Hace un año Mortal Kombat sorprendió gratamente con una puesta en escena que volvía a las 2D, que se alejaba de experimentos en la gore y visceral franquicia y que planteaba toneladas y toneladas de modos de juego, extras y opciones para que, independientemente de que te gustara su sistema de combate, tuvieras horas de juego a raudales. Ahora NetherRealm vuelve con una versión de PlayStation Vita no sólo idéntica en cuanto a contenido, sino rellenada con diferentes aspectos que aprovechan la nueva portátil de Sony, amén de más luchadores, más modos de juego y un lógico recorte en el apartado técnico.
Fatalitys en el autobús
Cuidado dónde jugáis a Mortal Kombat porque según qué Fatality puede alterar a la afable viejecita que te acompañe en el autobús, metro o cualquier sitio público. Desde la Torre de los Retos, a cualquier partida en el modo Arcade, pasando por los tutoriales o enfrentamientos, Mortal Kombat es ideal para un concepto portátil de jugar en cualquier lugar. Generalmente los títulos de lucha así lo son, pues siempre hay tiempo y lugar para un combate rápido, pero en esencia Mortal Kombat aún se adapta mejor que la competencia gracias a su ingente cantidad de contenido.
PlayStation Vita apenas acaba de nacer y ya va bien servida de títulos de lucha, con el divertidísimo Ultimate Marvel vs. Capcom 3 y el genialísimo BlazBlue. Aún no llega al nivel de Nintendo 3DS, con Tekken, Street Fighter o Dead or Alive, pero tiempo al tiempo, que en breve llegará a PlayStation Vita el prometedor Street Fighter X Tekken. Así pues NetherRealm hace una conversión magnífica en muchos aspectos, pues perfectamente podrían haber hecho un port 1:1 y vivir de renta o de algún despistado que picara.
Obviamente estamos ante una versión pensada para los que no exprimieron la versión de PlayStation 3 o Xbox 360, pues todo es idéntico y dudamos que la nueva Torre de Retos y los nuevos personajes – que ya se fueron viendo en las sobremesa a través de contenidos descargables – sean motivos suficientes para disfrutar de esta versión si ya tenías la anterior. Sólo el que te sobre el dinero y que seas verdaderamente fan de Mortal Kombat te hará pasar por caja si quieres disfrutar de lo que ya viviste pero en formato portátil.
No se han dormido en los laureles y como comprobaréis en las siguientes líneas, Mortal Kombat sigue siendo tan divertido y visceral como en sobremesa. Un control bien adaptado, una plantilla descomunal de luchadores, opciones que hacen utilizar la pantalla táctil y el giroscopio y, además, cuatro nuevos luchadores: Freddy Krueger, Kenshin, Rain y Skarlet. Por supuesto, al seguir dentro de las consolas PlayStation, Kratos hace acto de presencia como ya hiciera en PlayStation 3.
En cuanto a la trama no hay cambios, Mortal Kombat vuelve a re-narrar los hechos de los primeros títulos con ciertos matices de futuro y pasado modificados para dar sentido a esta nueva historia. En sí, la trama inicial nos sitúa en los acontecimientos finales de Mortal Kombat: Armageddon, con un Raiden a punto de ser asesinado por Shao Kahn (y con el resto de luchadores ya destruidos). Pero el célebre dios del trueno consigue mandar un mensaje mental a su yo del pasado para avisarle, en pleno inicio del torneo del primer Mortal Kombat, del aterrador futuro que les espera, y así albergar la esperanza de que los acontecimientos venideros tengan un desarrollo más esperanzador.
De esta manera volveremos a ver hechos familiares para los que siguieran la saga, pero con un aspecto modificado y renovado como exige la ocasión. El problema es que aunque el modo historia está mejor contando que en, por ejemplo, Mortal Kombat vs. DC Universe, el resultado sigue siendo bastante ridículo en cuanto a cinemáticas, conversaciones e incluso escenas supuestamente dramáticas. El jugador no termina de tomarse en serio que un personaje esté escapando de una muerte inminente a manos de un contrincante y varios segundos después dicho contrincante pase por su lado con la amenaza de “nos veremos más tarde”. Son momentos que tienen su pase casposo si lo vemos en una película de Jean Claude Van Damme, Steven Seagal o Christopher Lambert, pero que ni por asomo dan el pego en un videojuego.
Jugabilidad
Agarraros porque el cartucho (o descarga de 3,87GB) para PlayStation Vita es capaz de albergar una cantidad de contenido descomunal. Modo Kombate, con torneo Arcade, por equipos, desafíos de equilibrio, corte, suerte, fuerza reflejos y golpeo, ya os dará horas y horas de juego. Pero los modos no acaban ahí, tenemos el Modo Historia y la Torre de Retos, esta última con más de 300 pruebas especiales que deberemos completar para ganar suculentas monedas de oro. Nada ha cambiado con respecto a la versión de hace un año, pero hemos de valorar que es un modo de juego francamente entretenido en portátil.
Por otra parte, se ha añadido la Torre de Retos Extra única y exclusivamente para PlayStation Vita, ya que hace uso de las funciones de la consola. En vez de 300 pruebas son 150, pero incluyen detalles muy entretenidos aun al alejarse del concepto más puro de combate y habilidad. Por ejemplo, podremos realizar Fatalitys con la pantalla táctil o en un enfrentamiento con toda la sangre de nuestro contrincante enganchada en la pantalla, impidiéndonos ver y obligándonos a limpiar la pantalla con nuestros dedos. También, por ejemplo, hay pruebas en las que debemos derrotar a un enemigo moviendo la consola para que vayan cayendo bonificadores que nos permitan solventar el combate de manera más fácil. Hay otro desafío en el que, por ejemplo, deberemos impedir que Scorpion toque el suelo, apretando a una serie de disparadores táctiles que habrá en pantalla.
Pero aquí no acaba la cosa, podréis entrenaros a placer tanto a través de tutoriales de combate, como tutoriales de Fatality o simplemente practicando en solitario y por equipos. La manera de presentar las combinaciones de botones y las listas de ataques es cómoda y accesible y aunque requiere práctica, resulta bastante accesible. Por supuesto en una lista de contendientes tan grande hay estilos repetidos y otros algo desequilibrados – además de ataques un tanto aleatorios que incomodarán de lo lindo cuando seamos el que los recibe -, pero se agradece que estén todos desbloqueados desde el principio.
El control con la consola es francamente bueno. No es perfecto, porque la cruceta no acaba de ser todo lo precisa que se necesita y el stick analógico es demasiado sensible, con lo que es fácil no hacer los movimientos deseados si no practicamos y encontramos la trayectoria y ángulo justo. |