El estudio estadounidense n-Space se ha aliado con Square-Enix para traer a nuestras Nintendo 3DS un título que comparte las adictivas mecánicas de los Dungeon Crawlers, como Diablo o Torchlight. Nos desplazamos a las oficinas de Koch Media en Madrid para probar Heroes of Ruin, un RPG de acción que promete tenernos muchas horas pegados a la pantalla de nuestra portátil. Además, cuenta con un gran componente online que puede convertirlo en una propuesta fresca e ideal para retomar una y otra vez.
Rol y acción en miniatura
Heroes of Ruin nos traslada a la mágica ciudad de Nexus, donde su gobernante Ataraxis ha sufrido una horrible maldición que amenaza con romper el frágil periodo de paz, que se mantiene entre nobles tras una horrible guerra que duró más de cien años. Para evitar que estalle el conflicto de nuevo, Ataraxis ha prometido una recompensa increíble para aquellos que encuentren la cura a su mal. Cuatro mercenarios valientes responderán a su llamada y se adentrarán en un mundo de peligros para dar con la manera de salvar al mundo.
Estos cuatro mercenarios, por supuesto, pertenecen a las cuatro clases distintas de personaje que podremos crear. El primero de ellos es el Pistolero, un ex-criminal sombrío ideal para ataques a distancia y lanzamiento de bombas, ejerciendo lo que viene a ser la profesión de arquero en otros juegos de rol. El Vengador es un guerrero de una tribu sagrada de híbridos entre león y humano, y su increíble fuerza lo hace ideal para el combate cuerpo a cuerpo y el manejo de dos armas a la vez, cumpliendo el papel de guerrero. La tercera clase, el Salvaje, se valdrá de sus puños para abrirse paso entre los enemigos. Por último, tenemos a El Alchitect, que es el personaje con el que pudimos disfrutar de la demo. Conozcamos a esta hechicera un poco mejor.
El Alchitect es un híbrido entre mago y alquimista, pudiendo lanzar hechizos poderosos y además fabricar objetos mágicos con los que hacer más llevadera la aventura. Nada más comenzar pudimos editar algunos rasgos de nuestra hechicera, entre ellos el color de piel, el del pelo, el de su capa y por último su peinado. El editor se parece mucho al de otros Action-RPG, es decir, no dejará mucho lugar a la personalización física, lo importante para crear un protagonista único estará en el equipamiento que vayamos recogiendo en nuestras andanzas.
Jugabilidad de la vieja escuela
Todo el juego se desarrollará en una vista cenital que seguirá en la altura a nuestro personaje, aunque se acercará un poco al visitar lugares más tranquilos como el pueblo principal. Con el joystick izquierdo moveremos a nuestra heroína y con la cruceta podremos administrar las pociones de salud y maná necesarias para los combates más difíciles. El botón B está reservado para los ataques físicos básicos, mientras que el resto de botones frontales se podrán personalizar con los conjuros y habilidades que consideremos más adecuadas. El botón L nos permitirá interactuar y el R servirá para hacer un movimiento evasivo. Como se puede ver, dispondremos de todas las habilidades presentes en títulos de estas características y en general no echaremos de menos el combo de ratón y teclado, aunque la administración de pociones requiera un poco de habilidad con el pulgar izquierdo.
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Con cada enemigo muerto y quest completada obtendremos experiencia que nos permitirá subir de nivel. Tendremos tres categorías principales que mejorar: Poder, Vigor y Alma, y cada una convendrá más a cierto tipo de personaje. Pero lo más interesante estará en el árbol de habilidades, que contará con ramas desbloqueables de hechizos, por lo que tendremos que medir bien en qué queremos gastar los puntos de habilidad. Tras aprenderlas podremos mejorarlas varias veces, haciendo que un hechizo que antes lanzaba un par de bolas de energía se acabe convirtiendo en una devastadora tormenta de orbes.
Las ramas de habilidades serán la principal atracción para construir nuestro personaje, y tendremos que ir equipando unas u otras dependiendo de a qué tipo de enemigos encontremos. Habrá cabida para una gran variedad de efectos. Nuestra Alchemist fue capaz de aprender nubes de veneno, bombas de fuego, dardos eléctricos o saetas de energía. No pudimos probar las del resto de personajes, pero si queremos desbloquear el potencial de los cuatro mercenarios nos pasaremos un gran número de horas delante de la pantalla.
La jugabilidad va a ser directa y frenética, enfrentándonos a un gran número de enemigos a cada paso que damos. El inventario también se ha dinamizado al máximo, pues podremos equiparnos directamente con objetos beneficiosos que encontremos en el suelo pulsando arriba en la cruceta. Si no nos interesa, lo venderemos automáticamente pulsando abajo. La venta automática, si bien no es muy realista, por lo menos permite que el inventario permanezca ligero y que no perdamos horas navegando entre nuestro botín vendiendo piezas inservibles. |