Si hiciésemos una encuesta rápida entre nuestros lectores de cuál ha sido el mejor juego de Sonic de los últimos 20 años, no cabe duda de que Sonic CD sería uno de los elegidos por bastantes usuarios. A pesar de que fueron muy pocos los que pudieron disfrutarlo en su día debido a la corta vida y al elevado precio que tuvo el Mega CD, los que pudieron catarlo se encontraron con uno de los grandes juegos de plataformas de su época, una experiencia robusta, intensa, adictiva y compleja por momentos, aderezada con detalles jugables y técnicos que lo hacían destacar sobremanera frente a sus predecesores de Mega Drive. Los años pasan, y ahora, por menos de cinco euros y a través de Steam, SEGA nos da la oportunidad de revivir todo un clásico del género en nuestros PCs, en una adaptación brillante, con extras y a la altura del que es uno de los mejores Sonic de todos los tiempos.
Una joya que vuelve a brillar con luz propia
A principios de los 90, con una Mega Drive que abrazaba el éxito y plantaba cara a la todopoderosa Super Nintendo, a SEGA no se le ocurrió otra cosa que sacar el Mega-CD y el 32X, dos “accesorios” para su consola de sobremesa, el primero de los cuales presuntamente revolucionario por el hecho de incluir el sistema del futuro por aquel entonces: el CD. Sí, la música dio un salto cualitativo brutal y las intros eran una maravilla que ningún cartucho podía reproducir, con algunas míticas como la de este Sonic CD (realizada por Toei Animation) con el mítico tema “Sonic Boom”, que encandiló y se quedó grabada en toda una generación. Pero lo cierto es que muy pocos eran los que tenían un Mega-CD. Su precio, la escasez de juegos y unas plataformas de 32 bits que ya empezaban a sonar en el horizonte, acabaron por enterrarla prematuramente.
Ahora, por menos de cinco euros, cualquier hijo de vecino puede disfrutar de una de las joyas que SEGA sacó para este dispositivo, Sonic CD, una experiencia que en su época pasó sin pena ni gloria, pero que el tiempo ha ido colocando en el lugar que se merecía. Gracias a la dedicación y talento de un miembro de la conocida comunidad Sonic Retro (Christian Whitehead), hoy podemos disfrutar de esta magnífica adaptación. Fue él quien creó el motor Retro Sonic en el que se asienta este título, fue SEGA la que se acercó a este individuo y le encargó rehacer esta obra (nada de ports cutres o mal llevados) para deleite de todos. Lo usual es que los fans den el coñazo y se quejen día tras día de cualquier cosa en decenas de foros sin ser productivos, pero Christian renegó de esa etiqueta y creó un motor que ya es funcional en iOS y Android.
Por si fuera poco no estamos ante una mera conversión, se ha incluido a Tails como personaje jugable, se ha añadido el famoso movimiento Spin Dash (darle carrerilla a Sonic cuando está acelerando en seco), se visiona en formato panorámico, se ha incluido rankings y tiempos online y encima hay una serie de finales buenos y malos que alargan la longevidad de un título ya de por sí bastante enrevesado para ser un Sonic. Para rizar el rizo disponemos de las dos bandas sonoras publicadas: la americana y la japonesa, por lo que está claro que estamos ante una obra hecha por fans, para los fans. Más no se puede pedir.
Jugabilidad
Es probable que muchos novatos, o que ni siquiera tocaran los primeros Sonic se sorprendan al ver que el juego no tiene ayudas, ni checkpoints, ni vidas ilimitadas, y te matan con bastante frecuencia; o al menos pierdes anillos de manera bastante habitual. Sin ser un título especialmente difícil, Sonic CD tiene el mérito de incorporar alguno de los mejores niveles de la saga además de un planteamiento jugable que oscila entre el pasado y el futuro, teniendo prácticamente tres tiempos cronológicos por nivel.
 |
Resulta que el malvado Robotnik ha ocultado las Piedras Temporales en un pequeño planeta para conseguir su pérfido fin de dominar el mundo. Nuestra meta será desbaratar sus planes enfrentándonos con él en los siete actos de los que dispone el juego. Cada uno de ellos consta de dos niveles y un tercero en el que se desarrolla el enfrentamiento final, hasta aquí sin demasiados cambios en los cánones que marca la saga. Pero Robotnik no está solo y nos encontraremos al malvado Metal Sonic, un clon robótico de nuestro erizo que dará lugar a uno de los enfrentamientos más frustrantes y divertidos que hemos vivido en la saga.
Los escenarios son tremendamente enrevesados, verticales y elaborados. Hay muchísimo de exploración y llegar lo antes posible a la meta sólo es territorio del modo Contrarreloj, pues en la historia principal tocará explorar de lo lindo para encontrar los múltiples secretos que guarda el juego. Para empezar, si finalizamos la pantalla con más de cincuenta anillos, justo al girar el típico cartel de final de fase podremos saltar a un gran anillo que nos llevará a una especie de Mario Kart en tercera persona de Sonic. El erizo deberá correr por un escenario intentando derribar a una serie de ovnis en un tiempo determinado. El problema es que el control no está del todo ajustado y es más desesperante que divertido, aunque el premio son unas gemas vitales para conseguir los finales buenos de cada acto.
Pero hay otra alternativa, la verdadera y más gratificante, para conseguir los finales buenos. A lo largo de los escenarios hay unos carteles con las palabras “Past” y “Future” (Pasado y Futuro) escritas en ellos. Si giramos uno de ellos deberemos alcanzar una velocidad determinada, cual DeLorean de Regreso al Futuro, para movernos en el tiempo según el cartel que hayamos girado. ¿Cuál es la genialidad de este asunto? Que si viajamos al pasado podremos destruir un generador de robots, así cuando regresemos al futuro éste será mucho más benévolo que si no lo hubiésemos destruido.
Todo tiene bastante sentido, porque en el pasado hay menos enemigos y los colores son mucho más vivos, mientras que en el futuro todo desprende un aroma más opresivo y con más enemigos y obstáculos a evitar. Hay niveles complicados, casi masoquistas en los que plataformas móviles y elaborados laberintos nos pondrán las cosas realmente difíciles. Para que nos sea más leve la aventura contaremos con los movimientos de Sonic Dash, que puede añadir acelerones al clásico movimiento de torbellino, y en el que cargar a Sonic, sin que se convierta en bola, pulsando arriba y el botón de saltar. |