Pixar ya tiene en la lanzadera su próxima película, que en esta ocasión volverá a tener a humanos como protagonistas, pero cuya principal novedad es que se ambienta en el reino de Escocia durante su etapa medieval. Aún faltan unos días para que se estrene en España dicha película (el próximo 10 de agosto), pero mientras tanto ya podremos ir abriendo boca con este título, que ha corrido a cargo de Behaviour Interactive, unos expertos en trasladar licencias cinematográficas a videojuego.
Lo nuevo de Pixar, en tu Xbox 360
Behaviour Interactive cuenta en su haber con títulos como Naughty Bear o WET, además de múltiples videojuegos de licencias como Rango, Transformers, Iron Man, Spider-Man, Kung Fu Panda, Ice Age o Happy Feet. Sólo por eso ya nos queda claro la enorme experiencia que han adquirido, y más aún en el caso de la adaptación de películas de animación. Por ello, vemos que el trabajo llevado a cabo con la última obra de Pixar es bastante atractivo, aunque tampoco han conseguido que brille en todos los aspectos. Resulta curioso que el videojuego oficial anticipe la llegada de la película, pero es algo que últimamente vemos con más asiduidad y no por ello se arruina la experiencia de la película, que en el fondo es la “atracción principal” de todo el universo creado por Pixar.
En esta ocasión nos tocará manejar a Mérida, la princesa del reino de DunBroch. Se trata de un personaje femenino, testarudo, con carácter y determinación y que sabe lo que quiere. Ella pretende una vida de aventuras, mientras que su madre, la Reina Elinor, lo que quiere para ella es que aprenda muy buenos modales y que escoja pretendiente para ser una buena reina. Ante esta situación, Mérida se verá obligada a pedir ayuda a una bruja del reino para que haga cambiar la opinión de su madre. Sin embargo, el resultado es fatal, pues el hechizo en vez de hacer cambiar de parecer a la madre de Mérida, lo que hace es transformarla en un oso, y de paso también se transforman los tres hermanos trillizos de Mérida en pequeños oseznos.
Ante esta situación, Mérida se verá obligada a desenfundar la espada y el arco para ir contra la figura de Mor’du, quien ha hecho que el hechizo de la bruja se modificase, y también alterase otros elementos del mundo de DunBroch, sumiendo en el caos a muchas de las regiones. Por ello, la intrépida protagonista se lanzará por ocho escenarios diferentes mientras intenta purificar todos los hitos que hay repartidos, y por último acabar con la amenaza de Mor’du. ¿Qué peligros tendrá que superar? Pues eso no os lo decimos para no arruinaros la experiencia de juego ni el visionado de la película. Lo único que sí diremos es que la trama está bastante bien narrada, invitando a seguir jugando. Sólo un apunte negativo: la trama se narra a través de unas viñetas un tanto pobres en lo que al nivel de detalle se refiere. Una lástima.
Jugabilidad
Brave: El videojuego se maneja de una forma muy sencilla y divertida. Con el stick izquierdo moveremos a Mérida, y con el stick derecho lanzaremos flechas en la dirección hacia la que apuntemos. Esto bebe directamente del control de algunos matamarcianos como Geometry Wars, pero aquí este sistema de control también se siente muy natural y cómodo. A esto sumadle que hay un botón para realizar saltos, otro para realizar ataques con la espada y luego un botón para desplegar el ataque potente, que viene a ser como una especie de modo furia que durará unos breves instantes y que nos permitirá causar daños mayores a todos los enemigos.
Otro elemento fundamental que hemos de explicar sobre Brave: El videojuego es que a pesar de que los gráficos sean en 3D, el desarrollo siempre se atiene a un scroll lateral (o vertical en algunos casos). En determinadas zonas del escenario puede haber una mayor amplitud para movernos en todas las direcciones, pero nunca existe una total libertad de movimiento, ya que siempre estaremos limitados por una pared en el fondo del escenario (o en los laterales en el caso de ser scroll vertical). Esto repercute negativamente en la exploración de los escenarios, que no será muy amplia. Por tanto, los coleccionables que hay repartidos por los escenarios serán muy fáciles de encontrar.
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Entre los coleccionables que hay repartidos por los escenarios nos encontraremos con espadas, arcos, trajes y tapices. Cada arma que nos encontremos nos permitirá causar un mayor daño a los enemigos, mientras que el traje adquiere un factor más “decorativo”. En total hay siete espadas, siete arcos y cinco trajes diferentes.
Por último están los fragmentos de tapiz, que nos permitirán aumentar nuestra salud máxima o el daño que realice Mérida o Elinor, y es que además de Mérida, también habrá algunas secciones de juego protagonizadas por la reina, que como bien recordaréis ha sido transformada en oso. Estos niveles suelen ser bastante cortos, y nos presentan a Elinor en una pequeña arena donde aparece una enorme cantidad de enemigos a los que tendrá que derrotar dando zarpados, golpes en el suelo o realizando embestidas. No es que ofrezca mucho más, pero al menos aporta una pequeña dosis de variedad.
Los hermanos trillizos de Mérida también han sido transformados en pequeños oseznos, y en determinados momentos también nos tocará controlarlos. Estos tres protagonizarán una serie de cuidados puzles donde habrá que utilizar la lógica y coordinar el movimiento de este trío para así activar las palancas o trampillas en el momento exacto. Podremos cambiar el control de uno a otro, y habrá que aprovechar esta habilidad para conseguir resolverlos todos. Una lástima que no profundizasen más en este apartado, pues todos los incluidos son muy divertidos de resolver (aunque no muy complicados).
A lo largo del desarrollo nos encontraremos con cuatro amuletos (tierra, fuego, viento y hielo). Cada uno nos permitirá lanzar ataques con espada o arco de dichos elementos, y será muy importante saber con quién emplearlos, pues casi todos los enemigos aquí incluidos presentan como debilidad uno de estos elementos. De hecho, todos llevan encima de la cabeza el símbolo que indica lo que más daño les causa. Por ello es fundamental aprovechar esta ventaja, pues sino los combates os llevarán más tiempo. |