Tras haber triunfado en las salas recreativas de Japón, llega a PS3 con la gran intención de erigirse como rey de la lucha en esta consola. A priori, parece que lo tiene bastante fácil, y no debido a la escasa competencia en su género, sino a la altísima calidad que atesora. ¿Podrá la competencia igualar en el futuro tanta diversión? Vuelve la mejor lucha

Algunos escenarios tienen mucha vida…
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La saga Virtua Fighter será más conocida para fans acérrimos de Sega o veteranos jugadores que para aquellos que empezaron a disfrutar de las consolas con PSX y PS2. A pesar de haber tenido una entrega (y una revisión) para la segunda consola de Sony, ésta nunca alcanzó el éxito de otras sagas como Soul Calibur, Tekken o Dead or Alive. Y es una verdadera pena, pues muchas de éstas todavía estaban en pañales cuando la franquicia de Sega era ya todo un derroche de diversión en la Sega Saturn. Y parece que según está el mercado en PS3, ahora tiene todo el camino hecho para hacerse con el título de mejor juego de lucha. Estoy de acuerdo que anda por ahí también el Fight Night Round 3, pero es un estilo totalmente diferente, mientras que Def Jam Icon también es algo diferente y no está a la altura de este VF5. Por último, hay que tener en cuenta al descargable vía PSN Tekken Dark Resurrection. Su precio es mucho más asequible, pero se nota cuál es su procedencia y no se disfruta como un título de esta nueva generación. Además, Virtua Fighter 5 no es del estilo del Tekken. Cualquiera que haya probado ambos se dará cuenta de lo que digo, y cualquiera que pruebe sin conocerlos durante 15 minutos a cada uno se quedará con el Tekken, porque si para algo no sirve Virtua Fighter es para cogerlo y echarnos unas partiditas sin más. Éste requiere de dedicación, sacrificio, concentración, saber corregir nuestros errores, depurar nuestra técnica. Es el juego de este género más completo que he visto nunca, aunque su nota no ha llegado más lejos debido a un par de fallos que me han parecido algo lastimosos. Jugabilidad Si echamos la vista atrás, veríamos el genial Virtua Fighter 4 para PS2, que todavía fue a más con la revisión que llevaba la coletilla Evolution. Presentaron un estilo de juego desafiante con la utilización de un sistema de controles muy sencillo, en el que había dos botones de puñetazo, uno de patada y uno de defensa (y alguna otra cosilla más). Esto se sigue manteniendo así en esta ocasión y sigue funcionando a las mil maravillas, gracias al perfecto equilibro entre personajes, que hace posible que conozcamos los puntos débiles de cada uno para poder aprovecharlos y ponerlos a nuestro favor. Pero en VF5 no ocurre como en otros donde existen combos imparables o luchadores que destacan por su rapidez y casi no dejan ni reponerse a su rival. El éxito de VF5 reside en examinar perfectamente cada movimiento que intenta nuestro rival para poder pararlo y contestarle con un ataque al que sea vulnerable. Éste es un gran triunfo, aunque requiere de mucha paciencia hasta que lo vayamos dominando. Un hecho que sorprende, pero que a la vez resulta lógico es que será complicado ver como en una partida vs. entre un experto y un novato sale victorioso el primero. Aquí hay que saber jugar y conocer perfectamente cada golpe de cada personaje para disfrutarlo hasta el final. Veremos muchos estilos, desde el kung-fu borracho, kick boxing, shaolin kung-fu, etc. Cada uno tiene un repertorio de golpes bastante complejo y exigirá un tiempo hasta que podamos sacarle rendimiento a su técnica particular. Ah, y los golpes más potentes de cada luchador serán fácilmente reconocibles tras varias partidas y podremos pararlos mediante un rápido ataque o un buen bloqueo.

