Sin rodeos y sin dilación: Rise of Nightmares es un juego de contrastes, un juego de amor/odio que no dejará indiferente a nadie y que depende mucho del punto de vista con el que se mire, del control del cuerpo que tenga la persona que lo juega y de hasta donde se llega en la trama. No hay punto medio para esta aventura que intenta dar terror a través de controlar los movimientos en pantalla con Kinect. Pero más allá de subjetividades, lo que sí es cierto es que Rise of Nightmares es un valiente experimento por tratar de traer una experiencia diferente y más “hardcore” a Kinect. ¿Que el experimento no ha salido del todo bien? En efecto. ¿Que hay que aplaudir la valentía? Por supuesto. ¿Que pasada una primera hora inicial el juego llega a divertir? También.
Un camino a seguir con Kinect
Rise of Nightmares es desde ya la opción diferente en Kinect, junto a Child of Eden (un título verdadermaente especial) ambos forman parte de dos muestrarios de las posibilidades que puede ofrecer Kinect más allá de baile o deportes familiares. SEGA ha querido trasladar una aventura de terror en el que el protagonista somos nosotros con nuestros movimientos de hombros, brazos y piernas. Un intento por llevar a cabo la experiencia FPS completa en el que nuestros gestos no se representan a través de botones o sticks, sino de empujones, giros, golpes con nuestros brazos o incluso agachando todo el cuerpo.
Este título se tiene que considerar como tal, se tiene que ver como un producto de Kinect y como una experiencia basada por y para él que abre el camino de una nueva vertiente que puede dar mucho de sí en la industria. Es el primer intento serio y como tal comete muchos pecados que se le pueden perdonar como experimento y por tener la “etiqueta” Kinect. No obstante, la persona que invierte 50€ en él no siempre va a ser tan pragmático de obviar esos errores y aplaudir estar jugando a un pionero en el género. Rise of Nightmares es irregular, por supuesto, pero no hay que quitarle ningún mérito al hecho de que consiga sorprender y lo más importante: divertir.
Guión
La historia nos transporta a un concepto de serie-B en el que el mayor número de tópicos se apelmaza entre vísceras, sangre y bastante gore explicito. Si el acompañante que nos acaba de salvar tiene que morir cercenado por la mitad por una guillotina para después ver cómo intenta pedirnos ayuda arrastrando su cuerpo, pues se mira y se contempla. Hay momentos sorprendentes, alguno que otro impactante y por supuesto ridículos como en toda película de Serie-B que se precie.
La trama nos sitúa en la piel de Josh, un tipo un tanto caótico y con serios problemas de alcohol que viaja en tren a Europa del Este con su esposa Kate. Una pequeña pelea con nuestra mujer por mirar a una alemana algo escotada que se va a una Rave hace que Kate se indigne y se vaya al vagón-bar. Cuando vamos a por ella vemos como un extraño ser sin rostro (que parecerá ser una especie de Pyramid Head de Silent Hill 2 durante todo el título) rapta a nuestra esposa mientras hace explotar en litros de sangre a varios militares que viajaban en ese tren. Seguidamente al escapar, desconecta los vagones y sufrimos un aparatoso y bestial accidente.
Salimos del tren y con los supervivientes nos tocará adentrarnos en los aledaños de un cementerio con desagradables visitantes, al escapar acabaremos todos como prisioneros de un científico loco que se dedica a fusionar carne y máquina en unos experimentos tan macabros como sangrientos. Capturados en una silla vemos como a uno de los supervivientes le corta la mano de cuajo y preso del dolor él superviviente pregunta: “¿Pero por qué has hecho eso?” A lo que responde Viktor (así se hace llamar el científico): “¿Y por qué no?” Conseguimos escapar y a medida que avanzamos en busca de nuestra mujer nos encontramos a la que parece ser la rica dueña de todo el complejo, que por supuesto también está loca de remate.
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El guión se divide en varios actos y no es que consiga enganchar especialmente, pero al menos entretiene y mejora a partir del Acto 3, cuando ya todo el mundo está tan rematadamente loco que hasta te empiezas a divertir. Los supervivientes van y vienen, una rumana que lanza el Tarot, aparece como si fuera un fantasma, el extraño ser que raptó a nuestra mujer nos persigue de vez en cuando a lo Nemesis de Resident Evil 3, etc. Por otra parte, a lo largo de los diferentes escenarios nos iremos encontrando unas cintas de cassete de un investigador que pasó por algo parecido a lo que estamos viviendo nosotros y lo fue grabando. Nos da información útil y da mayor envergadura a la trama, eso sí conviene no preguntarse el sentido que tiene que alguien grabe sus experiencias para sí mismo y luego se las vaya dejando por el medio del bosque, entre calaveras de una catacumba o en las estanterías de la sala de torturas.
Jugabilidad: Cosas a tener en cuenta antes de jugar
Lo primero que hay que destacar es que Rise of Nighmares se juega de pie. Es decir, es un título de unas seis horas, aproximadamente, en el que todo el rato deberemos estar de pie. Dicho así, obviamente, parece exagerado y poco habitual. La cuestión es que si eres una de esas personas que tienes más de 500 Logros en Your Shape: Fitness Evolved (si los tienes sabrás que esos son horas y horas), jugar a Rise of Nighmares en espacios de media/una hora no supondrá problema alguno. Si eres de los que sólo tocas Kinect par cuando tienes que analizar un título de esta plataforma pues obviamente te va a molestar estar todo el rato de pie. Por supuesto, tampoco es lo mismo jugar de noche tras un día cansado que jugar de día tras un desayuno con fuerza. Todo son variables y según estas Rise of Nightmares puede parecerte algo divertido o algo desesperante.
También es tremendamente importante tener bien configurado el Kinect. Es decir, que el Live ID de Kinect nos reconozca a la perfección es un punto muy a tener en cuenta, porque significa que las condiciones de iluminación son tremendamente óptimas. También es obligatorio ir descansando cada cierto tiempo y no empezar a jugar tras un día duro de trabajo porque la experiencia se resentirá. Por otra parte hemos de destacar que el título puede ser jugado completamente a oscuras y aunque hemos detectado un poco menos de precisión que con luz del día, es un fantástico detalle para mejorar la inmersión de la experiencia. |