Va a cumplirse un año del lanzamiento de RIFT, que no vio la luz en formato físico en nuestro país pero sí salió en formato descargable. El MMO de Trion Worlds ha tenido todo un año para ir, poco a poco, acercando y alejando a diferentes tipos de jugadores que encontraban ilusionados o decepcionados un estilo de juego sin término medio. Con el Parche 1.6 y con el bagaje que da la distancia y las decenas de horas practicadas, rendimos cuentas al fin con este peculiar MMO, que sin grandes florituras ha conseguido hacerse un hueco en un mercado tremendamente voraz.
Coge algo de los demás, para realizar un buen trabajo
Actualmente los MMO están supeditados a dos vertientes: o lo haces atractivo para el consumista y rentable mercado oriental (Corea, China) o intentas facilitar las cosas acercándote a un estilo conocido: World of Warcraft. Los tiempos del concepto MMORPG, con sus siglas representadas al 100% en el juego, han desaparecido en favor de una especie de grandes mundos más o menos inmersivos en los que hacer, prácticamente, de recadero constantemente. Obviamente es una generalización, pero los desafíos, la innovación, las pequeñas revoluciones o los planteamientos diferentes brillan bastante por su ausencia. El tema es obvio, lo compartamos o no: el dinero manda y realizar un MMO no es precisamente barato, con lo que si te pones a hacer experimentos puede que salgas muy mal parado. Sino mirad Final Fantasy XIV y de qué le ha servido su innovador sistema de clases.
Lo bueno de RIFT es que desde antes de su lanzamiento y durante todos estos meses nunca se las ha dado de nada, nunca pretendió partir la pana, cambiar el mundo de los MMO para siempre o batir a World of Warcraft. En absoluto, simplemente pretendía mostrar una experiencia medianamente pulida en la que escuchar a los usuarios y que estos se divirtieran, ya sea a través del extenso PvE (parte principal y más relevante de RIFT) o del malogrado e irregular PvP (en el cual, por supuesto hay y habrá gente que disfrutará). Las líneas que aquí leeréis pretenden daros unas grandes pinceladas sobre un MMO que actualmente es una buena opción en la que perderse hasta llegar al nivel 50 y disfrutar de unos pocos de sus contenidos High-End. Lo podríais hacer en Aion, también, o incluso en el reciente Star Wars: The Old Republic, pero si buscáis algo con lo que alejaros de World of Warcraft, RIFT no es vuestro juego. Lo sentiréis como cierto aire fresco al principio, pero su fórmula es muy similar al estereotipo de MMO que predomina actualmente.
A grandes rasgos RIFT podría considerarse como ese personaje mímico de los juegos de lucha que recoge las mejores técnicas de los luchadores más relevantes. Es decir, un molde que recibe los ataques poderosos pero que en sí carece de especial personalidad. Lo bueno es que el título de Trion Worlds presenta algunos detalles que han sido y son muy bien recibidos por la comunidad, como son las numerosas Raids a diferentes niveles (no sólo en lo más altos), un sinfín de posibilidades de clases y habilidades y dos de las partes más divertidas del juego: los Rifts y las Invasiones.
Jugabilidad: Entrando en batalla
El sistema de clases y habilidades de RIFT ha sido estudiado con detenimiento hasta tal punto que las posibilidades son verdaderamente extensas, por no decir infinitas. Se nos da a escoger entre cuatro arquetipos típicos: Warrior, Mage, Cleric y Rogue, pero lo interesante es que dentro de estas cuatro elecciones hay ocho “Souls”. Por ejemplo el guerrero puede ser: Beatmaster, Champion, Paladin, Paragon, Reaver, Riftblade, Void Knight o Warlord. Todas ellas con una utilidad específica entre el tanqueo, el daño o la posibilidad de llevar una mascota.
Lo genial del asunto es que podemos tener hasta tres activas y encima guardar cinco pre-configuraciones diferentes que podremos resetear a placer. Por lo tanto pasar de un personaje “tanque” a especializado en “dps” es tremendamente fácil. Eso sí, resetear habilidades tiene un coste, y por eso funciona tan bien el sistema de Souls en el que guardar nuestras configuraciones favoritas. Al principio será fácil perderse con tal cúmulo de habilidades a elegir, por suerte por cada rama hay unas habilidades que alcanzado según que niveles se nos asignen automáticamente, amén de las que nosotros podemos elegir. Puede parecer complicado sobre el papel, pero está sencillamente explicado y es muy fácil hacerse con dicho sistema.
Si sois de los que aún no os habéis iniciado en el juego debéis saber que el servidor Whitefall es el que más españoles posee, no obstante esto tampoco es ninguna referencia porque el número de jugadores de habla española ha ido reduciéndose drásticamente, bien porque han dejado el juego o porque al final todo el mundo acaba hablando en inglés para hacer las raids de turno. Visitar el extenso mundo de Telara es un regocijo para aquellos que gusten de explorar sin trabas. Obviamente hay zonas delimitadas por el nivel, pero al menos no se recurre a ese truco tan común en muchos MMO de delimitar ciertas zonas con barreras físicas que sólo se pueden salvar utilizando algún tipo de medio de transporte determinado. Rift es, simple y llanamente, vastísimo. |