Quinientos años después de lo acontecido en Fable, vamos a volver a sumergirnos en el mundo de Albion, esperándonos repleto de aventuras. Una historia épica, conducida por el hilo de la venganza y flanqueada por muchas opciones y alternativas. Muchísimas. Podríamos decir que aúna en el mismo juego a dos; un RPG de altísima calidad y un simulador de vida electrónica. El resultado es simplemente sublime. Por si esto fuese poco, iremos acompañados de nuestro fiel perro. Yo lo he llamado Lorn. Vosotros, podréis llamarlo como queráis.
En un mundo que aspira a ser real.
Vamos a tener una libertad de acción muy grande. Con esto, no quiere decir que podamos hacer las aventuras que nos apetezca. Será mucho más sutil. La línea argumental, que luego trataremos, estará más o menos bien definida, con una trama mejor hilada que la del primer Fable y con ciertas misiones paralelas, como en estos juegos suele ser habitual. Y cuando digo estos juegos, me refiero a los RPG. Al hablar de libertad de acción, la cosa se multiplicará exponencialmente, porque podemos simplemente abandonar nuestra misión o historia y dedicarnos a hacer múltiples actividades que poco o nada tengan que ver con ser un héroe o vivir aventuras. Todo esto, dependerá única y exclusivamente de las decisiones que tomemos.
Las acciones que vayamos efectuando, las decisiones que tomemos ante las diferentes situaciones que nos encontremos en el transcurso de nuestra aventura, condicionarán muchas cosas, entre ellas nuestro carácter y personalidad. Ser buenos no será sencillo, pues en muchas ocasiones la línea entre el bien y el mal será borrosa, haciendo que las decisiones no resulten demasiado obvias, y por ende, pudiéramos decir, más creíbles e interesantes.
En Fable II, podremos hacer cosas que algunos siempre habrán querido hacer y en la vida real son algo complejas. Si queremos casarnos con todas las mujeres que queramos, el juego nos lo va a permitir, así como tener hijos con éstas. Si queremos casarnos con alguien de nuestro mismo sexo, también podremos. Si queremos ser pendencieros y malvados aventureros, allá que te iremos. Si por el contrario queremos ser terratenientes, no tendremos más que ir comprando propiedades y sacarles rendimiento alquilándolas; casas, tiendas, almacenes, todo lo que esté a nuestro alcance.
Podremos trabajar en diversas profesiones; a veces será necesario para obtener dinero, otras veces será por pura diversión, pudiendo incluso llevar una vida rutinaria de trabajo, mujer e hijos, abandonando nuestras misiones y retomándolas más tarde. Hay que reconocer la originalidad del planteamiento. El reto que Fable II se plantea a sí mismo, es ambicioso, las posibilidades enormes, igual de enormes que el tamaño del mundo, diez veces más grande que nos ofrecía su predecesor. Y no sólo grande en tamaño, sino en añadidos interesantes, como nuestro canino compañero de fatigas, la extraordinaria calidad de las voces, el juego cooperativo o conseguir finalmente que de verdad cualquier decisión del juego tenga consecuencias.
Historia
Dos niños hambrientos, que sueñan con una vida mejor, al más puro estilo de las novelas clásicas de Dickens, solos, viviendo en una ciudad medieval, luchando por subsistir y con la ilusión propia de los niños en la magia y la inocente posibilidad de ser felices en un mundo perfecto e ideal. Así comenzará Fable II.
Los niños, embelesados ante las palabras de un charlatán y su mágica cajita, que les concederá el deseo que pidan, se ilusionan con la posibilidad de vivir en el castillo de la ciudad. Pero claro, la magia no existe, y nuestra hermana mayor intentará poner algo de sensatez, pues el precio de cinco monedas de oro es demasiado, con ello podrían comer una semana, y el alimento no es precisamente algo que les sobre. En esta conversación aparece Theresa, la gitana mística, que nos dice que la magia sí existe. De este modo sencillo, nos lanzaremos al tutorial, que está integrado de una manera suave y casi sin darnos cuenta, nos hace irnos familiarizando con el funcionamiento de Fable II, con sus controles y con sus detalles, como el sistema de navegación, que sinceramente, me resulta genial; cuando hayamos de dirigirnos hacia algún sitio, una especie de polvo amarillo brillante creará una línea que nos indicará la dirección correcta en la que avanzar, sin perjuicio de que nosotros investiguemos al margen el mundo que nos rodea.
Cuando con las diferentes misiones del tutorial, nos hacemos con las cinco monedas precisas y compramos la cajita de música, para ponerla en funcionamiento, aparentemente no pasará nada… pero desencadenará una serie de acontecimientos que harán que Lord Lucien, un malévolo personaje acabe con la vida de nuestra hermana mayor y casi con la nuestra. Theresa será quien nos salve, para posteriormente servirnos de guía en nuestra tarea de vengarnos, vengar la muerte de nuestra hermana, y de averiguar quiénes somos y forjar nuestro destino. Ahí, tomaremos el control de gorrión, pues elegimos el chico al principio, y nos dispondremos a abordar nuestras aventuras por Albion del modo que más nos guste. |