El año pasado, LittleBigPlanet consiguió llamar la atención gracias a un enfoque fresco del género de las plataformas y sobre todo por ser una excelente herramienta creativa para los que lo disfrutaron. No ha sido hasta un año después que nos llega su versión para PSP que, afortunadamente, da la talla incluso siendo más pequeña.
Esencias en frascos pequeños
En realidad, LittleBigPlanet era un representante perfectamente clásico del género de las plataformas, pero ofrecía un par de elementos diferenciadores. El primero era ese look peculiar, minimalista en cierta forma y muy 'kawai' por el aspecto del protagonista (el ahora casi icónico Sackboy) y de los entornos en los que se movía. El segundo, y mucho más importante a mi parecer - el que básicamente hace que LBP sea un pelotazo - es la existencia de su potentísimo editor de niveles y la posibilidad de compartir nuestras creaciones con el resto de la comunidad del juego, pudiéndonos descargar niveles creados por otras personas y por supuesto compartiendo los que hayamos creado nosotros.
Ahora ha sido el turno de SCE Studio Cambridge (en colaboración con Media Molecule, los desarrolladores de la versión para PS3) para llevar esa experiencia a la portátil de Sony, algo que en realidad encaja mejor que bien, dado que los juegos de plataformas son muy divertidos en ráfagas cortas, por no hablar del nivel de entretenimiento que ofrece el ir creando cosas en ratos libres mientras viajamos, esperamos algún evento, etc.
Jugabilidad
La naturaleza de esta pequeña bestia no ha cambiado en proyección de PS3 a PSP: se trata de un juego de plataformas clásico con filosofía 2D, pero en entornos 3D. Nos moveremos, saltaremos, agarraremos objetos, nos columpiaremos, interactuaremos con distintos elementos y, por supuesto, tendremos también que trabajarnos estrategias para esquivar los distintos elementos o criaturas dañinas con las que nos podamos encontrar. En este sentido, la curva de dificultad depende totalmente de la mala leche que tenga el diseño del nivel en sí, ya que el control del personaje es muy fácil de aprender. El elemento de recolección en esta variante concreta de plataformas es una especie de esferas transparentes, donde además de la cantidad, también cuenta la velocidad a la que las recolectemos, ya que pillando cierto número en una cantidad reducida de tiempo nos permitirá recibir un multiplicador. Por supuesto, también hay otros elementos clásicos como fases ocultas, premios a recolectar en lugares especialmente difíciles de alcanzar, etc. En cualquier caso, conseguir el 100% de las fases es una tarea bastante dura, y requiere de mucha habilidad en el manejo del personaje y atención a los elementos de pantalla para no perder detalle.
Además de estos elementos clásicos, LBP hereda de su predecesor la posibilidad de personalizar a Sackboy (que en realidad parece un ser asexuado) para que usando unos elementos u otros, tome distintos aspectos, y todo con la textura de la tela que lo conforma, trajes, sombreros, etc. Este tipo de cosas las iremos recolectando por los niveles junto a esas esferas de puntos, además de otros elementos como por ejemplo pegatinas que podremos ir colocando por los decorados según los vayamos recorriendo (esto entra dentro del rollo kawai que antes comentaba). Como en la versión de PS3, también podemos cambiar los gestos de Sackboy para que esté en distintos niveles de felicidad, miedo, cabreo o tristeza. Dado que no hay modo cooperativo, esta parte pierde cierto valor, pero está bien que se haya conservado.
El juego cuenta además con excelentes tutoriales, tanto del mecanismo básico del juego en sí, como de la parte de edición de niveles, del que hablaremos a posteriori. El acceso a unas zonas u otras es muy sencillo, gracias a un menú principal en el que podremos acceder al LittleBigPlanet (donde podremos disfrutar de los 30 niveles en 7 zonas diferentes que han creado los desarrolladores), Mi Luna (donde se almacenarán los niveles que creemos nosotros) y Comunidad Luna, donde podremos descargar un montón de niveles creados por gente de la comunidad. Obviamente, esto ofrece una capacidad de rejugabilidad enorme, y forma parte de la filosofía "Juega, Crea y Comparte" que define al juego.
