Por otra parte la inteligencia artificial llega a ser brillante y estúpida al mismo tiempo. Si nos paramos en una plaza a observar, veremos una ciudad viva, con decenas de ciudadanos haciendo tareas. Sin embargo, como interactuemos lo más mínimo con ellos, como podría ser moverlos o interponernos en su camino, se quedarán paralizados o empezarán a actuar de forma extraña. También es habitual ir andando tranquilamente y que algunos personajes se empeñen en tirarnos al suelo y golpearse contra nosotros de forma inexplicable.
La orientación también puede ser un problema para muchos usuarios, y es que por más que lo busquemos no encontraremos un solo mapa, ni en la ciudad ni en campo abierto. Por suerte habrá algunos carteles indicativos, pero no serán pocas las veces que acabaremos perdidos y tendremos que caminar (o volar) innecesariamente.
Contaremos con un pequeño grado de personalización, y es que en los talleres podremos entregar dinero y materias a cambio de algunos objetos. Por ejemplo, podremos comprar colgantes o runas para mejorar algunos de nuestros atributos como puede ser la defensa o el ataque, ya que ningún combate dará experiencia y esta será la única forma de mejorar a Layle.
Multijugador
El modo multijugador no deja de ser una mera anécdota, y es que algunas zonas podremos superarlas acompañado por un amigo en modo cooperativo, pero estas por lo general son escasas y tampoco es extremadamente divertido. Todo de forma local, por si cabía alguna duda.
Gráficos
Técnicamente nos encontramos ante un título bastante bueno en todos los sentidos. Personajes más o menos bien detallados, escenarios muy amplios, un motor de físicas que funciona sin apenas ralentizaciones y multitud de elementos en pantalla.
El color es claro protagonista, y es que todo ha sido diseñado con un gran colorido para dotar al mundo de viveza. Artísticamente hablando, los personajes están muy cuidados y han conseguido darles un toque de dibujo bastante conseguido.
Música/Sonido
La banda sonora, como hemos comentado antes, es alegre y divertida, acompañándonos en gran parte del juego. El compositor es Hidenori Iwasaki, responsable de las melodias de Vagrant Story, The Bouncer o Front Mission.
La parte negativa es la ausencia de las voces japonesas, teniéndonos que conformar con las inglesas, que no están mal, pero a las que les falta algo.
Edición Española
El título viene con los textos de pantalla en castellano y las voces en inglés, además de un manual bastante completo y detallado para lo que hoy en día estamos acostumbrados. Su precio por otra parte está bastante ajustado.
Conclusión
Final Fantasy Crystal Chronicles: The Crystal Bearers es un juego de acción y aventuras correcto. Es muy entretenido y se pasan muy buenos ratos con él. Es una lástima que aspectos como la cámara arruinen en gran medida la experiencia jugable. Si buscáis un buen RPG mejor seguir adelante, pero si queréis pasar un buen rato con una sonrisa en la boca, no os defraudará
Lo mejor: Divertido y entretenido, decenas de historias secundarias, motor gráfico notable
Lo peor: Las misiones secundarias absurdas acaban cansando, la nefasta cámara y la sencillez absoluta para superar cualquier fase.
Historia: 7
Gráficos: 8
Música/Sonido: 7
Jugabilidad: 7
Multijugador: 6
Edición Española: 8

Alternativas:
Enlaces recomendados:
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