Otros tienen maderos que piden a gritos ser partidos
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En esta ocasión se han añadido dos nuevos personajes: El Blaze y Eileen. El primero viene de la lucha libre y presenta un estilo bastante agresivo y duro, mientras que Eileen es una ferviente seguidora de Pai Chan, que pelea como si se tratara de un mono enrabietado. Estos vienen a ofrecer una mayor variedad y elevan el número de personajes a 17, que ya es un número más que respetable y más en este caso, donde a cada uno se le puede sacar mucho jugo. Dentro de los modos de juego estará el típico Arcade, que no necesita presentación alguna y que servirá para que echemos nuestras primeras partidas. Después pasaremos a probar el Modo Misión. Éste ya venía existiendo en el VF4, aunque con otro nombre, y su fundamento consiste en escoger un personaje para ir enfrentándolo al resto mientras va consiguiendo mejores rangos. Para ambientar este apartado se ha decidido que seamos unos jugadores de VF5 que van rondando por los diferentes salones arcade, ganando torneos locales para acabar participando en algún campeonato nacional y convertirse así en el mejor jugador de todos. Además, mientras se suceden estos combates, iremos ganando objetos y dinero que podemos usar para adornar a nuestro personaje o algunos elementos de la interfaz. Esta opción nos mantendrá entretenidos durante un buen tiempo debido a que hay muchos enemigos a los que enfrentarse. Además, una vez que hayamos cogido a nuestro luchador, veremos cómo se van guardando las estadísticas sobre éste, diciéndonos nuestro porcentaje de victorias (aunque puede ser fácilmente engañado si salimos del combate que estamos a punto de perder). Otros modos de juego son el VF.TV, donde podemos ver repeticiones de otras partidas, o combates de exhibición, donde podemos apreciar las mejores maneras de plantarle cara a un determinado rival, etc. Es bastante útil de primeras, pero luego cae en el olvido. Por último, hay que destacar el típico vs. y el entrenamiento, llamado dojo. La IA es uno de los puntos de los que más me duele hablar. Yo quedé prácticamente hastiado de la dificultad de VF4, donde me costó sangre, sudor y lágrimas llegar a ser alguien con mi Akira, pero he visto como, en esta quinta aparición, la dificultad se ha visto relajada o, mejor dicho, he visto una IA algo robótica, predecible y que no sabe esquivar ataques bastante sencillos y esperados por otra parte. Se echa de menos un mayor uso de la razón por parte de ésta, y por esto mismo será genial jugar contra un amigo en la misma consola. Tampoco os creáis que esto es moco de pavo, que aquí cuesta hasta llegar al último enfrentamiento del nivel arcade, incluso usando varias continuaciones. Donde supone un reto de verdad es en el nivel de dificultad difícil, aunque repito que, a veces, echaremos de menos que la IA fuera algo más inteligente y sensata.

Aquí vemos a una pobre chica implorando por su vida ante un abusón
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Esto también nos lleva al punto de que no hay modo online, lo cual es una pena, pues los indecisos habrían visto con muy buenos ojos que se diera la posibilidad de enfrentamientos online como los que se ven en Dead or Alive 4 en Xbox 360. Eso sí, parece que hay bastantes críticas en torno al título de Tecmo, ya que dicen que los controles no responden todo lo bien en las partidas vía online, y por ello es comprensible la decisión de Sega de no incluir la opción de juego por Internet si éste no iba a ser lo suficientemente fluido y divertido. A ver si para la próxima vez ya no encuentran ningún tipo de impedimento y podemos disfrutar jugando contra gente de todo el mundo. Al enterarme de que me tocaría analizar este VF5, decidí retomar un poco la anterior entrega y, tras haber jugado a los dos, no veo demasiadas novedades, innovaciones o cambios como para aplaudir con las orejas. Estoy de acuerdo en que gráficamente ha dado un buen paso, pero la mecánica de juego no difiere tanto como yo me esperaba. Esto tampoco viene a indicar nada malo, ya que la jugabilidad de la cuarta edición era la bomba. El repertorio de golpes de cada personaje no ha variado mucho y, aunque han desaparecido ciertos golpes, se observa un aumento de los movimientos de cada uno, además de ser mucho más flexibles y realistas en su ejecución. Virtua Fighter siempre me pareció una saga bastante hardcore y que exigía de un uso continuado y concienzudo para ir depurando la técnica, nunca a lo loco. Esto siempre lo mantuvo alejado de un amplio público que lo veía demasiado técnico y algo árido al inicio (hasta que aprendías a manejar realmente a un personaje). En esta ocasión he notado una mayor accesibilidad a los golpes de cada uno sin resentir la profundidad a largo plazo que ofrece. Así, los novatos se sentirán más cómodos y se acabarán picando con mayor facilidad para luego quedar atrapados en las redes del que, para mí, es ahora mismo el mejor juego de lucha. El diseño de los menús es bastante austero, pero correcto. Lo que si que me ha parecido algo lioso es que cuando queramos crear un nuevo personaje, habrá que crearlo en un bloque diferente (que no partida guardada en el disco duro), y no podremos reunirlos a todos bajo una misma identidad única. Esto resulta lioso incluso para la selección en el modo vs. Está claro que lo importante aquí es luchar, pero tras ver la ingente cantidad de opciones que ofrecen títulos como Soul Calibur III, se echa de menos una mayor variedad para que los compradores se sientan más tentados. Aunque repito que lo más importante y básico lo cumple con creces. |