Una de las formas más fáciles de mantener una serie de televisión en marcha es darle a un personaje un defecto que nunca supera por completo. Semana tras semana, temporada tras temporada, toman las mismas malas decisiones, ignoran las mismas advertencias o caen en las mismas trampas.
Para empezar, esto puede ser lo que hace que un personaje sea memorable, pero a medida que sigues la historia, se transforma en algo más frustrante que cualquier otra cosa. Es particularmente estresante en programas de larga duración, donde parece que no hay pausa entre un error y el siguiente.
Michael Scott, Hablar antes de pensar
A lo largo de The Office, Michael Scott dice constantemente lo primero que le viene a la mente, sin importar cuán inapropiado o desacertado pueda ser. Casi cada temporada presenta un nuevo ejemplo de este problema autoinfligido.
George Costanza, Eligiendo el peor plan posible
George pasa Seinfeld convenciéndose repetidamente de que las ideas terribles son brillantes. Ya sea que se trate de relaciones, trabajos o amistades, sus planes casi siempre colapsan de manera espectacular.
Homero Simpson, ignorando las consecuencias
Homero frecuentemente actúa por impulso sin considerar los resultados. Décadas de episodios lo han mostrado repitiendo el mismo comportamiento imprudente, generalmente dejando que su familia o Springfield se encarguen de las consecuencias.
Charlie Harper, Relaciones de autosabotaje
En Two and a Half Men, Charlie socava repetidamente relaciones prometedoras mediante la deshonestidad, el egoísmo o la inmadurez. El ciclo se convierte en uno de los rasgos definitorios de su personaje.
Ross Geller, Romance que piensa demasiado
Ross complica repetidamente sus propias relaciones al analizar demasiado las situaciones y actuar por inseguridad. Su larga relación con Rachel proporciona algunos de los ejemplos más claros del programa.
Sterling Archer, dejando que su ego se haga cargo
Archer es un espía extremadamente capaz, pero su confianza se convierte repetidamente en arrogancia. Muchas misiones se vuelven mucho más peligrosas porque se niega a admitir errores o seguir instrucciones.
Ted Mosby, Enamorarse demasiado rápido
Ted se convence repetidamente de que ha encontrado «al indicado» después de una mínima interacción. Su tendencia a precipitarse emocionalmente en las relaciones crea muchas de las complicaciones que impulsan la serie.
Bender, tomando el camino más fácil
En Futurama, Bender elige constantemente atajos, estafas y soluciones egoístas. Incluso cuando aprende lecciones valiosas, normalmente vuelve a comportarse de la misma manera en la siguiente aventura.
Lucille Bluth, resolviendo problemas de manipulación
Siempre que surgen dificultades en Arrested Development, Lucille suele recurrir a la manipulación en lugar de a la comunicación honesta. La estrategia rara vez ayuda y con frecuencia empeora los conflictos familiares.
Sheldon Cooper, ignorando las señales sociales
A pesar de haber progresado a lo largo de los años, Sheldon lucha repetidamente con la empatía y la conciencia social. Su incapacidad para reconocer cómo su comportamiento afecta a los demás genera innumerables historias.
Bojack Horseman, alejando a las personas que se preocupan
Bojack frecuentemente daña las relaciones con quienes intentan ayudarlo. La serie explora cómo sus repetidas decisiones autodestructivas crean ciclos que lucha por romper.
Frank Gallagher, evitando la responsabilidad
El chiste central de Shameless es que Frank nunca aprende. No importa cuántos desastres ocurran, él continúa evitando la responsabilidad y persiguiendo lo que lo beneficie en el momento.
Dr. Gregory House, Negándose a confiar en la gente
House asume repetidamente el engaño antes que la honestidad. Si bien su escepticismo en ocasiones ayuda a resolver casos, también daña las amistades, las relaciones profesionales y las oportunidades de crecimiento personal.
Walter White, necesita más poder
Incluso después de lograr objetivos que deberían satisfacerlo, Walter White presiona repetidamente para lograr más control e influencia. Su negativa a detenerse cuando se avecina se convierte en uno de los temas centrales de Breaking Bad.