Tony Montana ha vuelto, y llega a la Wii con ganas de cumplir su peculiar versión del sueño americano a base de dar caña a su estilo: ultraviolencia, drogas y acción a tutiplén en un Miami podrido hasta la médula. El lado sangriento del sueño americano

Diversión en un día de campo
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Hace ya unos cuantos años que tuve la oportunidad de disfrutar del peliculón de Bryan de Palma “Scarface”, que aquí se dio en llamar (en un alarde de creatividad traductora) El Precio del Poder. A grandes rasgos, contaba la historia de un inmigrante cubano en el Miami de los 80 que, a base de “sus cojones y su palabra”, escala posiciones en el escalafón criminal del lugar a pasos agigantados. Su violenta y rápida escalada le crea, como es de esperar, una serie de poderosos enemigos que, finalmente, le dan matarile en su propia y fastuosa mansión, en una escena que recuerdo como impactante dentro de una película bastante importante de por sí. Este Scarface: The World is Yours, entra en el mundo de los ‘Y si…’ que tantas veces hemos visto en los cómics, y empieza precisamente en dicho tiroteo. En vez de dejarnos más secos que la mojama, se nos da la oportunidad de salir vivos del tiroteo y huir, dejando atrás nuestra impresionante mansión y todo ese imperio que construyó a base de hacer el animal. Así, contando de nuevo sólo con “sus cojones y su palabra”, nos veremos en medio de Little Habana, empezando a reconstruir poco a poco el impresionante imperio Montana que tanto temor provocó durante su reinado. Por supuesto, habrá que tener cuidado, porque sus enemigos saben que ha sobrevivido y harán lo que sea por terminar el trabajo que en este universo alternativo no pudieron finalizar. Jugabilidad Scarface sigue con bastante fidelidad el esquema típico visto en el ya arquetípico GTA. Iniciamos nuestras andadas contactando con personas con las que tuvimos relación cuando Montana era el rey del mambo, y nos meterán en situaciones con las que comenzaremos a ganar panoja, normalmente relacionadas con el trapicheo de cocaína. Según vamos ganando dinero, ya sea por una razón u otra, lo vamos acumulando en un repositorio de dinero negro que perderemos (junto con la coca que llevemos encima) si nos matan. Este dinero tendremos que blanquearlo en los bancos, que se llevarán una comisión por realizar dicha operación. Este procedimiento tendrá un nivel de éxito mayor o menor según lo bien que se nos de un minijuego típico de barra-de-acumulación-sin-pasarse. Esto mismo es aplicable cuando tengamos que negociar con camellos y similares en la calle, sólo que aquí tendremos que ser cuidadosos, pues una metida de pata importante puede hacer que directamente se pongan a tirotearnos sin contemplaciones. Según avancemos, se nos irán abriendo nuevas misiones orientadas a la historia, aunque también podremos dedicarnos a expandir y reforzar nuestro imperio del mal. Por ejemplo, podemos dedicar parte de nuestro tiempo a localizar proveedores de coca que luego venderemos a un pecio muchísimo mayor a los pequeños camellos locales. También será menester ir haciendo limpieza de bandas rivales en los territorios por los que nos movamos. Todo este tipo de acciones tendrán un impacto positivo o negativo, tanto en la policía como en las bandas en general. Este nivel de presión hay que cuidarlo porque si está muy alto, moverse por las calles de Miami se convierte en un auténtico infierno, por muy bien equipados que creamos estar. La acción a base de tiros es de lo que mejor está implementado en el juego: movemos al personaje con el nunchaku y apuntamos con el wiimando. Podemos utilizar un botón para “bloquear” blancos y disparar de forma más sencilla, pero conseguiremos mejores puntuaciones si disparamos sin utilizar dicha funcionalidad. Podremos utilizar también pelea convencional y armas cuerpo a cuerpo (que van desde una clásica barra de metal hasta una motosierra, elemento con el que se hizo otra de las escenas mas espeluznantes de la película original). Una característica interesante de Tony durante los combates es que va acumulando una barra de “furia ciega”. Cuando está llena, podremos activarla y nos moveremos en primera persona, con invulnerabilidad temporal y balas infinitas, provocando un pequeño armagedón que, en más de una ocasión, nos salvará la vida, ya que cada baja que provoquemos en el contrario nos subirá la barra de vida.

