Hace no mucho tiempo que los usuarios de Xbox disfrutaron de la última aventura protagonizada por Ryu Hayabusa. Ninja Gaiden es todavía hoy considerado como una de las mejores aventuras de acción de la generación pasada que se quedó inédita para todos aquellos que no tenían una Xbox. Si os lo perdisteis en su momento, ahora podréis disfrutarlo en PS3, así que ya no tenéis excusa. Quedáis avisados. Así que pasen tres años

A pesar de estar basado en un título del 2004 tiene muy buena pinta
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El paso del tiempo es algo inevitable y cruel, pero no parece que afecte en demasía a Ryu Hayabusa, pues su última aventura lanzada para Xbox a finales de 2004 sigue siendo tan divertida y apasionante como hoy en día. Desde su lanzamiento, Ninja Gaiden fue todo un éxito, que se vio acrecentado cuando, un año más tarde, se lanzó una nueva versión con muchas mejoras y que para distinguir acogió la coletilla de Black. En esta revisión se añadieron ciertas mejoras, como un control de la cámara manual, pues había recibido bastantes críticas, además de extras tan jugosos como el Ninja Gaiden de NES. Black fue todo un regalo para los usuarios de la consola negra de Microsoft, pues no sólo mejoraba un gran título de por sí, sino que lo hacía saliendo al mercado a precio reducido. Con el paso del tiempo parecía que la segunda entrega se acercaba, pero en vez de ello Itakagi y compañía nos han sorprendido con el remake o port de este Ninja Gaiden a PS3, adquiriendo una nueva coletilla: Sigma (Σ). Eso sí, aunque casi toda la base empleada ya había aparecido con anterioridad en Xbox, el precio al que sale a la venta es de 69.95€. Es una pena que Black en su día saliese a un precio tan ajustado y dos años después se actualice y mejore en casi todos los aspectos para salir en una nueva plataforma y aún así nos lo pongan a precio de novedad, aunque todo depende del lado por el que se mire. Antes de meternos de lleno con Sigma, voy a hablaros un poco sobre el protagonista y la historia de la saga. Ninja Gaiden hizo su primera aparición en 1988 en un arcade, pero tal fue su éxito que rápidamente tuvo versiones en Master System y en NES. Poco después salieron dos secuelas para NES y una entrega para Game Boy, pero a partir de ese momento se produjo un gran parón hasta la salida de la versión para Xbox, que sólo fue interrumpida por la recopilación de los tres Ninja Gaiden de NES para Super Nintendo. Por cierto, que hay una entrega de esta saga planeada para Nintendo DS que saldrá dentro de no mucho tiempo. Aunque la historia de Ninja Gaiden no parezca muy extensa, no podemos decir lo mismo de su protagonista Ryu Hayabusa, pues ha participado en otra de las sagas más famosas de Tecmo, Dead or Alive. Ha salido en todas las entregas de este juego de lucha desde la primera entrega, siendo siempre uno de los personajes más poderosos, pero tal ha sido su protagonismo que ha llegado a aparecer en la adaptación al cine de Dead or Alive. Volviendo ya sobre el argumento, veremos como el imperio Vigoor arrasa el pueblo natal de Ryu y roba la Espada del Dragón Negro, cuyo cuidado estaba a cargo del clan Hayabusa. Así pues, Ryu, como último miembro de este clan, deberá emprender un duro viaje para vengarse y recuperar el arma. También será importante el papel de Rachel, que ya salía en la versión de Xbox, pues tendrán una meta similar a la de Ryu, aunque le muevan diferentes motivaciones. Jugabilidad

