Mientras algunos ya han finalizado la batalla en Halo 3 y a otros les queda muy poco para ello, Ensemble Studios, conocidos por ser los creadores de Age of Empires, comienzan la batalla veinte años antes de los eventos ocurridos en el primer juego del Master Chief. Así nos lo contaron en la primera oportunidad que tuvimos de ver el juego en movimiento.
El juego que revolucionó los FPS en Consola 
Bungie consiguió llevar a las consolas y al gamepad con bastante soltura y acierto un género que se resistía a entrar con fuerza entre las consolas de sobremesa. El mucho mejor control con teclado y ratón parecía ser el handicap que, con cierto estilo, supo saltarse Bungie a fuerza de menor velocidad de movimiento, un buen escudo, una gran IA y el buen uso del primer mando de la Xbox.
Ahora Ensemble Studios pretende hacer lo mismo con otro tipo de género que se resiste a ser manejado de manera adecuada con un gamepad. Afirman llevar trabajando en el control más de medio año de los casi tres años que el título parece estar en desarrollo. La idea es hacer del control algo muy jugable con la menor cantidad posible de botones, básicamente casi la totalidad del control la centraremos en la analógica izquierda y uno de los botones del pad, la selección de tropas o grupos de tropas se hará con clic, doble clic o manteniendo apretado al hacer selección. Otros botones nos servirán para volver de golpe a la base en caso de ser necesario defenderla o construir más unidades.
Menús circulares llevan a otros submenús, facilitarán aún más la interacción con el menor número posible de controles, sumado a detalles como poder crear rutas para nuestras tropas. Cuando dicen que se han tomado tanto tiempo en facilitar la interfaz de la jugabilidad parecen estar diciendo la verdad. Aunque, por desgracia, todavía no hemos podido tener el pad en la mano para comprobarlo.
El Espíritu del Fuego y la prima hermana de Cortana, Serena La historia del juego se aleja aparentemente en principio de los Spartan para centrarnos en la epopeya de la tripulación de una nave de desembarco, El Espíritu de Fuego, y la inteligencia artificial de ésta, Serena.

Como hemos dicho al abrir el artículo, la historia nos situará veinte años antes de los acontecimientos de Halo, durante una campaña completa contra los Covenant. Todas las unidades Covenant más conocidas hacen acto de presencia, así como las terráqueas y, por supuesto, nuevas apariciones como el impresionante Scarab que ya habréis podido ver en Halo 3.
Por supuesto, el juego no se centrará únicamente en la campaña principal, y es de suponer que el modo-online será una importante baza de cara a Xbox Live. De todas formas, poco o nada se sabe, salvo la gran noticia de que podremos participar de la aventura completa para un solo jugador en cooperativo, lo que añade un importante aliciente a los que gustamos de jugar con amigos.
Entre montañas boscosas, como en aquel viejo Halo El único nivel que se nos muestra en la demo tiene lugar en lo que parece uno de los clásicos niveles del primer Halo, montañas, algo de vegetación de bosque, riscos, acantilados, riachuelos.
A cubierto de varias formaciones montañosas, vemos descender a la que posiblemente sea el Espíritu de Fuego sobre una base militar, gran número de estructuras nos hacen pensar en un HQ, instalaciones para construcción de vehículos, barracones, etc.
Poco después, un grupo de infantería saldrá a repeler una avanzadilla de Grunts y Elite Covenant, nuestros hombres se las verán realmente mal sin la ayuda de un Master Chief, así que es llamada la caballería y, entre bote y bote de sus conocidas suspensiones, son llamados los Warthog que, con fuego de ametralladora, se hacen cargo rápidamente del problema. Cabe destacar que el feeling de Halo es omnipresente, si bien a mi se me hace raro por lógica que veinte años antes estas tropas estén en un lugar tan parecido al “Halo” per sé, estéticamente sin duda casi parece que estuviéramos jugando al primero visto desde arriba.
Ante esta idea, les preguntamos acerca de otras posibles ambientaciones y localizaciones de las que pudiera disfrutar el título. Parecieron dudar en el momento de contestar, bien porque es un absoluto secreto, bien porque quizás queden algunos lugares por decidir. Pero se nos aseguró que veríamos algunos niveles en naves espaciales, pero sólo como escenario, pues el juego no incluye combates en el espacio con vehículos como cazas o naves capitales.

El nivel presentado concluye cuando nuestros Warthogs saltan un acantilado, no lográndolo uno de ellos. No sabemos si por hacerlo mal o por algún tipo de script, sin duda parecía lo primero. La aparición y cinemática de un Scarab que, con su cañón láser, se dedica a partir en trozos a nuestras tropas nos pone en un aprieto hasta que los terráqueos llaman a fuego de satélite y todo Covenant y/o terráqueo en la zona es reducido a polvo.
Aspecto técnico notable El motor del juego responde suave, con bastante lujo de detalles en los efectos y animaciones. En especial, éstas hacen honor a los juegos originales, con cuidados movimientos y efectos que nos son familiares en un instante.
Buen uso de texturas y todo tipo de efectos de moda, sin ser lógicamente un exponente gráfico, si está por encima de la media de cualquier RTS al uso. Destacar que el interfaz del juego salta a la vista que está hecho para ayudar al jugador y no para ponérselo difícil, tampoco tan fácil que podamos darle al botón de “ganar”. Si tanto técnica como jugablemente Halo Wars acaba cumpliendo, será sin duda un poderoso “spin-off” de la más exitosa franquicia de la consola de Microsoft.