Jugabilidad: Creando a nuestro Dovahkiin
Lo primero de todo en Skyrim es crear a nuestro personaje. Podremos escoger entre varias razas como los nórdicos (guerreros ideales que soportan frías temperaturas y pueden hacer huir a los enemigos con el Grito de Batalla), los Khajiita (ladrones muy eficaces gracias a sus dotes de sigilo, aunque también presentan ataques con las garras muy potentes), los Imperiales (muy buenos en el comercio, mientras resultan bastante competentes en armas y magia), los Guardias Rojos (que son muy fuertes y resistentes al veneno, pudiendo recurrir a Subida de Adrenalina para salir de las situaciones más complicadas) o los Elfos Oscuros (que destacan por el sigilo y la magia, además de ser resistentes al fuego).
También están los Elfos del Bosque, que son exploradores y ladrones, siendo muy diestros con el arco, además de ser resistentes por naturaleza al veneno y a otro tipo de enfermedades. Los Bretones pueden absorber diferentes hechizos, además de ser muy buenos con la magia. Los Argonianos pueden respirar bajo el agua y usan la habilidad de Piel de Hist para recuperar salud. Los clásicos Orcos son muy brutos y cuentan con la habilidad de Ira del Berserk para causar graves daños a los enemigos. Y ya para terminar están los Altos Elfos, cuya especialidad son las artes arcanas, pudiendo usar también su Poder Aristocrático para recuperar rápidamente puntos de magia.
Posteriormente nos adentramos en el potente editor para poder personalizar la apariencia del personaje que hayamos escogido. Es bastante completo, pues nos permitirá hasta escoger la prominencia de la mandíbula o el ancho, color y altura de los pómulos. Además, las variaciones son destacables y se notan a simple vista, amén de que los rasgos son coherentes con la raza, no como en Oblivion que se podrían crear engendros un tanto desagradables.
Una vez nos pongamos a jugar vemos que, además de todos los atributos propios del personaje, es muy importante tener en cuenta los puntos de vida, los puntos de magia y los puntos de aguante. Los dos primeros es obvio que no hace falta explicarlos, mientras que los últimos nos permitirán correr, realizar ataques de poder (que son más fuertes que los normales) o llevar más objetos en nuestro inventario. Por tanto, es muy importante vigilar que estos puntos de aguante no bajen demasiado… aunque la verdad es que se recuperan de forma bastante rápida. Eso sí, en determinados combates habrá que vigilar que nunca bajen demasiado, pues entonces haremos mucho menos daño del que podríamos hacer.
Jugabilidad: Decenas de constelaciones de posibilidades…
El sistema de control es realmente cómodo con el pad y les resultará familiar a todos aquellos que hayan jugado a un título de similares características. Lo más llamativo es que el gatillo izquierdo y el gatillo derecho controlan las acciones de cada uno de los brazos (en caso de que llevemos dos armas o hechizos diferentes equipados). De esta forma podremos dar con miles de combinaciones posibles al poder llevar un hechizo de destrucción en la mano izquierda (como lanzar bolas de fuego) y una maza en la mano derecha. Con esto tendremos la posibilidad de atacar desde cierta distancia y en combate cuerpo a cuerpo. Esta combinación es muy útil para el Imperial, el personaje que nosotros escogimos y al que le dedicamos más horas.
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El hecho de poder combinar diferentes ataques o poderes es algo que le aporta muchísima profundidad de juego a Skyrim, además de convertir cada partida en una experiencia única. Con esto queremos decir que nosotros podremos escoger una raza cualquiera, que siempre está más predispuesta a una cosa, pero luego gracias a la variación de armas y hechizos podremos hacer que se termine por especializar en otros términos completamente diferentes. A esto también ayuda el nuevo sistema de mejora de habilidades que incluye Skyrim, que es de lo mejorcito que hemos visto en mucho tiempo.
Para empezar, la experiencia se acumula al subir de nivel en cada una de las diferentes habilidades que hay disponibles. Si por ejemplo utilizamos de forma reincidente los hechizos de destrucción, puede que esta habilidad termine por subir de nivel, lo cual hace que también suba un poco la barra de progreso de nuestro personaje, acercándose cada vez más al siguiente nivel de experiencia (general, no de la habilidad). Esta subida de nivel también puede ocurrir en la habilidad de Restauración si nos curamos muy a menudo, o en la habilidad de Elocuencia si conseguimos convencer a personajes de nuestras ideas o comerciamos mucho. A su vez, también subiremos de nivel en Abrir Cerraduras si conseguimos forzar muchas o en Robo si nos damos al hurto con frecuencia.
Una vez que se junten varias subidas de nivel de las habilidades en particular, nuestro personaje aumentará su nivel general de experiencia. Llegados a este punto podremos escoger en el menú el sistema de mejoras de habilidades, con lo que miraremos al cielo para elegir la que más nos plazca. Aquí se nos muestran el nivel al que se encuentra cada una, pudiendo entrar en todas ellas para adquirir nuevas ventajas. Por ejemplo, si tenemos el nivel de habilidad de “Armas a una mano” en 50, podremos escoger la ventaja de “Carga Crítica”, que nos permitirá realizar un ataque de poder a una mano que inflija el doble de daño crítico mientras esprintamos. Todas estas ventajas aparecen reflejadas como unas pequeñas constelaciones de estrellas, pudiendo gastar allí donde deseemos el punto de ventaja que se nos ha otorgado al pasar de nivel. Además, como suele ser habitual, al conseguir un nuevo nivel también tendremos que escoger si queremos mejorar los puntos de salud, magia o aguante.
Con todo esto ya queda claro que el desarrollo de cada personaje depende exclusivamente de nuestras decisiones. Podremos coger a un nórdico y empezar a usar hechizos y más hechizos hasta convertirlo en todo un especialista del encantamiento y las magias de destrucción, o lo que queramos. Queda claro que no es el personaje más predispuesto para esta configuración de habilidades, pero aún así tenéis esa posibilidad. Y todo esto deriva en que cada personaje sea prácticamente único, puesto que habrá quien prefiera mejorar su herrería, abrir cerraduras y la habilidad de discreción para así contar con un equipo insuperable… o quien preferirá mejorar su arquería y las armas a dos manos para así tener recursos con los que acabar con todo tipo de enemigos. Lo más importante, y vuelvo a recalcar, es que la decisión de cómo crear al héroe es absolutamente VUESTRA. |