. La bulliciosa, sucia y superpoblada Hong Kong va a empapar el juego completamente y va a utilizar la rica imaginería creada por décadas de industria audiovisual llena de combates a muerte, tiroteos espectaculares y persecuciones al límite. Ya solamente al pasear por las calles nos damos cuenta de que la arquitectura de la ciudad poco tiene que ver con la estética occidental que ha dominado el género hasta la fecha; aquí hay edificios caóticos llenos de aparatos de aire acondicionado, tenderos repletos de ropa, calles sucias y estrechas, tiendas abarrotadas de carteles y coches destartalados. Sin embargo, si viajamos a la parte alta de la ciudad, encontraremos la cara más familiar, con vehículos deportivos, rascacielos y amplios jardines donde relajarse un poco. A diferencia de otras localidades más asépticas, el Hong Kong de Sleeping Dogs se siente fresco y dan ganas de explorarlo en busca de mini-juegos, secretos y otras recompensas desperdigadas.
La demostración en directo nos mostraba un día cualquiera en la vida de Wei Shen, el policía infiltrado en la mafia que pronto se verá en puestos de responsabilidad muy a su pesar. A su recién adquirido club nocturno acudió un tipo huraño llamado Ponytail, que venía en representación de un mafioso local, Big Smile Lee. Ponytail intentó intimidar a Wei Shen y pronto las cosas se salieron de madre. Tras escuchar unos disparos al otro lado de la puerta salió de su despacho y comenzó un tiroteo en mitad de la pista de baile. Aquí pudimos apreciar el uso del famoso Bullet Time, que nos permitía ralentizar la acción para lanzarnos en plancha y conseguir algunos disparos fáciles y, todo hay que decirlo, muy flipantes y espectaculares.
Pero lo que más llamaba la atención era el sistema de coberturas y movimiento, que dejaba una gran libertad para deslizarse sobre la barra, tirarse en plancha sobre una barandilla o saltar obstáculos móviles. Matar a un enemigo de un disparo en la cabeza mientras nos deslizamos grácilmente a cámara lenta sobre la barra del local resultará de lo más satisfactorio. En general, parece que cuando haya un tiroteo cerca encontraremos varios puntos de cobertura, pero el juego invita a hacer el loco constantemente para currarnos una escena de acción digna de una película de Chow Yun-Fat.
A la salida de la discoteca nos esperaba un comité de bienvenida, y unos coches negros se adentraron en la calle derrapando mientras sus ocupantes cargaban sus ametralladoras. En un instante Wei Shen y su compañero se encontraban bajo fuego intenso, así que el protagonista tuvo que usar los coches del aparcamiento como cobertura. Tras ver cómo Ponytail escapaba en coche, su colega se puso al volante de otro vehículo y salieron tras él. Casi todas las misiones que hemos visto hasta ahora parecen combinar estos tipos diferentes de jugabilidad, saltando de tiroteos a golpes y persecuciones. Desde luego, variedad no parece faltarle.
La persecución por las calles de Hong Kong no pudo ser más intensa. Mientras su compañero conducía, Wei Shen solamente tenía que preocuparse de disparar. Si tenemos precisión y apuntamos a las ruedas del coche, éste hará un vuelco espectacular y acabará explotando en llamas a cámara lenta. De nuevo, más escenas espectaculares dignas de buen cine de acción. Tras unos minutos de infarto, Shen alcanzó el coche de Ponytail y consiguió inutilizarlo.
Tras la vuelta en coche llegó la hora de perseguir a Ponytail por las callejuelas de la ciudad. Si se nos viene un nombre a la cabeza al ver su desarrollo es el de Assassin’s Creed, con el que comparte elementos de parkour urbano. Aquí no seremos tan ágiles como Ezio, pero Wei Shen podrá saltar puestos de comida, trepar por paredes y vallas y saltar entre azoteas con asombrosa facilidad. En los instantes más espectaculares el Bullet Time se activará automáticamente, regalándonos grandes momentos como cuando el protagonista atraviesa una cristalera de un tejado al aterrizar sobre ella. Todas las acciones se controlarán con un solo botón, por lo que la simplicidad es máxima y solamente deberemos ocuparnos del timing.
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Por último, la persecución a pie terminó en combate cuerpo a cuerpo. Como ya dijimos, Sleeping Dogs bebe de Arkham Asylum en este apartado, con un sistema de agarre y contraataque prácticamente calcado. Sin embargo, aquí la estrella de la función son las ejecuciones brutales que podremos realizar usando los elementos del escenario, que van desde matar a alguien a portazos de coche a meterle la cabeza en un fogón de cocina. El combate en general es simple pero adictivo y crudo, y promete ser tan importante como los tiroteos o las persecuciones en el conjunto.
Apartado Técnico
El mayor logro de Sleeping Dogs es haber captado el espíritu de una ciudad tan compleja y carismática como Hong Kong, y transmitirlo. Realmente sentimos que estamos ante una ciudad extraña, sobrecargada de detalles y rica en variedad. Resulta especialmente atractiva de noche, cuando los neones de las calles se encienden por doquier, dando un toque muy de Blade Runner a nuestros paseos nocturnos. Los modelados de los personajes son correctos, pero se echa un poco de menos una mayor expresividad facial durante las secuencias de vídeo. El trabajo de las voces, en inglés de momento, compensa esto con unas actuaciones muy adecuadas. La banda sonora promete ser variada gracias a las distintas estaciones de radio que podremos escuchar.
En Resumen
Sleeping Dogs es de esos juegos que cuando te los enseñan, dan ganas de agarrar el mando para disfrutarlos por ti mismo. United Front Games está apostando por misiones variadas que intercalarán luchas con tiroteos y persecuciones a pie y en coche, dando una agradecida variedad al conjunto. Lejos de diluirse entre tanto género, parece que cada sección contará con segmentos increíbles y dignos de una película de acción made in Hong Kong. Puede que verlo en movimiento no desencaje mandíbulas como pasa con los GTAs, pero la mayor virtud de Sleeping Dogs se encuentra donde debe estar: jugándolo. El 17 de agosto se lanzará en Europa y por fin podremos repartir unos cuantos guantazos por oriente.
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E3 2012 |