El vicepresidente de marketing y el director de marketing de 2K, Matt Gorman y Tom Bass respectivamente, han comentado recientemente que el éxito de BioShock hizo sentir al equipo de desarrollo la presión de convencer al público de que necesitaba volver a Rapture. Por ello, Bass declara: “Una de las cosas que era a la vez una bendición y una maldición es que la primera parte recibió muchos 100 de nota. Por otra parte hubo mucha gente que sintió que BioShock era una experiencia finita, por lo que no estaban convencidos de que necesitaban una secuela. Por si fuera poco también había gente que se subiría por primera vez a bordo de la experiencia BioShock y fue todo un desafío que entendieran el concepto sin tener que jugar a la primera parte”. Durante la entrevista inciden en que tuvieron que crear dos campañas, una para los hardcores y otra para aquellos que no eran fans o no conocían el juego; una dificultad más ya que no todos entenderían que eran mensajes diferenciados.

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