En HardGame2 estamos preparando los análisis de algunos de los juegos más importantes de la temporada, como es el caso de Need for Speed Carbono. Os adelantamos ya nuestras primeras impresiones sobre la versión final de PC, extrapolables en cierta medida al resto de plataformas. Antes que nada: el nivel de acabado es impresionante. Desde un primer momento se nota que estamos frente a una súper-producción muy profesional que brilla en todos sus aspectos técnicos. Más importante aún para los fans de su predecesor: es una continuación directa de NFS Most Wanted. Como lo oyes. Sin desvelar nada del argumento, llegarás a una nueva ciudad en tu flamante BMW M3, comenzarás a relacionarte con la peña del lugar y empezarán las carreras (y los problemas). En estas primeras secuencias se te irán presentando personajes y situaciones alternando vídeo/in-game. Muy conseguido, como la chica nueva y otros personajes, las multitudinarias persecuciones policiales, haces de luz, modo fotografía o la palpitante banda sonora.

Novedades: Vuelve la noche como principal protagonista pero gracias a la gran calidad visual se distingue todo con nitidez. Ahora tendrás compañeros de equipo que se aliarán contigo a la hora de bloquear o de ofrecerte su rebufo para aumentar la velocidad. Podrás irlos escogiendo a lo largo del juego, como tus monturas. De hecho, los coches se dividen en 3 categorías, concretamente Muscle, Tuning o Exotic, y en función de cuál escojas primero cambia el orden de desarrollo del programa. La ciudad se divide en grandes áreas que a su vez cuentan con distintas zonas. Tu objetivo será hacer tuyas todas las que puedas a base de ganar carreras y vencer a los líderes de otros equipos. Las carreras nocturnas con la rueda al borde de los precipicios, en las sinuosas y angostas carreteras que rodean el Gran Cañón de Carbono, son espectaculares. Se han diseñado muy bien los circuitos, trayectos y atajos. La IA funciona, los choques entre coches recuerdan a Burnout y, como ya advertimos, la demo no está a la altura del juego final. |