Por 2,49€ o por 80 Microsoft Points los españoles de LYC Games nos proponen una experiencia indie con cierto aire a proyecto final de master, pero con el suficiente empaque para salir a la venta. Basado en un estilo de “tower defense” y ambientado en un concepto espacial, este Sideral Defense consigue una premisa clara que todo videojuego debe tener: viciar y enganchar. Hay obvias limitaciones – comprensibles dado el envoltorio indie y los más que probables pocos recursos con los que se ha llevado a cabo – pero eso no impide el disfrutar de él, como veremos a continuación.
Un indie, con sabor patrio
Si antes de poneros a jugar al juego os pasáis simplemente por los Créditos os llevaréis una grata sorpresa. En él sólo aparecen dos nombres propios, el primero el de Darckonte, que ha programado, diseñado y dibujado el juego. El segundo, el de Lucas Gonzalez, que ha llevado a cabo la música. Quién haya estudiado algún máster de videojuegos o haya intentado acabar y cerrar un videojuego que salga a la venta, sabrá en sus carnes la ingente tarea y lo complicado que resulta esa gesta (más, si cabe, en nuestro país). LYC Games lo ha conseguido y no sabemos lo que les deparará el futuro, pero al menos pueden decir que tienen en el mercado un título cerrado y completo. Sea un éxito de ventas o no, esta podrá ser su mejor carta de presentación para futuros proyectos o incluso para recalar en otras empresas.
Pero más allá de echar una merecida mirada a lo que hay detrás del videojuego, conviene centrarse en lo que ofrece esta experiencia indie. Hay que reconocer que el envoltorio no es lo que más llama la atención en un primer momento, sobre todo si sois jugadores habituales de PC o de los títulos que aparecen en Xbox Live Arcade. Pero en el plano de Xbox Live Indie Games o en este caso a través de la plataforma GamersGate de PC, las exigencias se reducen y el prisma con el que se tienen que mirar se modifica. No es lo mismo analizar un Bastion o un From Dust, que un In the Pit o un Soul.
Pues bien, dicho esto nos encontramos con que el título se nos aparece en pantalla a una resolución estándar que no podremos modificar y con un borde negro a su alrededor si lo ejecutamos en una pantalla de resolución nativa superior a la del juego. Las posibilidades de juego se basan en un pequeño modo campaña, que da comienzo a través de un sencillo tutorial, y un modo “Time Attack” en el que completar diferentes “escenarios” lo antes posible y a través de diferentes dificultades.
Defensa radial, dificultad espacial
El planteamiento jugable es tremendamente sencillo de entender: debemos defender el planeta tierra ubicado en el centro de la pantalla, del cual salen unas líneas radiales que conectan con diferentes galaxias. Los enemigos aparecerán de las galaxias conectadas al extremo de la línea radial e irán avanzando por ellas si nosotros no lo impedimos. ¿Cómo? Pues con una serie de defensas que estarán a nuestra disposición y que deberemos colocar en las casillas ubicadas a lo largo de cada línea. Sencillo ¿verdad?
El primer tutorial nos muestra sólo dos líneas radiales a defender, es decir, sólo deberemos estar pendientes de dos carriles de ataque. Se nos enseña a obtener recursos a través de minerales o gas, para lo que tendremos que construir instalaciones pertinentes para cada uno de dichos elementos. Los minerales sirven para crear casi todas las edificaciones, mientras que el gas es más un condicionante/apoyo para las mejoras de dichas construcciones.
En cuanto a unidades disponibles se refiere, el cañón defensivo será nuestra unidad de ataque que disparará pequeñas ráfagas en línea recta. A medida que avancemos en cada uno de los niveles, repartidos en diferentes galaxias, desbloquearemos diferentes “mejoras” de dicho cañón. La primera será un lanzador de misiles que además de hacer mucho más daño, tendrá mucha más defensa. La segunda será un radar, muy útil para detectar a un tipo de enemigo invisible que nos pondrá en más de un aprieto. Por último tenemos la posibilidad de crear un emisor de ondas EMP con el que ralentizar a los enemigos en su avance.
