Llega el segundo contenido descargable tras el lanzamiento de Dragon Age II y toca hacerse la misma pregunta que ya nos hicimos con Dragon Age II: Legacy. ¿Por qué BioWare no incluyó misiones así en el juego original? El segundo contenido descargable vuelve a demostrar, en menor medida, que BioWare sabe de sobra cómo hacer misiones variadas, con trampas, puzles y una trama que enganche. Una misteriosa qunari nos sale al acecho, una incertidumbre que pesa sobre nuestras cabezas y unos encargos de dudosa moralidad son los protagonistas de La Marca de la Asesina, el segundo DLC de Dragon Age II.
Corrigiendo errores de Dragon Age II
Dragon Age II: La Marca de la Asesina es el segundo contenido descargable para la experiencia de BioWare, tercero si contamos El Príncipe Exiliado que apareció con el lanzamiento del juego. Tras habernos pasado los dos DLC, lo que en total añade unas 7-8 horas aproximadamente al conjunto del juego, asumimos que lo que falló en BioWare no fue el talento ni la falta de imaginación, fue la falta de tiempo y las prisas por sacar el título en una fecha demasiado precipitada. Es la conclusión más lógica, porque si algo fallaba en Dragon Age II era la repetición de los mapeados y la falta de carisma de muchas de las misiones, algo que pasaron factura al conjunto y que nublaron una gran producción y un segundo capítulo de la experiencia de gran calidad.
Ahora por otros 800 Puntos Microsoft o 9,99 euros obtenemos una nueva trama, con diferentes emplazamientos, varias misiones y enemigos más variados. Como ya ocurría en el anterior DLC, accederemos a Dragon Age II: La Marca de la Asesina desde un tótem de nuestro hogar en el mapeado, pudiendo entrar en dicha misión a partir del nivel 5. Lo único importante, otra vez, será vuestra habilidad y experiencia a la hora de enfrentaros a según qué enemigos. No obstante Dragon Age II: La Marca de la Asesina es un contenido tremendamente fácil que sólo destaca por algunos de sus puzles, su trama (a gustos) y una zona de sigilo interesante y diferente.
Tallis, ladrona, pícara y de armas tomar
La Marca de la Asesina vuelve a ser integrada dentro del contexto de Dragon Age II con el inicio de la Inquisidora preguntándole a Varric por ciertos acontecimientos en el Castillo de Haine. Un flashback idéntico a todos los que vamos viendo a lo largo del juego y que también vimos en Legacy. Todo se inicia con el hecho de que Hawke ha sido invitado por unos grandes aristócratas a una fiesta en la que la nobleza más selecta ha sido invitada. La excusa es reunir a diferentes nobles para hacer de la cacería del Guiverno, una temible criatura más robusta pero más pequeña que un dragón, un acontecimiento de las clases apoderadas.
Pero como siempre, algo tiene que ocurrir para que tengamos trama y por supuesto videojuego, así que la invitación, al principio, no es más que una estratagema para tenderle una emboscada a Hawke, que cae de lleno con un Varric (el enano de la ballesta) un tanto bocazas. Antes de que se inicie el combate aparece una estilizada y atlética damisela que da buena cuenta a los misteriosos soldados que nos habían tendido la emboscada. La pelirroja pícara se mueve con soltura y degüella a cuanto está a su paso para, posteriormente, presentarse como una qunari. La sorpresa es mayúscula ya que los qunari son seres de gran tamaño, forma semi humana y cuernos en la cabeza de gran importancia en Dragon Age II. Ver una fémina de los qunari con la estilización de un elfo, pero la fuerza física de un humano sorprende cuanto menos.
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Tallis pide ayuda a Hawke y sus compañeros para una intrigante misión relacionada con el robo de una joya denominada “El corazón de Muchos”, obviamente esa petición no será más que otra estratagema que desemboque en una trama que engloba muchísimos más aspectos que al principio, como es natural, se nos escaparán. Sea como fuere llegamos ante el conde Próspero que nos da la bienvenida como noble de Kirkwall. Nuestras hazañas (aunque seamos de bajo nivel también las tendremos) nos preceden y somos recibidos con ciertos honores. La misión de la cacería del Guiverno ya ha comenzado y son varios los cazadores que ya nos llevan ventaja.
Se inicia así la primera zona de combates a través de varios senderos lineales pero boscosos. El primer problema llega con que el escenario recuerda demasiado a los vistos en Dragon Age II pero con muchos más árboles, más verde y más piedra, pero en esencia el mismo estilo de escenario montañoso. También descubrimos unas pequeñas criaturas llamadas Espanto que atacan en masa y son un tanto molestas, pese a que no nos supondrán problema alguno. La misión consiste en ir recopilando diferentes formas de atraer al Guiverno: investigar en sus heces para ver qué es lo que come y ofrecerle algo similar, utilizar sangre de guiverno para confundir a los otros perseguidores, etc. |