Por último tenemos que hablar del botón de acción, que puede sacarnos de más de un apuro en los combates más complicados. Éste nos permitirá ejecutar una muerte rápida que se mostrará como una escena cinemática en la que Guerra termina de una forma totalmente espectacular con el enemigo que tiene enfrente. Así podremos deshacernos de los enemigos finales sin sudar la gota gorda.
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Puede que muchos vean el sistema de combate demasiado sencillo, pues bastará con combinar los diferentes botones con el botón de la Devoracaos para ejecutar diferentes combos, y lo mismo con el arma secundaria. Para superar este posible problema, vemos que Vigil Games ha incorporado la posibilidad de comprar nuevos combos al demonio Vulgrim, que estará a nuestra disposición siempre y cuando le llevemos un buen número de almas de color blanco. Con esto el sistema de combate mejora muchísimo. Además, en la tienda de Vulgrim podremos subir de nivel las técnicas de combate que ya tengamos, mejorar los hechizos que ya poseemos, comprar nuevas armas o los típicos objetos que nos permitirán recuperar salud e ira.
Los hechizos que Guerra podrá utilizar consumirán la ira, que no deja de ser como el típico maná de tantos y tantos juegos de rol. Para recargarlo bastará con abrir los cofres que contengan almas amarillas o derrotar a enemigos. El primero de los hechizos a los que tendremos acceso es el Géiser de Espadas, que consisten en unas cuantas cuchillas que salen del suelo para dañar a aquellos enemigos que están próximos a nosotros. Luego nos encontraremos con magias que nos permiten acumular de forma más rápida la ira, otras de carácter defensivo, nuevos ataques mágicos, etc.
También veremos cómo Guerra podrá adoptar la Forma del Caos, transformándose en una bestia de fuego realmente poderosa, a la que pocos podrán hacer frente. El único problema es que la transformación dura unos pocos segundos, así que aprovechadlo bien.
Para rematar la parte concerniente a los combates me gustaría hablar de los enemigos, que son en líneas generales bastante duros. Darksiders ofrece una buena variedad de enemigos, aunque los que más destacan son los semi-jefes o los jefes finales, cuyas apariciones son estelares y representan algunos de los mejores momentos de juego de dicho título. No solo destacan por la genial presentación de los mismos o por su tamaño, sino que también se presentan como rivales correosos en los que tendremos que estar al quite para hacerles daño. No bastará simplemente con acercarse y esperar a que estén desguarnecidos para darles sin parar. En la mayoría de casos hay que currárselo, como por ejemplo tirándole un brote incendiario inerte, que se pega al cuerpo del enemigo, para luego prenderle fuego apuntando con la hoja cruzada a una antorcha y luego a su cuerpo, etc.
A continuación hablaré sobre la importante dosis de puzzles que Darksiders incorpora. De hecho, voy a atreverme a compararlo con uno de los grandes juegos de toda la historia: Zelda: Ocarina of Time. Mi intención no es ni mucho menos la de decir que Darksiders es mejor, porque no consigue igualar a este gran juego, pero sí que veo similitudes que gustarán a aquellos que quedaron prendados del juego de Nintendo. Para empezar vemos pequeños detalles como el hecho de que tengamos que explorar los escenarios en busca de fragmentos de vida, que al reunir cuatro, se convierten en una barra más de vida (lo mismo pasaría con la ira).
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Aún así, lo que realmente me ha recordado a Ocarina of Time es el desarrollo de las mazmorras a gran escala que también veremos aquí. Guerra tendrá que ir a varias mazmorras en las que tendrá que enfrentarse a un buen número de enemigos…, pero en los que también tendrá que superar puzzles que le llevarán hasta habitaciones amplias en las que habrá que pensar cómo resolver la situación para abrir una determinada puerta.
Este diseño de puzzles me ha sorprendido gratamente, pues no esperaba que ofreciese un reto tan interesante y divertido como al final ha resultado ser. Es el complemento ideal para los geniales combates que Darksiders ofrece, dando lugar a un conjunto muy bien acabado y divertido que no os aburrirá en ningún momento… y eso que Darksiders dura algo más de lo que suele ser habitual en el género de las aventuras de acción.
Por otra parte vemos que el componente de exploración de los escenarios será vital para conseguir un mayor número de almas blancas (que luego le daremos a Vulgrim para acceder a nuevas armas, técnicas de combate, etc.), recoger artefactos y descubrir los fragmentos de vida e ira que hay repartidos por cualquier recoveco.
Por último comentar que Darksiders no es perfecto, pues puede que nos encontremos con algún que otro problema de detección de superficies que hace que Guerra quede atascado. A mí solo me ocurrió en una ocasión, así que tampoco es un hecho reincidente que vaya a arruinar la experiencia de juego, quedándose en mera anécdota. |