Pero nuestro arsenal de ataque no acaba aquí, también podemos colocar unas minas explosivas que estallen en un gran radio de acción cuando detecten el paso de un enemigo. Será tremendamente útil, por otra parte, utilizar en su justa medida una especie de escudo de plasma que bien colocado entretendrá a los enemigos (dada su mayúscula defensa) mientras nuestros cañones les van atizando. Destacar también que el escudo puede mejorarse aumentando exponencialmente su defensa.
Pero obviamente la cosa se volvería aburrida si no hubiese alicientes de dificultad, y es que Sentinel Defense aunque empieza tímidamente, se vuelve complicado y retador a los pocos minutos de juego. Es exigente, estricto y no pasa ningún error, quizá demasiados pocos. La curva de dificultad se basa en ir añadiendo más líneas radiales e ir aumentando los tipos de enemigos. Primeramente nos atacarán unas pequeñas naves, seguidamente esas mismas naves irán con un potente escudo, a continuación aparecerá un tipo de enemigo que es capaz de traspasar nuestros escudos… y así sucesivamente. En todo momento, podremos reparar nuestras estructuras y de hecho hay una pequeña edificación, a modo de estación espacial, que nos irá añadiendo unidades de reparación, que poder invertir en nuestras construcciones dañadas.
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El mayor problema, que sufren muchos “tower defense”, es que como erremos en la colocación de una estructura (una quinta estación de recolección de minerales, en vez del sexto cañón de defensa) se nos puede ir toda la partida al traste. El concepto de prueba/error está demasiado desnudo y muy poco camuflado, con lo que sólo los más ambiciosos y voraces seguirán intentándolo e intentándolo hasta dar con la tecla correcta. Hemos de decir que en ocasiones se vuelve desesperante, pero precisamente esa desesperación es la que se transforma en gratificante cuando conseguimos superar el nivel.
El control de la cámara es mejorable, pues no siempre vemos lo que ocurre en los extremos de la pantalla (aunque creemos que se pensó así para aumentar la dificultad). Por otra parte, podemos controlarlo tanto con teclado y ratón, como con mando, siendo más cómodo (debido a que no podemos cambiar la configuración de teclas) a nuestro modo de ver jugarlo con mando.
Apartado Técnico
Tantos los menús, como los fondos de pantalla en cada nivel y el dibujado de las diferentes estructuras se antoja poco llamativo. Las animaciones de destrucción y lo caótico que resulta cuando cada línea radial está ocupada por enemigos, se nota que podía haber sido más trabajado. En absoluto estamos desmereciendo el trabajo de su creador, básicamente porque cumple su cometido de manera práctica y funcional. A nivel sonoro, bien es cierto que no hay demasiada variedad y se acaba haciendo bastante repetitivo.
Edición Española
El juego llega completamente en inglés, pero los pocos textos que hay son perfectamente entendibles. Se puede adquirir por el irrisorio precio de 2,49€ en Gamersgate (enlace), o por 80 Microsoft Points en Xbox Live Indie Games.
Conclusión
El joven estudio español LYC Games consigue asomar la cabeza en el competitivo mercado de los videojuegos con una propuesta basada en el concepto “tower defense” y ataviada con un envoltorio espacial. Difícil, exigente y con una curva de dificultad que se crece a los pocos minutos y sin apenas avisar, es una experiencia que apenas permite errores. No es nada especial en un género muy desarrollado últimamente, pero tampoco importa, pues como proyecto modesto (y al precio al que sale) tampoco se le puede exigir más.
Lo mejor: Difícil y exigente, consigue una sencilla premisa: divertir. Un precio irrisorio para unas buenas horas de vicio.
Lo peor: Como juego indie, tampoco exigiremos unos grandes valores de producción, pero los menús y algunos detalles visuales podrían haber lucido mejor. Tremendamente quisquilloso con el prueba/error.
Historia: --
Jugabilidad: 6.5
Multijugador: --
Gráficos: 6
Música/Sonido: 6
Edición Española: 6
Alternativas:
Enlaces recomendados:
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