Algo que sí podrían haberse trabajado es el tema de las cargas al acceder al menú principal o a las fases. La posibilidad de hacer instalación local probablemente hubiese mitigado mucho estas molestas cargas, pero parece ser que no consideraron necesario el asunto.
El secreto de la masa
La posibilidad de crear nuestros propios niveles le da una potencia enorme al título, y aunque es cierto que crear niveles trabajados requiere una buena cantidad de tiempo y práctica, también es cierto que las posibilidades que ofrece son bestiales. Un claro y sencillo tutorial nos irá comentando las funciones básicas, y los elementos que podemos ir colocando en el entorno, ya sean estáticos como dinámicos. Podremos construir estructuras, colocar elementos móviles, coordinar movimientos de unos u otros, y en general todo tipo de perrerías a base de muelles, cuerdas, pernos, pistones, elementos que causan daño, criaturas con un comportamiento u otro, etc. Al igual que la versión PS3, todo ello tiene funcionalidades básicas y además se les puede ajustar el comportamiento, por lo que el editor de por sí es casi un universo diferente que merece la pena disfrutar. Francamente, jugar a LBP y no probar el editor es perderse gran parte de la esencia del juego.
Una vez terminemos nuestra creación, podemos disfrutarla nosotros en niveles que hemos creado, y si queremos, podemos luego compartirla en la Comunidad Online, en la que nos puntuarán (al igual que nosotros podemos puntuar las que creen otros usuarios).
Gráficos
El efecto general conseguido es muy bueno, aunque no es espectacular en el aspecto más clásico de la palabra. El diseño del juego es muy bueno, con esa especie de aire minimalista y de construcción de entornos utilizando elementos geométricos modificados y en general de aspecto peculiar. Todo se mueve con suavidad, y si bien no resulta espectacular en el sentido que podía verse por ejemplo en Ace Combat con unos modelados de aviones impresionantes, sí que resulta destacable por su conjunto más que por los elementos individuales. También está bien tratado el tema de los efectos del juego, como por ejemplo la electricidad en elementos letales. En los tutoriales podremos ver pequeñas animaciones, también minimalistas
Música/Sonido
Un excelente trabajo en este sentido, con una variada e interesante banda sonora y un arsenal repleto de sonidos variados tanto para las acciones como para elementos de fondo. Los distintos entornos en los que nos moveremos (Australia, China, Los Alpes, etc). Tienen asociados ciertos estilos musicales, tal y como podía verse en el look de los niveles también.
Edición española
También se ha realizado un muy buen trabajo en este aspecto, con textos de menús y manual en perfecto castellano, como lo está la voz que nos guía por los menús y que nos alecciona durante los tutoriales. Durante la acción, la comunicación con nosotros se basa más en elementos de texto, y los 'personajes' que aparecen harán más bien ruidillos de fondo neutros que no son voces que se puedan traducir como tal.
Conclusión
El paso de LBP de la PS3 a la PSP se ha realizado con muy buen pié, dando la posibilidad a los poseedores de la portátil de Sony de disfrutar de esta divertida experiencia tanto en el aspecto de juego como en el de creación. Un aspecto gráfico muy personal, buen nivel técnico, excelente banda sonora y sonido y por supuesto, un montón de horas de diversión si unimos los niveles creados por los desarrolladores, todos los que pueden dejar disponibles la comunidad en la conexión online, y desde luego el modo de creación de niveles. Personalmente lo he incluido en mi pequeña lista de juegos fijos que uso cuando voy a estar fuera de casa unos cuantos días, junto al Tekken y al Ace Combat.
Lo mejor: Lo divertido de la filosofía plataformera. Su excelente y potente editor de niveles. Poder descargarse un montón de contenido online gratuito.
Lo peor: Los tiempos de carga, sin ser exasperantes, son mejorables