
Vídeo Análisis de Uncharted 2: El Reino de los Ladrones
La gran apuesta de Sony para conquistar el mercado estas Navidades está ya a la venta. Un título que en su primera parte sentó unas bases sólidas y que supo agradar a crítica y a usuarios, vuelve en esta secuela con claras intenciones de demostrar que acción y aventura sólo tienen un nombre… Nathan Drake.
Las aventuras de Nate
Muchos recordamos aún la cara de sorpresa que se nos quedó cuando jugamos por primera vez a Uncharted: El Tesoro de Drake. A pesar de estar desarrollado por Naughty Dog, unos veteranos de la industria con títulos como Crash Bandicoot o Jack & Daxter, fueron las andanzas de Nathan Drake las que los han consolidado como uno de los estudios referencia.
El primer Uncharted nos proponía un juego de acción, aventuras y plataformas más o menos clásico, con una historia interesante y un protagonista con un carisma arrollador. Todo ello muy bien conjugado para ofrecer una experiencia sin igual en esta generación de consolas, aunque con unos pequeños fallos que le impidieron hacerse con notas más sobresalientes si cabe. De todos modos el poso que dejó en la retina de los jugadores fue tan importante que nadie dudaba de que contaría con una segunda parte, es más, muchos nos sorprendimos anhelando un dorado retorno.
Ya está aquí. Nathan Drake ha regresado en su aventura más peligrosa y fascinante, en un título mucho más ambicioso y “rompedor”.
Uncharted 2: El Reino de los Ladrones narra una historia desconocida para el común de los mortales, los viajes de Marco Polo, la búsqueda del mítico reino de Shambhala y la piedra Cintamani. Estos tres elementos se mezclan de una forma realmente sobrecogedora para ofrecernos un marco argumental incomparable; una historia propicia para que Nate se meta, como el sólo sabe, en problemas.
La historia nos va siendo deslavazada por medio de los diálogos “in game” que se suceden entre Nathan y sus compañeros, aunque los diálogos son los mínimos, y por las secuencias de video, realizadas magistralmente con el motor gráfico de Uncharted, las cuales son mayores en cantidad y en calidad. Pero ya hablaremos de ellas en el apartado gráfico.
El argumento además de ser lo suficientemente interesante, está perfectamente unido y narrado. Comienza de golpe, atrapando al jugador en sus redes, y poco a poco va tejiéndose la trama, presentando a nuevos compañeros y villanos… y alguna que otra sorpresa.
Los diálogos ya fueron uno de los pilares fundamentales de la anterior entrega, marcando el carácter socarrón y carismático de Drake. En esta segunda parte no sólo se mantienen, sino que elevan el listón, con auténticos cruces de palabras y frases que quedarán irremediablemente en la retina del jugador. Y es que el carisma de los personajes mostrados en pantalla pocas veces se ha visto en un videojuego, todos están perfectamente definidos, todos tienen un trasfondo, un algo que les empuja a hacer algo, por nimio que sea. Son estos pequeños detalles los que acaban haciendo grande y recordado a Uncharted 2: El Reino de los Ladrones.
A todo esto añadirle unos cuantos giros de guión, algunos previsibles, pero otros realmente sorprendentes, los cuales nos arrancarán una sonora carcajada, nos harán abrir los ojos como platos o nos harán crispar los puños clamando venganza.
La mejor palabra que define Uncharted 2 es dinamismo, en todos sus aspectos, empezando por la historia y acabando por el doblaje, es un juego altamente ágil, rápido y dinámico; y todo esto no sería posible sin una historia en constante movimiento. |