Cuando vimos Pure en el E3, pudimos comprobar lo bien que respondían los controles, lo cucos que eran los escenarios y la gratísima sorpresa que nos causaba encontrarnos con un juego, que sin demasiado polvo ni ruido, parecía ir posicionándose por derecho propio en aras de hacerse con un huequecito en el género de la velocidad. La apuesta de Black Rock, la explicación que nos dieron de sus características, nos convenció, y os la contamos en su día. Esperábamos que evolucionase convenientemente, y héteme aquí, que al verlo en profundidad, la cosa ha cumplido satisfactoriamente con las expectativas. Pureza en la velocidad y en los saltos. Preparen sus acrobacias, aceleren, que allá vamos.
En mi idioma se llaman Quads.
Vehículos Todo Terreno (o ATV, como se denominan en el juego), serán los vehículos conocidos aquí como Quads, los que pilotaremos en las pruebas de velocidad que Pure nos ofrecerá. Acción salvaje, irreal pero al mismo tiempo dando sensación de que es posible, en un complicado equilibrio que mezclado con sabiduría, como se ha hecho, desemboca en una brutal y divertida jugabilidad, que es de lo que se trata.
La apuesta de Disney en los estudios BlackRock, ha resultado todo un acierto, y el desarrollo desde cero de este título de velocidad extrema es, sin duda, una de esas gratas sorpresas que de vez en cuando suceden. Si bien es cierto que los desarrolladores cuentan con cierta experiencia en esto de las carreras extremas, la dirección que han dado a Pure es un aire fresco, un nuevo planteamiento, en una búsqueda de la acción más salvaje, dando como resultado un increíble juego de velocidad, con un ritmo trepidante.
Es un juego de carreras, con una especie de sustrato de esos juegos de deportes extremos, con cierto toque de irrealidad e imposibilidad, pero que lejos de molestar, le dan un toque rápido y divertido, al mismo tiempo de que no son exageradamente increíbles.
Jugabilidad
Es fácil deducir cómo se controla un juego de velocidad. Con el gatillo derecho aceleramos, con el izquierdo frenamos (bueno, si queremos) y con el stick izquierdo manejamos nuestro quad. Hasta aquí, todo normal, lo esperable. A partir de aquí, el componente arcade y frenético hace aparición. Cuando nos acerquemos a un salto, deberemos precargarlo, llevando hacia atrás el stick izquierdo y empujándolo adelante en el momento de saltar, a mejor coordinemos el tiempo, más saltaremos. En principio esto puede parecer ornamental y una floritura, pero cuando vayamos avanzando nos daremos cuenta de que será imprescindible dominar la técnica del salto, que deberemos enlazar con las acrobacias.
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Y muchos dirán,” bueno, si se trata de un juego de carreras, ¿para qué quiero realizar acrobacias al más puro estilo X-Treme games?” Bueno, pues por dos motivos: el primero es porque son sensacionales, pero esto no dice mucho más allá de lo estético, que no es poco. El segundo, y quizás más importante, es que realizarlas correctamente nos dotará de gasolina, o nitro o como le queramos llamar, que nos propulsará excepcionalmente. Esta propulsión, nos será vital para poder optar a finalizar las pruebas en una buena posición de cabeza, teniendo que administrar bien el combustible, porque la cosa aún se complica un poco más.
Las acrobacias básicas, las realizaremos presionando el botón A y una dirección del stick durante el salto, pudiendo enlazar varias si el salto es largo o modificarlas con añadidos, mediante los botones frontales. Cuando vayamos acumulando entusiasmo, podremos realizar acrobacias más complejas con el botón B, que a su vez nos darán más entusiasmo o gasolina, pero serán más difíciles de ejecutar, conllevando más riesgo de morder el polvo al aterrizar. Si nos propulsamos y nuestra barra de entusiasmo baja por debajo del nivel B, perderemos la capacidad de realizar estas acrobacias. Es por esto, que administrar convenientemente la gasolina será vital para no descolgarnos de la cabeza, al tiempo que tenemos acceso a mejores acrobacias que nos den más propulsión. Esto continuará cuando desbloqueemos el nivel Y de acrobacias, extremas y complejas, y el último que realizaremos con los dos botones frontales. Ahora, cuando tenemos la barra de nitro a tope y le demos a la X, vamos a correr lo nunca visto, y la sensación de velocidad, es sensacional. Será importante variar las acrobacias, ya que si repetimos demasiado nos darán menos puntuación y combustible.
En cuanto al manejo en sí de nuestro vehículo, hay que decir que se comporta perfectamente, responde impecable a nuestras órdenes y los desniveles, curvas y saltos bien acometidos los podremos solventar con éxito y a gran velocidad; como ya avanzábamos, la sensación es de una irrealidad suave, de un no puede ser al tiempo que no queda postizo, de un no me lo creo pero podría ser, quien sabe. El resultado es muy bueno y el objetivo de velocidad, fluidez en la carrera, saltos con acrobacias imposibles y curvas que físicamente no pueden tomarse como se toman pero que no resultan una mentira arriesgada, generan un conjunto trepidante y divertido.
Los vehículos parecen pesar, los modelos están logrados y su comportamiento físico es francamente bueno, la simbiosis piloto-quad, está muy conseguida, si bien se echa de menos algo de deformación cuando nos golpeamos y caemos, y en algunos momentos en que nos salimos de pista o colisionamos de frente contra una roca, árbol o pared, que la reacción fuese algo menos postiza. Pero nadie dijo que estuviésemos a los mandos de un simulador que pretendiese trasladar algo de la vida real. Está basado en la vida real, es más o menos creíble, es muy rápido, adictivo y divertido. Sinceramente, mejor así que un planteamiento hiper realista y encorsetado que no nos permitiese divertirnos tanto como lo hace Pure. |