El año pasado nos enamoró tras su paso por Xbox 360 y PC, y un año después, lo ha vuelto a conseguir en PlayStation 3. Y es que BioShock, al igual que los buenos vinos, ha sabido envejecer muy bien en este año que ha pasado entre las distintas versiones, siendo el mismo juegazo de siempre y ofreciéndonos nuevamente esas sensaciones irrepetibles, que sólo unos pocos juegos a lo largo de la historia han conseguido. Sin duda, un juego que seguirá siendo recordado dentro de muchos años y que os invitamos a conocer a continuación:
Pulsad en el botón "HQ" para verlo a mayor calidad