Después de años de sequía, los amantes de los juegos de lucha vuelven a disfrutar de una edad de oro en el género, con títulos variados, para todos los gustos y en muchos casos de una calidad incuestionable. De cara a los primeros meses de 2012, uno de los más prometedores es el título del que os hablamos hoy: UFC Undisputed 3, un ambicioso proyecto que se trae entre manos THQ y que pudimos ver y probar en profundidad durante el pasado fin de semana, en un evento que la editora estadounidense celebró en la ciudad inglesa de Birmingham. Un videojuego que se nota cuidado y mimado en todos sus apartados, brutal por momentos, y del que os contamos las sensaciones que nos ha dejado en las siguientes líneas.
Lucha salvaje pero con reglas
A pesar de las excelentes dos entregas en forma de videojuego que nos ha brindado THQ, la UFC, disciplina que emula esta saga, todavía es una gran desconocida en nuestro país. Para ponernos un poco en situación, la UFC o Ultimate Fighting Championship es una disciplina de artes marciales mixtas en las que se enfrentan dos luchadores que no tienen por qué adscribirse a un único estilo de lucha. Así pues, podremos ver cómo alguno de los personajes en liza utiliza técnicas como boxeo, kicboxing, muay thay, judo, jui-jitsu y un largo etcétera. A pesar de que están permitidos un gran número de golpes realmente bestias, la UFC tiene también algunas reglas bastante estrictas, como la prohibición de realizar cabezazos, golpes en la nuca o la entrepierna, morder, agarrar del pelo, dar patadas al oponente si está en el suelo y demás.
Estos combates se celebran siempre 1 contra 1 en un ring octogonal cerrado por una reja. Los combates, divididos en tres rounds de varios minutos, se pueden decidir de tres formas diferentes: por K.O., por puntos si se termina el tiempo (hay un juez que se encarga de ello) y por algo muy característico de esta disciplina, la rendición a través de sumisiones. Básicamente, estas sumisiones consisten en que un luchador inmoviliza al otro de tal manera que si no quiere acabar con un daño grave no le quedará más remedio que rendirse. La UFC se divide a su vez en siete categorías: peso medio pesado, peso medio, peso welter, peso ligero, peso pesado y, las dos que faltan, novedad en esta tercera entrega, que son el peso pluma (Featherweights) y el peso gallo (Bantamweight).
Después de dos entregas anuales, THQ decidió cambiar de estrategia y darle a esta tercera parte un tiempo extra de desarrollo hasta alcanzar casi los dos años, y eso se nota bastante en el resultado global, no sólo en la calidad del título sino en la gran cantidad de contenido que incluye. Para que os hagáis una idea, el número de luchadores de UFC Undisputed 3 ascenderá a más de 150 luchadores, casi nada, gracias en parte a las dos nuevas categorías incluidas. Todos ellos representan fielmente a sus homónimos reales, no sólo en diseño, sino también en movimientos, estilo de lucha y otra serie de características físicas. Pero a nivel de contenido, lo que más llama la atención es sin duda el añadido de una segunda disciplina, la denominada Pride Fighting Championships.
El modo Pride viene a ofrecer un estilo de combate similar al de UFC, mezclando diferentes estilos de artes marciales, pero con reglas propias que le dan un toque bastante diferente. Quizás lo más visual es que se elimina el ring octogonal cerrado para pasar a un cuadrilátero más típico de otras competiciones como el boxeo, aunque a nivel jugable lo más importante son las reglas menos restrictivas que tiene Pride, como por ejemplo el poder dar patadas en la cara al oponente cuando está en el suelo (algo terminantemente prohibido en la UFC). De esta forma, podríamos decir que la modalidad UFC ofrece una serie de combates más técnicos y rápidos, mientras que Pride por contra apuesta más por la brutalidad y por combates más largos en los que prima la resistencia. El modo Pride incluirá sus propios luchadores, que ascenderán a unos 30, aunque también habrá algunos de UFC que podrán participar en Pride (y viceversa).
Jugabilidad
Uno de los aciertos del evento organizado por THQ es que, además de presentarnos el juego y poder probarlo de primera mano, los medios que allí asistimos también tuvimos la oportunidad de presenciar en directo, en el LG Arena de Birmingham, un evento real de la UFC en el que se disputaron más de una decena de combates en diferentes categorías. ¿Qué consiguieron con esto? Pues además de que nos lo pasáramos bien (ver dos tipos hostiarse en directo tiene su gracia), se buscó que nos percatásemos del realismo con el que se ha realizado todo en el videojuego, así como del tempo de los combates, que se ha mantenido si lo comparamos con los reales, y cómo todo se ha implementado para ofrecer un estilo lo más fiel posible a la disciplina que intente emular.
Con el mando ya en las manos, el sistema de combate es similar a lo visto en su implementación, aunque con novedades importantes. Así, cada uno de los cuatro botones frontales del mando ha sido asignado a una extremidad, mientras que los botones laterales se usan para realizar ganchos, ataques directos y otra serie de golpes a diferente altura. Gracias a este sistema y al cansancio que va acumulando nuestro luchador, se evita cualquier tipo de “machacabotoneo” y se añade ciertas dosis de estrategia. Además, cada luchador tiene sus propias características, pues algunos son más dados a realizar agarres, otros presentan un mejor juego de piernas, otros son especialistas en dejar K.O. a los rivales a través de sus poderosos puños... y también hay diferentes estilos de defensa.
Añadidle al conjunto diferentes técnicas de sumisión, la capacidad de mover el cuerpo para esquivar golpes o para posicionarnos mejor defensivamente, y la importancia de no quedar arrinconado, y ya tenemos un sistema completo, profundo y al que hay que dedicarle horas para llegar a dominar completamente. Otro elemento que se ha mejorado son las sumisiones, que pierden un poco la “aleatoriedad” de su predecesor. Ahora cuando se produzca una veremos dibujado una especie de octógono donde habrá que intentar ocupar el hueco que tiene nuestro rival, aunque él intentará escapar, pero si conseguimos mantenernos cerca de él podremos hacerle bastante daño, o si lo pillamos bien, decidir el combate. |