Días atrás tuvimos el placer de analizar en HardGame2 los Ear Force PX5, unos geniales auriculares pensados para ser utilizados en videojuegos que, actualmente, son la gama más alta del amplio catálogo que ofrece la compañía Turtle Beach. En el día de hoy bajamos un peldaño para analizar los Ear Force X41, otros buenos auriculares, en esta ocasión exclusivos para Xbox 360, que si bien no están a la altura en calidad y prestaciones a los citados PX5, su precio más reducido seguramente los haga más recomendables para muchos bolsillos. Probado y testado durante días, aquí os traemos nuestras conclusiones.
Abriendo la caja y primer contacto
Para quien no la conozca, Turtle Beach es una compañía de origen estadounidense que, con el paso de los años, se ha ganado una amplia reputación en el sector tecnológico gracias a la buena calidad de sus productos de audio, que van desde auriculares a tarjetas de sonido. Durante estos últimos años se han adentrado también en el sector de los videojuegos, desarrollando headsets y auriculares especialmente diseñados para los jugadores más exigentes, siendo un ejemplo de ello los Ear Force X41 que analizaremos a continuación. La distribución de este headset en nuestro país corre a cargo de Herederos de Nostromo, que han tenido el detalle de facilitarnos una unidad para la realización de este artículo.

Pasando ya a sus características, los Ear Force X41 son unos headset compuestos por unos cascos y un micrófono desmontable que han sido diseñados y pensados para ser utilizados en videojuegos, ofreciendo únicamente compatibilidad con Xbox 360. Entre sus características nos encontramos con conexión inalámbrica sin compresión, soporte para los estándares Dolby 7.1 Surround Sound y Dolby Pro Logic IIx, rango de frecuencia de los altavoces 20Hz - 20kHz, frecuencia del micrófono 50Hz - 15kHz y alimentación vía USB.
Hechas las presentaciones, pasamos a abrir la caja en la que viene el dispositivo, en la que nos encontramos con lo siguiente:
- Los cascos Ear Force X41
- El transmisor X41
- Cable USB de alimentación
- Cable Óptico
- Cable de enlace para mando de Xbox 360
- Un par de pilas AA
- Manual
- Una pegatina de Turtle Beach
Con los cascos ya en las manos, lo primero que llama poderosamente la atención es su poco peso y lo ligeros que son, aderezado con una textura suave y una gran elasticidad, pues se pueden estirar y encoger con suma sencillez, adaptándose sin problemas a la forma de cabeza que tengamos. El acolchado de la parte superior es también cómodo, mientras que las copas para los oídos están realizados con una espuma bastante blanda, y con acabado en una tela de malla, que parece cuando menos resistente y no molesto en el contacto con la piel. Destacar nuevamente que son inalámbricos, por lo que no habrá ningún cable entre los auriculares y la consola. Del auricular izquierdo cuelga el micrófono, desmontable, muy flexible y con una espuma para evitar ruidos, mientras que del derecho tendremos un hueco para colocar dos pilas AAA, necesarias para su funcionamiento.
En este primer contacto, lo que menos nos ha gustado es el plástico de la cubierta de los auriculares, que si bien se notan resistentes, dan la sensación de que si se nos caen desde cierta altura pueden romperse. Mirando ya al transmisor, luce unas reducidas dimensiones de 22,5 x 11,1 x 11,1 cm (contando la base, que es fija y no se puede quitar) y un color blanco similar al de las Xbox 360 antiguas. Está hecho en plástico, incluyendo su base, salvo un soporte de metal situado en la parte superior que está pensado para colocar encima los cascos cuando no los utilicemos. En su parte frontal cuenta con una serie de leds indicadores y conexión para unos segundos cascos, mientras que el resto de conexiones y el botón de encendido los encontraremos en la parte posterior.
Instalación y ajustes
La instalación de los Ear Force X41 y de su transmisor son muy sencillas, aunque con detalles que vale la pena citar. Lo primero será conectar el cable de alimentación del transmisor directamente al puerto USB de la consola, sin necesidad de ningún transformador a mayores, lo cual es de agradecer. Lo siguiente será conectar el cable óptico, de la consola al transmisor. Aquí hay que señalar que la Xbox 360 no tiene salida óptica, por lo que necesitaréis conectarlo al cable A/V, que es donde se puede encontrar. Haciendo pruebas, he encontrado algunos modelos de Xbox 360 antiguos cuyo cable A/V no tiene esta conexión óptica, pero si ése es vuestro caso, sabed que podéis comprar uno nuevo con dicha conexión por no más de 10-15€.

Hecho eso ya sólo tenéis que llevar el cable A/V a vuestro televisor (si usáis HDMI, simplemente hará falta conectar el cable de audio), conectar los auriculares al mando de vuestra consola, y ya estará todo listo. El proceso es sencillo y, en caso de que tengáis alguna duda, podéis tirar del manual. Eso sí, no nos ha gustado demasiado que el manual sea tan escueto, aunque suple estas carencias con dibujos bastante claros. Simplemente tocando un botón en el auricular izquierdo ya tenemos todo configurado para audio Dolby Digital 5.1 o Dolby Digital 7.1, según sea el contenido que queramos disfrutar. Y si queréis descansar de sonido envolvente, basta con pulsar un botón en la parte frontal del transmisor y los cascos pasarán a funcionar en estéreo.
Otro detalle que tenemos que destacar es que el transmisor permite que un segundo usuario conecte unos cascos al transmisor para poder escuchar lo mismo que nosotros, algo útil si jugamos con un amigo, aunque en este caso esos cascos tendrán que tener cable y no disfrutarán de sonido envolvente. Y ya para terminar, el transmisor incluye conexión de salida de audio digital por si queremos conectar nuestro sistema de audio, o incluso dos entradas analógicas a la que poder enchufar, por ejemplo, un lector DVD o alguna otra fuente de audio, y escuchar el sonido a través de los Ear Force X41. |