Poco a poco, la tercera parte de Lost Planet nos va enseñando sus cartas, que se distancian un poco de las de sus predecesores y se acercan más al género de la supervivencia individual. Eso sí, no faltarán los impresionantes combates a bordo de robots gigantes, que se ha convertido en una de las señas de identidad de esta franquicia de Capcom. Estuvimos en una presentación a puerta cerrada durante el pasado E3 donde varios desarrolladores del juego nos quisieron transmitir el nuevo espíritu Lost Planet 3.
Sobreviviendo en un planeta hostil
Tras volver a ver este título en movimiento la sensación que nos queda es que el entorno será más hostil incluso que en entregas anteriores. Aquí no tenemos a los personajes estilizados de la primera entrega o a los soldados con ametralladoras gigantes de la segunda. El protagonista, Jim Peyton, es un tipo corriente, un minero encargado de extraer metales valiosos de debajo del eterno hielo del planeta E.D.N. III. El manejo de Jim será muy parecido al de los soldados de entregas anteriores, pero se le notará más débil y propenso a sufrir agarres cercanos de las criaturas enemigas, que nos morderán a pocos centímetros de la cara si no las apartamos a cuchilladas. Veremos si más adelante el protagonista adquiere una de esas enormes ametralladoras Gatling características de la saga, pero todo lo que hemos visto de Lost Planet 3 nos transmite sensaciones más cercanas al survival horror que a la acción. Aún así, no os confundáis, pues en ocasiones habrá combates multitudinarios totalmente frenéticos contra los Akrid, solo que estarán más intercalados con secciones tensas de investigación. En la presentación lo definieron claramente: “queremos un estilo opresivo pero con acción”.
Incluso el Rig de Jim, el enorme robot de varios metros de altura que usa para extraer minerales, es rústico y de movimiento torpe. Lo manejaremos en primera persona desde la cabina, y aunque parezca un cambio menor, ayuda mucho a conseguir esa sensación de supervivencia de la que hablamos. El visor de cristal se helará durante las tormentas más intensas, y tendremos que salir fuera a arrancar el hielo a tiros sin saber lo que nos puede esperar. Nos confirmaron que Jim usará el mismo Rig durante todo el juego, pero que podremos añadirle mejoras de todo tipo para aumentar su efectividad en combate. Los desarrolladores hicieron una comparación curiosa: el Rig será para Jim como el camión para un camionero, una pieza de trabajo que se acaba personalizando y tratando con cariño después de pasar decenas de horas en su interior.
La historia ha ganado muchísimos enteros respecto a la confusa trama argumental de la segunda parte, y esta vez todo el peso caerá sobre los hombros de Jim Peyton. Peyton parece un personaje carismático, un poco quemado y sarcástico, y soltará algún comentario jocoso cada pocos minutos. Tiene un poco de actitud de camionero, por seguir con la analogía; un carácter de hombre que ha visto mundo y lo único que quiere es volver a casa a estar con su familia. Todo el arco argumental será una precuela de la primera parte, así que el planeta estará helado y aún no habremos entrado en la guerra abierta que vimos en otras entregas. Aquí veremos la historia de un hombre, su máquina y un entorno hostil, aunque pronto la aventura de Jim tomará caminos inquietantes al descubrir misteriosas bases abandonadas bajo el hielo.
Además de las tormentas de nieve y del hielo, el planeta tendrá otros regalos que vendrán en forma de criaturas Akrid de todo tipo. Irán desde pequeños insectos reptadores (que recuerdan a las larvas de Alien) hasta enormes bestias de varios metros de altura con las que pelearemos tanto a pie como en nuestro Rig. Podremos llevar dos armas, además de nuestra pistola, y contaremos con varios tipos de granadas que nos sacarán de apuros. Las secciones abiertas en el exterior siguen siendo importantes, pero en esta entrega encontraremos más niveles de pasillos estrechos y poca iluminación, con algún susto incluido.
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La energía termal vuelve a escena, pero no tendremos que estar pendientes de ella constantemente para no congelarnos. Esta vez servirá para comprar armas y mejoras para el equipo en algunos puestos avanzados que encontraremos por el camino. Los postes activables también volverán, y servirán para descongelar grandes zonas (revelando entradas ocultas) y acumular energía termal que podremos recolectar al volver a por ellas. Eso sí, si tardamos demasiado en regresar puede que los Akrid hayan plantado unos cuantos nidos alrededor, que generarán pequeñas criaturas de forma constante, a menos que los destruyamos.
La presentación no duró mucho y se centró en el modo historia, así que las preguntas de los asistentes se centraron en los modos multijugador que no se mencionaron. No nos confirmaron nada, pero dijeron que Lost Planet 3 contará tanto con modos competitivos como cooperativos que desvelarán en los próximos meses.
Apartado Técnico
Lost Planet 3 muestra su esplendor en algunos paisajes impresionantes que nos muestran los estragos del frío en el planeta, pero en general tiene un apartado gráfico que está un peldaño por debajo de sus predecesores. La elección del Unreal Engine 3 parece adecuada en un principio, pero el estudio Spark Unlimited tiene trabajo por delante para hacernos olvidar algunos momentos gráficamente impresionantes de Lost Planet 2, como el nivel del tren o los combates finales a bordo de los VT. En general, el tono es mucho más oscuro y agobiante, algo que tampoco deja lucirse mucho al apartado gráfico. Los efectos de sonido parecen haber cogido importancia al potenciar los elementos de tensión, y en alguna ocasión pegaremos un brinco tras un susto.
En Resumen
Capcom quiere enderezar el timón de la franquicia Lost Planet y ha decidido que tiene un gran potencial para contar una historia interesante, y la verdad es que el entorno se presta a ello. Tendremos un protagonista con carisma, un entorno hostil e inhóspito, misteriosos secretos encerrados bajo la nieve y combates a bordo de robots gigantes contra criaturas gigantescas. Aún no nos ha quedado muy clara su personalidad; hay momentos en los que es un Lost Planet puro y duro, pero en otros recuerda a un Dead Space por la tensión. Hay que admitir que la mezcla resulta interesante y en principio casa bien con el concepto de juego, aunque puede que los fans se sientan un poco confundidos en un principio. De momento, le seguiremos la pista con atención, porque potencial no le falta.
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E3 2012 |