En esta ocasión os traemos la revisión de un reciente lanzamiento de la compañía de cupertino, el nuevo iPad y nada menos que en su versión WiFi + 4G de 64 GB. Son ya varios años desde el lanzamiento de su primera tableta y las mejoras, con un profundo rediseño a nivel técnico, relucen con un simple vistazo al papel. Uno de los mayores logros a nivel técnico lo tenemos con el procesador Apple A5x, con 4 núcleos PowerVR que asegura una mayor capacidad gráfica y una pantalla que hace temblar a sus competidores por su calidad. Los avances en cuanto a conectividad se refiere suponen también un paso adelante respecto a las generaciones que ha dejado atrás. Sin embargo, todos estos cambios que hemos mencionado buscan mantener una experiencia de usuario que Apple ha sabido conseguir y mejorarla; poco hay nuevo en cuanto a diseño, y poco también hace que podamos distinguir a simple vista un iPad 2 de esta nueva generación de su tableta. De primeras, creo que no hace falta recalcar demasiado que la pantalla es lo que más destaca en su nueva versión y, resulta muy acertado, pues un producto que se maneja mediante ésta debe lograr buena experiencia de usuario. Y esto es algo que ciertamente consigue. Una vez en funcionamiento, la sensación de fluidez de la interfaz es muy parecida a la del iPad 2, que ya de por sí es envidiable. La inclusión del nuevo procesador gráfico de 4 núcleos a la nueva generación permite, sobre el papel, una capacidad muy por encima de otros modelos, y queda ver cómo manejan los desarrolladores el hardware que Apple ha puesto en su dispositivo.
Primer contacto con la tableta
El iPad viene presentado como Apple nos tiene acostumbrados: una caja muy vistosa y de reducidas dimensiones, que al abrirla nos presenta de primeras el tablet y, debajo de éste, el adaptador de corriente de 10W, el cable propietario de conector tipo dock de la marca a USB para la sincronización con iTunes y los manuales. El diseño del dispositivo es prácticamente idéntico al iPad 2; de hecho es realmente complicado distinguir ambas generaciones de la tableta, aunque sí del primer iPad, lanzado hace ya unos pocos años, debido al mayor grosor de este último y la ausencia de cámara. La calidad de acabado es altísima y aquí hay que recalcar que pocas tabletas pueden hacerle una digna competencia: la parte posterior está acabada en un aluminio perfectamente pulido y los bordes, curvados, parecen fusionarse con la pantalla. Se nota a simple vista que está bien hecho.

Aunque el nuevo iPad es ligeramente más grueso que su generación anterior, no se nota, ni tampoco se aprecia su ligero aumento de peso. La báscula, por poca diferencia (613 gramos del iPad 2 frente a los 662 del nuevo lanzamiento, ambos en el caso de las versiones con soporte para redes móviles) se empeña en quitarnos la razón. Aun así ambos pesan menos que la primera generación de esta tablet. Respecto al grosor, el nuevo iPad ha crecido un poco de fondo debido al mayor tamaño de la batería (0,94 mm de la nueva generación frente a los 0,88 de la inmediatamente anterior), pero hay que volver a hacer hincapié en que no se nota en absoluto a no ser que tengamos ambos dispositivos en nuestras manos. Un Galaxy Tab 10,1 (589 gramos) pesa menos que cualquiera de las generaciones de iPad, pero es más grueso (10,99 mm).
Los colores en los que podemos encontrar el tablet (su parte delantera, pues la trasera en todos los modelos es de aluminio pulido) son los mismos que los disponibles para el iPad 2: blanco y negro. A nuestras manos ha llegado la primera de las opciones, la de color negro, que le aporta elegancia y sobriedad a su línea. Pese a la cubierta oleófuga antihuellas, es relativamente fácil ir colectando el rastro de los dedos tras el uso y más cuando se trata de un dispositivo de este tipo. Una gamuza de microfibra como la de las gafas vuelve a dejarlo impoluto, aunque no se incluye ninguna de serie.
Mejoras técnicas
Desde el lanzamiento en abril de 2010 del primer iPad ha llovido bastante en el apartado técnico del dispositivo, mientras que su diseño original se ha ido manteniendo con el paso de las nuevas versiones. La nueva generación, que se denomina simplemente Nuevo iPad, fue presentada por Tim Cook en marzo de este año tras el fallecimiento de Steve Jobs en octubre de 2011. Se diferencia sustancialmente en el apartado técnico respecto al iPad 2 por la inclusión del procesador Apple A5x dual-core (un Cortex A9) de 1 GHz y chip integrado PowerVR de 4 núcleos (el modelo exacto es el SGX543MP4) para gráficos.
Está fabricado por Samsung y supera en buena medida el rendimiento obtenido en diversas pruebas por el Apple A5 (usado además de en el iPad 2, en el iPhone 4S y en el Apple TV), especialmente en materia de gráficos. El iPad original utilizaba el Apple A4 (Cortex A8) de un único núcleo a 1 GHz y tenía un chip gráfico (PowerVR SGX535) muy inferior al del A5x. Para hacernos una idea, el Galaxy S incluía una GPU más potente (una PowerVR SGX540). Como curiosidad, los chipset integrados Intel GMA 500 y 600 (empleados en muchos netbooks basados en procesadores Atom) utilizan el mismo núcleo de gráficos que el iPhone 4 y el iPad, el ya mencionado PowerVR SGX535. Para quien le interese el esquema de la arquitectura del procesador Cortex A9 de ARM se ha incluido un enlace al final del artículo.

- Nuevo iPad: Apple A5x (ARM Cortex A9 dual-core) 1 GHz + GPU PowerVR SGX543MP4 quad-core
- iPad 2: Apple A5 (ARM Cortex A9 dual-core) 1 GHz + GPU PowerVR SGX543MP2 dual-core
- iPad: Apple A4 (ARM Cortex A8 monocore) 1 GHz + GPU PowerVR SGX535
Siguiendo con los avances técnicos y dando por acabado el tema del procesador, vamos a comentar un poco la memoria RAM. La primera de las generaciones del iPad, lanzada en abril de 2010, contaba únicamente con 256 MB. Esto hizo en su momento que, en conjunto con no poder ejecutar más de una aplicación en sus primeras versiones del sistema operativo, recibiese fuertes críticas. El iPad 2 dobla la cantidad de RAM de la generación anterior, y el nuevo iPad cuenta ya con 1 GB. Ciertamente no importa cuanta memoria tenga la tableta, sino la fluidez que consigue bajo carga de muchas aplicaciones abiertas a la vez, un punto muy a tener en cuenta. No tiene sentido un procesador muy potente y mucha memoria RAM si el sistema operativo que lo gestiona no hace un buen uso de ello por cualquier motivo de índole técnico. Simplemente mencionar que otras tablets de la competencia como la Samsung Galaxy Tab 10.1 o la ASUS Transformer Infinity también cuentan con 1 GB de memoria RAM, aunque es un dato que no revela nada puesto que se trata de sistemas operativos muy diferentes. |