La policía será foco de nuestra furia con frecuencia
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El manejo de vehículos también tiene un papel importante en el juego, y no sólo a la hora de movernos por las grandes extensiones del mapeado. Los tiroteos desde el coche o vehículo acuático (divertidas persecuciones en lanchas motoras armadas con ametralladoras,…) serán más o menos habituales, e incluso para misiones que normalmente haríamos a pie, el uso de un vehículo como escudo de protección ante el ataque de múltiples enemigos será un factor diferenciador en muchas ocasiones. Cuando vayamos consiguiendo ciertas sumas de dinero, podremos comprar cosas como coches nuevos, lanchas, modificaciones a nuestra mansión y elementos de decoración, arte y demás que, básicamente, sirven para subir el nivel de fama de Tony. Los vehículos tendrán distintas características y, por supuesto, manejar un todoterreno de dos toneladas no será como disfrutar de un deportivo que se zumbará por las calles y que nos pondrá fuera del alcance de indeseables ipso facto. Otro elemento importante de lo que compramos son los sicarios. Contrabandista de armas al que podremos comprar armas y munición por teléfono, matón que nos acompaña en nuestros andares a diario y que nos trae el coche cuando lo pedimos por teléfono, chofer para hacer misiones más enfocadas en el uso y abuso de vehículos, piloto de navío para poder acceder a nuestros barcos cuando los necesitemos y, por supuesto, el ejecutor (tío cachas y duro experto en liquidar por la vía dura a todo tipo de morralla) y la asesina, más dada al asesinato más limpio y aséptico. Podremos tomar el control del chofer, el ejecutor y la asesina cuando lo necesitemos, lo que nos abrirá misiones específicas para ellos, orientadas a sus distintas habilidades particulares. Por supuesto, el dinero también lo utilizaremos para comprar infraestructuras para nuestro imperio, como bares, tiendas, etc. Desbloquear estos lugares nos requerirá normalmente una misión más o menos difícil y luego tendremos derecho a compra por una cantidad importante de dinero. Estos sitios podremos además reforzarlo con vigilancia y matones. Poco a poco, y comenzando con la Pequeña Habana, iremos dominando los territorios y masacrando salvajemente a los responsables de la traición que casi liquida a Tony al principio del juego. La física del juego es un poco exagerada, pero lo suficientemente buena como para que la conducción de vehículos sea satisfactoria y para ver a los enemigos morir de forma espectacular cuando utilizamos determinados tipos de armas. Este apartado de la conducción se ha ejecutado sin mucho esfuerzo de integración con la interfaz de Wii: el coche se maneja con el joystick del nunchaku y se acelera y frena con botones del wiimando. Habría estado bien que se hubiese implementado algo que usase la detección de movimiento de este último, pero suponemos que los desarrolladores no tendrían muchas ganas de comerse la cabeza y se limitaron sólo a determinados aspectos del traslado a esta plataforma de Nintendo. Lo mejor de este Scarface es este apartado de jugabilidad, y sobre todo la sensación siempre de tener algo que hacer coherente con la línea argumental del juego, además de lo muy divertido de los tiroteos y persecuciones. Gráficos

Vayamos por partes
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Sin duda, el apartado más flojo del juego. Ni el modelado de personajes ni la texturización van a hacer historia en el mundillo de los videojuegos (ni siquiera ante lo ya visto en la Wii). Si bien nos moveremos por grandes entornos, el minimalismo y simplicidad tanto fuera como dentro de las edificaciones es lo habitual. El modelado de vehículos tampoco resulta mucho mejor que simplemente adecuado y se nota mucho la reutilización de modelos, tanto en estos como en personajes que vemos moverse por las calles. El trabajo hecho en efectos especiales tampoco resulta destacable. Explosiones, efectos de armas, etc., son adecuados, pero no resultan impresionantes (sobre todo en un juego muy dado a las explosiones como es este Scarface). Música/Sonido Excelente trabajo a la hora de suplir al juego con una potente banda sonora de más de 100 temas que abarcan estilos desde pop de los 80 hasta heavy del potente, pasando por hip hop o incluso algunos vomitivos toques de regaeton. Artistas o bandas como Ministry, Xavier Cougat, La Mala Rodríguez, Suicidal Tendencies, Judas Priest, Johnny Cash, Run DMC o Public Enemy amenizarán nuestras andanzas por las calles. Podremos además elegir agrupaciones por estilos si, por ejemplo, como a mí, el regaeton nos provoca reacciones estomacales adversas, centrándonos en escuchar sólo rock o hip hop, pudiendo incluso realizar nuestras elecciones personales entre las decenas de temas disponibles. El trabajo de efectos especiales sonoros es adecuado, cubriendo con dignidad tanto el ruido callejero como el específico de vehículos o el de armamento. Edición Española

Cada trabajo tiene su herramienta adecuada
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Trabajo a medias en este sentido, lo cual es una lástima para los hispanoparlantes que no entiendan inglés. Si bien resulta muy divertido escuchar a Tony soltar su continua ráfaga de expresiones malsonantes que mezclan tacos en castellano e inglés con una tosca versión de este último idioma con un acentazo tremendo, habría sido mejor no limitarse a traducir manual y textos del juego, y así dar más valor a un título con una jugabilidad contundente como ésta. Conclusión No es original ni técnicamente maravilloso, pero la ambientación, el propio personaje de Tony y su orientación a la acción salvaje y el foco en la construcción de un complejo imperio hace de Scarface uno de los títulos más divertidos que he tenido la oportunidad de probar en la Wii. Muy recomendable tanto para los fans del “rollo GTA” como para los que simplemente quieran un juego que les deje pegados a la pantalla un buen número de horas. Lo mejor: Los tiroteos y persecuciones con vehículos por las calles de Miami, un buen nivel de dificultad, un montón de cosas por hacer en un mundo abierto. Lo peor: Gráficamente muy mejorable. Desaprovechamiento de la interfaz Wii para control de vehículos Gráficos: 6 Música/Sonido: 9 Jugabilidad: 8 Edición Española: 6

Alternativas:
Enlaces recomendados:
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