Una novedad de esta entrega es que podremos recorrer libremente el campo de batalla con la pulsación del botón defender, lo que da un poco más de libertad. Puntualizar también que, como no podía ser de otra forma, en las batallas se tendrán bastante en cuenta los diferentes elementos a los que pertenecen los monstruos, nuestros ataques e incluso la localización en la que tiene lugar la lucha, tendiendo que tener todo esto en cuenta si queremos salir airosos.
En general, es un sistema de lucha que, aunque no ofrece demasiada estrategia más allá de usar la técnica adecuada, logra que no se hagan tan repetitivas y tediosas como en la mayoría de los JRPG. Y desde luego, no serán pocos los enfrentamientos en los que nos veremos envueltos, incluidos numerosos bichos “gordos” o jefes finales que nos pondrán las cosas un tanto difíciles.
Afortunadamente, lo que son los enfrentamientos contra los enemigos normales, tendremos opción de esquivarlos, pues otro acierto respecto a la mayoría de los JRPGs, en los que los enfrentamientos suelen ser aleatorios, es que los veremos pulular por el escenario, pudiendo obtener además ventaja si los pillamos desprevenidos. Por supuesto, tras cada batalla obtendremos experiencia, con la que nuestros personajes irán ganando niveles y mejorando sus atributos. Esto también nos lleva a la siempre tediosa técnica de repetir áreas para subir de nivel, muchas veces necesario si queremos tener éxito con los enemigos más duros.
¿Fans de Pokémon por ahí? Estáis de enhorabuena, pues otra de las novedades es la de poder coleccionar un buen puñado de criaturas que podremos capturar tras cada batalla e incluso alimentarlas para que evolucionen. Podremos llevar cuatro de estos monstruos, y por supuesto, nos ayudarán en batalla, aunque están controladas por la IA en todo momento. Tenerlas en nuestro poder nos vendrá bien en más de una ocasión, y dan la posibilidad a los coleccionistas de añadir rejugabilidad extra sacando todo su afán coleccionista.
Gráficos
Una de las señas de identidad de la anterior entrega fue su estilo muy marcadamente anime gracias a la aplicación de la técnica cel shading sobre los modelos de los personajes. Y aunque en esta entrega el marcado estilo anime sigue siendo claro, por alguna extraña razón se ha perdido el cel shading. Ahora, los modelos son un poco más detallados, gracias a que tienen mayor cantidad de polígonos, pero el estilo gráfico ha perdido parte de su personalidad.
Por lo demás, todo el apartado gráfico es muy similar a la anterior entrega, tanto es así, que se conservan incluso varias de las localizaciones, aunque algunas se han visto afectadas por cambios climáticos. Pero lo que está claro es que, al igual que muchos otros aspectos del juego, el gráfico no se ha visto apenas evolucionado respecto a la anterior entrega en los 6 años que han pasado desde su aparición. El resultado es un juego que, aunque no se ve feo, desde luego sí bastante desfasado. Destacar, eso sí, las luchas, que resultan lo más vistoso del conjunto, gracias a la cantidad de efectos que se desplegarán en ocasiones, si bien el modelado de determinados monstruos y algunos movimientos podrían haber estado mejor realizados.
Música/Sonido
Como suele pasar en muchas secuelas, Dawn of the New World recicla un buen puñado de temas de la anterior entrega, a la que se añaden unos cuantos nuevos que no desentonan con el estilo tan marcado de fantasía que ya poseía, por lo que será perfectamente reconocible por los fans. En general, se trata de una banda sonora correcta, que sabe poner su punto épico cuando es necesario, pero que no resulta demasiado sorprendente.
Los efectos de sonido tampoco resultan sorprendentes, pues apenas escucharemos efectos de carácter ambiental durante los desplazamientos, siendo los más destacados los gritos y los contundentes efectos de golpes y magias en las batallas. Las voces, eso sí, resultan más abundantes que en la anterior entrega.
Edición Española
Dichas voces se han quedado en inglés, pero todas ellas cuentan con subtítulos, por lo que todos los diálogos, tengan o no voces, y todos los textos en general, se encuentran traducidos a nuestro idioma, con una traducción bastante correcta.
Conclusión
Todo aquel que disfrutara con su antecesor en GameCube, disfrutará de esta secuela, no solo porque resulte muy parecida en todos los aspectos, sino por la historia, que continúa directamente del anterior, hasta el punto que no resulta recomendable jugar a Dawn of the New World sin haber jugado a su predecesor. Por lo demás, resulta un JRPG correcto, sin llegar a ser excepcional. Tiene muchas de las cosas criticables de estos, y a la vez, algunos aciertos que, sin embargo, la mayoría ya estaban en el anterior. Es un perfecto ejemplo de la nula evolución de los juegos de rol japoneses: a pesar de haber pasado una generación, algunas cosas han mejorado, otras empeorado, pero en general, resulta una experiencia demasiado parecida al original, que no resultaba ni mucho menos perfecta, por mucho que les duela a los fans de la entrega de GC.
Lo mejor: El sistema de batalla se ha visto mejorado, y sigue resultando de lo mejor del juego. Los puzzles de las mazmorras, aunque sencillos, son bienvenidos. El nuevo componente de coleccionismo de criaturas gustará a los fans de Pokémon y similares.
Lo peor: No hay suficiente evolución respecto a la anterior entrega, siendo un título continuista. Se han perdido el mapa del mundo interactivo y el estilo cel shading. Extremadamente lineal. La trama no está del todo bien resuelta y es bastante típica. El juego se ve constantemente interrumpido por cinemáticas y diálogos, todos ellos demasiado lentos y tediosos.
Historia: 6
Jugabilidad: 6
Gráficos: 6
Música/Sonido: 7
Edición Española: 8
Multijugador: 6
Alternativas:
Enlaces recomendados:
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