Si sois de los que disfrutáis habitualmente de los buenos juegos de velocidad, seguramente ya se os habrá pasado por la cabeza ir un paso más allá, dejar de lado vuestro leal pad y adquirir un buen volante. Hoy tenemos el placer de analizar una alternativa para aquellos usuarios que quieran cierta calidad, pero al mismo tiempo sin la necesidad de meterse en gastos excesivamente elevados. Os hablamos del Lamborghini Gallardo Steering Wheel, un periférico creado por la empresa Atomic Accessories y que viene con la vitola de contar con la licencia oficial de la mítica escudería italiana. Probado y testado durante unos días, aquí os traemos nuestras conclusiones.
Abriendo la caja y primer contacto
El Lamborghini Gallardo Steering Wheel se presenta como un volante compatible con PC, PlayStation 3 y PlayStation 2, inspirado en el que equipa uno de los automóviles más populares de la escudería italiana, el Gallardo LP 560-4. Con un diámetro de 26 centímetros, cuenta con cambio de marchas secuencial detrás del volante, al igual que en el coche en el que se inspira, e incorpora una base con dos pedales destinados a las funciones de gas y freno.

Entre las características que anuncia el fabricante también tenemos que destacar una rotación máxima de 270º, force feedback con soporte para las tres plataformas con las que es compatible, seis niveles de sensibilidad, dos botones traseros, D-Pad de 8 direcciones y un total de 11 botones configurables, todo ello con conexión USB.
Hechas las presentaciones pasamos a abrir la caja en la que viene el volante, la cual cuenta, todo sea dicho, con un diseño negro muy elegante coronado por un gran logo de Lamborghini. La abrimos y nos encontramos con lo siguiente:
- El volante
- Base con dos pedales
- Fuente de alimentación
- Soporte para mesa
- Soporte para sujetar el volante encima de las piernas
- Manual
- CD con drivers
Cogiendo el volante en la mano, la primera sensación es que se trata de un producto resistente, con un diseño más compacto que otros volantes de corte similar y bastante agradable al tacto, bajo peso y recubierto de una especie de goma que se nota que no resbala de las manos aunque estas acaben sudadas. El diseño es elegante, nuevamente con un logo de Lamborghini en el medio y una base que se alarga hacia atrás unos 25 centímetros. Y por si lo preguntáis, lo que veis plateado en las fotos es plástico, no metal, al igual que las levas para cambiar las marchas.
En cuanto a los pedales, la base es de plástico más corriente, con un aspecto bastante sencillo en general, a lo que hay que sumar unos topes de goma en la parte posterior para ofrecer cierto agarre. Los pedales en sí también son de plástico, aunque con una apariencia mucho más resistente y bastante firmes a la hora de presionarlos.
Instalación y montaje
Montar el volante en nuestro PC, PlayStation 3 o PlayStation 2 es sumamente sencillo. Lo primero será conectar el volante con los pedales, a continuación conectar la fuente de alimentación a un enchufe y, el tercer y último paso, conectar su puerto USB a la plataforma en cuestión. Así de simple y sencillo. Tanto en PlayStation 3 como en PlayStation 2 la detección es automática, sin necesidad de mayor configuración. En PC conviene instalar antes los drivers, aunque probado sobre Windows 7 el propio sistema operativo ya reconocía perfectamente el volante.

Un detalle que nos ha gustado es que no se ha escatimado en la longitud del cable USB, siendo éste de unos dos metros y medio, por lo que nos permite situarnos a cierta distancia del televisor o monitor en cuestión. En cuanto a su fijación, tenemos dos alternativas. Por un lado podremos fijarlo a una mesa, de no más de 3 centímetros de ancho, gracias a un tornillo que podremos ajustar hasta apretarlo lo suficiente. Además, por debajo de la base del volante salen a relucir cuatro ventosas que dejan el volante inamovible y totalmente fijado.
La segunda de las alternativas es hacer uso del soporte para poder sujetar el volante sobre las piernas. Este soporte consiste en una especie de “orejas” que se colocan opcionalmente a la izquierda y derecha del periférico y que situaremos sobre nuestras piernas. El tacto es agradable y al tener el volante poco peso en general se hace cómodo aunque juguemos durante unas cuantas horas, ya sea en una silla o directamente tirados sobre un sofá. Quizás si eres una persona muy corpulenta te obligue a tener las piernas demasiado juntas, pero lo normal es que te permita cierto juego. |