Es curioso que, desde hace algún tiempo, se ha ido incluyendo en el vocabulario de los semióticos del píxel un nuevo denominativo, una categoría que hasta ahora no existía y que alude a un tipo de juegos heterogéneo, una clase nueva con ciertos puntos en común pero que, realmente, solo comparte su plataforma. Es lo que ahora mismo podemos denominar como juegos de móvil. Pues esto es, ni más ni menos, Fibble - Flick 'n' Roll, el estreno de la compañía alemana Crytek en este tipo de dispositivos.
Puzleando que es gerundio
Fibble es un juego de puzles, pero además tal cual, no vamos a andarnos con circunloquios. Sí, es verdad, pertenece a esa nueva hornada de títulos que aglutinan una pequeña dosis de estrategia, algo de habilidad pero, ante todo y repetimos una vez más, puzles.
Para situarnos un poco, en Fibble controlamos a un simpático alienígena que ha caído a la tierra después de que su platillo volante chocara con una lata de basura espacial. Pues bien, nuestra tarea será guiar al amarillo marcianito en su búsqueda de las piezas del citado ovni, que han quedado repartidas por las habitaciones de una casa. Por suerte no estaremos solos en esta épica aventura, unos cuantos jalandros del espacio unirán sus fuerzas a las nuestras para dar con las partes perdidas.
No hay una gran historia tras Fibble, esto es evidente pero al menos sí se ha puesto un buen afán en ilustrar muchos de los niveles con unas cinematicas que, como mínimo, nos ayudan a entrar algo en la temática. Asunto aparte es que por esto los tiempos de carga se vuelven dramáticos y le cuesta horrores pasar de nivel. Hasta aquí, nada nuevo. De hecho, si tuviéramos un “trilladometro”, ahora mismo estaría pitando a lo bruto. Pero por suerte, en Fibble la historia es algo meramente circunstancial, siendo lo más importante la fresca jugabilidad, un auténtico chorro de aire y una divertida experiencia... pero no nos precipitemos.
Fibble acierta mucho implementando un sistema de juego que combina las más granadas cualidades de los puzles, al uso con un pelín de estrategia y un bastante de habilidad. Para hacernos una idea, la cosa funciona con un mapa en el que hemos de llegar de A a B, recogiendo por el camino todas las monedas que podamos, puesto que serán el baremo que decidirá el metal de la medalla que obtengamos al acabar el nivel y que servirá para desbloquear nuevos mapas.
La gracia de Fibble es sin duda la forma de control de nuestro personaje. El calvo alien, funciona más o menos como una bola de pinball. Para impulsarlo hemos de hacerlo como si estuviera atado al suelo con una goma. De este modo, tenemos que tensarla y, al soltar, saldrá disparado en dirección contraria hacia donde hayamos estirado. Esta es la típica cosa que resulta mucho más difícil de contar que de hacer, creedme, el control es sencillísimo y mola.
Además de los obstáculos propios de cada mapa, tendremos que usar a los colegas del espacio de Fibble que, para más enjundia, deberemos colocar nosotros mismos por el mapa en las posiciones que más nos convengan. Cada uno de estos seres tiene sus propias características y dotan de un plus de dificultad que se agradece y mucho. Los escenarios representan a partes de la casa y, por lo tanto, será habitual que tengamos que lidiar con elementos domésticos que algunas veces nos ayudarán y otras servirán de acicate. En fin, nada realmente nuevo pero bastante bien ponderado si sacamos la media de dificultad/diversión.
Jugabilidad
Con riesgo de parecer reaccionario, debo decir que pienso que los sistemas de control para los juegos de puzles están ya todos inventados, y por tanto soy ciertamente reacio a implementar nuevas fórmulas que siquiera se atrevan remotamente a innovar. Pero dicho esto, en Fibble se ha llevado adelante con bastante buena mano un modo de mover al personaje que es genial y que no supone un impedimento para la jugabilidad. Ya hemos explicado cómo funciona, pero además del sistema de estirar/soltar, podemos atinar un poco más la tirada o prolongar un efecto o caída merced a los acelerómetros de nuestro dispositivo.
Ya decimos que funciona muy bien y añade algo de varianza y habilidad a un puzle que, probablemente, de otro modo sería mucho más lineal y marcado por la estrategia. La pantalla táctil de los cacharritos iOS, parece hecha adrede para estos juegos y el vástago de Crytek se mueve a las mil maravillas en ellos. Con todo, debemos aclarar que el juego gana bastante si lo corremos en un iPad, ya que la pequeña pantalla del iPhone a veces hace que pulsar en el sitio correcto en el momento de estrés exacto sea algo complicado.
Multijugador
Fibble promete con un enigmático “próximamente” que algo habrá, pero de momento debemos conformarnos con jugar en solitario. Podemos adquirir nuevos niveles y algunos “goodies” en la tienda in-game.
Gráficos
Fibble aprovecha estupendamente las cualidades de la GPU de los cacharros iOS y despliega un entorno gráfico nutrido y bonito, mostrando además el buen hacer de Crytek. Tampoco es para echar cohetes, pero como quiera que las pantallas de iPhone e iPad son muy agradecidas y el aspecto un poco a lo cartoon se presta, pues el resultado final es bueno y a veces hasta espectacular, vaya.
En algunos momentos los escenarios resultan especialmente destacables y están llenos de vida, con objetos que se activan al pasar al lado y que suponen sin duda el mejor activo sobre el que además se puede hacer “pinch”, es decir, podemos alejar y acercar la cámara pellizcando. El tema de las cinematicas es aparte, no pondría la mano en el fuego sobre si son motor o sólo un video, pero en cualquier caso les cuesta una vida cargar y no puedes atajar el proceso, toca tragárselas y, sinceramente, a veces no apetece.
Música/Sonido
Sin sobresaltos, lo esperado con efectos apañaditos y poco más. Las musiquillas también en su sitio.
Edición Española
Todo está traducido, las voces no están dobladas porque hablan en Fibblense. El precio en App Store es de 0,79€.
Conclusión
Pues a ver, Fibble es correcto en todo y, de hecho, si no fuera por la sobresaturación de juegos de esta lid que vivimos ahora mismo, hasta diríamos que nos parece notable. No es justo para el título de Crytek, porque es cierto que respira momentos mágicos y grandes instantes de diversión, pero el pulso del mercado no ayuda en absoluto a que destaque. Ahora mismo hay verdaderas toneladas de puzles monodosis para iOS o Android que, si bien es cierto que en general están algo por debajo de la calidad de Fibble, dificultan el que podamos hacer una critica abstrayéndonos de esta ingente competencia. Dicho de otro modo, si Fibble hubiera salido hace tres años, hubiera sido un referente apabullante y nos quitaríamos el sombrero ante él. En pleno 2012, el merito se diluye un poco, ésa es la verdad. Dicho esto, por los 0,79€ que cuesta lo recomendamos con mayúsculas para todos aquellos que quieran pasar un buen rato o, sencillamente, aún les quede un turno para entrar al dentista y no sepan qué hacer, es decir, para todos.
Lo mejor: Un juegazo de puzles con una media de calidad/precio excelente. Muy buenos gráficos, magnífica jugabilidad y permite jugar tranquilos de nivel en nivel cuando tengamos un ratillo.
Lo peor: Los tiempos de carga son mortales. A veces en iPhone se puede perder un poco el control por el tamaño de la pantalla (en iPad no hay ese problema).
Historia: 6
Jugabilidad: 8
Multijugador: --
Gráficos: 7,5
Música/Sonido: 7
Edición Española: 6

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