Desde la Games Convention del 2007 llevo siguiendo este juego con especial atención, pues Prototype prometía una acción tan “burra” y despiadada que me llamaba poderosamente la atención. Parece que no andaba yo muy desencaminado, pues los amantes de la acción pura y dura tienen para rato con este juego.
Radical y su idea primigenia
Muchas veces es fácil ver la intención de un estudio de videojuegos al analizar su trayectoria. Radical Entertainment son uno de esos equipos, pues después de haber lanzado el Hulk: Ultimate Destruction (en PS2, GameCube y Xbox) allá por el 2005, se vio que eran capaces de crear videojuegos basados en héroes en entornos abiertos realmente buenos. Luego, cogieron toda la experiencia adquirida de ese título y se lanzaron con Prototype, una aventura original que, al no estar basada en una franquicia de superhéroe de cómic, les permitía hacer con ella lo que quisieran.
Así es como ellos se pusieron manos a la obra y nos fueron presentando poco a poco a Alex Mercer, un superhéroe al que no podemos llamar como tal, pues su máxima no es salvar el mundo o salvar a aquellos que estén en apuros. De hecho, no sabe cuál es su cometido en este mundo.
¿Quién demonios es Alex Mercer?
El primer contacto con el juego es previo a cualquier tipo de explicación. En él controlamos a un Alex Mercer al que no le importa acabar con los soldados o los civiles que corretean por un Nueva York devastado y sumido en el caos. Después de haber causado cientos de bajas, se echa la vista atrás y ahí es donde comienza la historia de nuestro protagonista.
Por lo visto, él había muerto y justo en el momento de la autopsia, que se estaba realizando en los laboratorios de GENTEK, se despierta. Desde ahí, iniciará su fuga, descubriendo poco a poco poderes sobrehumanos que le permitirán abrirse paso entre los soldados enemigos. Luego veremos a su hermana, mientras que él no recordará ni una sola cosa de su pasado, teniendo que abrirse camino entre los enemigos para poder hallar nueva información que le diga quién es él y por qué tiene esos poderes. Encima, a esto hay que añadirle la infección que se ha extendido por la ciudad de NY, volviendo a algunos humanos en mutantes.
Por otra parte, durante el desarrollo prima la idea de conseguir información acerca de nuestro pasado, lo cual es algo que otorga una importancia vital a la trama argumental.
La idea es bastante original, pues se sale del tópico que dice que los superhéroes deben tener un código moral que le impida causar bajas civiles colaterales, pero en esta ocasión nos encontraremos con algunas secciones incongruentes, pues no sabremos a ciencia cierta el porqué de las explicaciones que nos da el argumento. Resumiendo, que parece como si los chicos de Radical Entertainment no supiesen muy bien cómo explicar la orientación “buena o mala” de nuestro personaje. Les hubiera ido mejor si no hubiesen intentado justificar las acciones de Alex, pues al final nos da la impresión de que es un hipócrita más que otra cosa.
Eso sí, no deja de ser algo más que un leve fallo, pues tampoco afecta a la jugabilidad en sí. Simplemente quería dejar constancia de la pena que me da que no hayan sabido orientar el desarrollo de la manera más adecuada, pues contaban con una idea genial.
Jugabilidad
Prototype nos ofrece un desarrollo abierto donde podremos movernos con libertad por la Gran Manzana mientras vamos cumpliendo los objetivos que se nos van marcando en el orden que queramos. Esto quiere decir que podemos acceder a las misiones principales que nos irán desvelando partes de la trama o dedicarnos a vagar por los escenarios mientras nos enfrentamos a los enemigos que nos planten cara. Además, y como ya viene siendo norma en este género, también se ha incorporado un buen número de misiones secundarias que permiten ampliar la experiencia de juego de Prototype.
Antes de nada, toca hablar de Alex Mercer y las potentísimas habilidades que posee. Tiene una fuerza sobrehumana, la capacidad para correr por las paredes, realizar grandes saltos, planear, etc. A esto hay que sumarle su capacidad para modificar la composición de sus brazos y que así pueda adoptar formas como la de una espada gigante, cuchillas, puños de acero gigantes (como si fuese un martillo), etc. También podrá disparar cualquier arma de fuego. Por si esto fuese poco, también está la capacidad para poder adoptar la forma física de otro personaje con el que haya interactuado, pudiendo incluso absorber las habilidades especiales de dicho personaje (por ejemplo, si cosecha a un piloto de helicóptero, aprenderá a pilotarlos). Ya por último, me queda comentar que también puede cosechar a los demás civiles para recuperar la energía perdida durante los combates. ¿Le queda alguna otra habilidad más? Pues aquellas que no tenga al principio las irá adquiriendo gracias al sistema de puntos de evolución, que le permitirá mejorar sus habilidades y adquirir otras nuevas.
Ahora que ha quedado claro que Prototype nos ofrece un abanico de opciones muy amplias para disfrutar del desarrollo “100% acción” que ofrece, hay que aclarar algunas de las cuestiones que más me han gustado de Prototype. Para empezar, vemos que con cada muerto u objeto destruido ganamos puntos de experiencia que podemos utilizar como más queramos para ir adquiriendo nuevas habilidades, siendo esto un incentivo más para no soltar el mando durante horas. Esto hace que el sistema de control varíe dependiendo de los golpes en los que nos vayamos especializando, ofreciendo un sistema de combos sencillo pero que nos exige la pulsación de varios botones a la vez para desarrollar los ataques más potentes. La única pega que le podemos poner es que, a veces, el manejo de Alex se nos irá un poco de las manos, pues hay tal número de enemigos en pantalla que no sabremos muy bien qué hacer, realizando más bien acciones por pura intuición. |