Convertir un juego de tablero con elemento de azar a formato digital siempre ha suscitado en mi ciertas dudas sobre la “legitimidad” de las partidas contra la IA. De ahí que títulos como Monopoly nunca me hayan llamado poderosamente la atención para jugar en un ordenador o consola. Pero Blood Bowl tiene un aliciente que atraerá a muchos aficcionados a los videojuegos: deporte violento de contacto. Ahora vamos a ver si esa promesa de hemorragias abiertas y huesos rotos consigue capturar con éxito nuestra atención. |