Rachel parece tener tantos atributos como las luchadoras de DoA
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Para todo aquel que no disfrutó de sus virtudes en Xbox, decir que Ninja Gaiden ha sido, y es, todo un éxito debido a su frenética jugabilidad que potencia los combates inteligentes, donde deberemos estudiar cada uno de nuestros movimientos, combos y bloqueos. Si pretendéis pasaros este título aporreando los botones o repitiendo una y otra vez el mismo combo, vais arreglados. Aquí los enemigos no son tontos y cada uno mostrará una forma de atacar a la que deberemos adaptarnos para solucionar la papeleta de la mejor manera posible y con los menores daños posibles a nuestra salud. Así pues, queda en manifiesto que, aunque comparta género con otros gigantes como Devil May Cry o God of War, no se juegan de la misma manera. Casi es mejor ser todo un crack en títulos como Dead or Alive o Virtua Fighter para poder defendernos de primeras aquí, aunque tampoco nos salvará de ver como repetimos una fase o sección una y otra vez. Una vez que he dejado patente la necesidad de una gran pericia para poder avanzar en este título, además de muchos reflejos y templanza, me dispongo a alabar el genial sistema de lucha que tiene Ninja Gaiden. Sus controles no son nada complicados, pues hay tres botones de ataque que, combinados, dan lugar a un repertorio de golpes muy amplio y que se complementa a la perfección con las técnicas y poderes de nuestros enemigos. Tendremos a nuestra disposición muchas técnicas de combate, más las que podremos comprar en la tienda de Murasama, e incluso ataques mágicos (Ninpo), que se verán potenciados si agitamos el Sixaxis. Ésta es una de las novedades más forzadas e inútiles del juego, pues no aporta nada especial. El repertorio de armas se ha visto ampliado en esta edición con la aparición de dos espadas, que se manejan conjuntamente, como son la Garra de Dragón y el Colmillo de Tigre. En la mayor parte de títulos disponibles hoy en día se observa como la mejor defensa es un buen ataque, pero en Sigma descubrimos la importancia del botón de guardia, pues sin utilizarlo no podríamos durar ni diez minutos en pie. Este nivel de exigencia que pide el juego en todo momento puede parecer excesivo, pero desde Tecmo no parecen estar dispuestos a dar facilidades para que la mayor parte de los usuarios puedan disfrutarlos sin apuros. Quieren que sudemos sangre antes de poder superar dicha fase o de poder matar a ese enemigo final que tanto nos cuesta derrotar. Para ello, y como ya he mencionado, será vital estudiar los movimientos de nuestros rivales y anticiparse para tener una oportunidad de sobrevivir. De momento parece que Sigma tiene todas las papeletas para convertirse en el juego del año, pero también tiene ciertos aspectos que lo alejan de dicho galardón. Hay secciones que se hacen un tanto pesadas debido al ingente número de enemigos que salen a nuestro paso. Hay fases que se eternizan debido a este fenómeno, pero lo peor es ver como una habitación prácticamente vacía se vuelve a llenar de enemigos con tan sólo salir y entrar en ella de nuevo. Este tipo de conductas era habitual en generaciones anteriores, pero era algo que deseaba que desapareciese ya en las nuevas consolas, aunque, por desgracia, empañan un poco el resultado final, y más sabiendo lo duros de pelar que resultan todos los enemigos de este brillante juego.

Algunos enemigos finales son realmente espectaculares
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El principal reclamo de Sigma se centra en el manejo de Rachel. Este personaje salía en Xbox como un personaje no jugable, pero ahora sí podremos manejar a la voluptuosa cazadora de demonios Rachel. Ésta es la hermana de Alma, que fue convertida en demonio por Doku, uno de los enemigos que aparecen en este título. Su inclusión dentro del desarrollo da lugar a tres nuevas fases donde utilizará con gran maestría su martillo gigante, con el que aniquilará a todo rival que se le ponga enfrente. Cabe desatacar que sus movimientos son bastante más torpes y lentos que los de Ryu, con lo que se acaba el mito de que las chicas guerreras son más débiles y rápidas que los hombres. Pero lo que sí tiene relevancia es que sus fases no son tan emocionantes como las protagonizadas por Ryu y quedan bien gracias a que no son un número muy amplio. La táctica de combate de Ryu y Rachel difiere bastante, pues Rachel abusará del bloqueo y contragolpe para poder hacer daño ya que, en condiciones normales, resultará algo más lenta que sus enemigos, lo cual puede desesperar bastante en su tercera y última misión. Pero no os vayáis a pensar que Rachel iba a ser la única novedad jugosa de Sigma, pues algunas misiones han sido rediseñadas para incluir nuevas escenas de acción, como un nuevo enfrentamiento con un jefe final que antes solo aparecía en un vídeo. También es importante comentar que las escenas de vídeo han sido rehechas para que el argumento adquiera una mayor profundidad, al haberse añadido nuevas escenas como las protagonizadas por Rachel. También se han retocado ciertos aspectos del juego que parecen más bien pequeños retoques que cambios significativos en sí, como la eliminación del salto para superar pequeños obstáculos (ahora el personaje lo hará automáticamente), la aparición de tiendas cercanas a un enemigo final para que vayamos más preparados al combate o la inclusión de pequeños atajos en el control para que no visitemos tan a menudo el menú. La duración no es algo que os deba preocupar en exceso, pues estaréis bastante entretenidos intentando superar las 19 fases que, como mínimo, os llevarán casi 20 horas. Si a esto le añadimos alguna que otra sorpresilla que se desbloquea al finalizar el juego, tendréis muchas horas de diversión, aprendizaje e incluso sufrimiento al ver que no conseguís superar una zona en concreto. Está claro que, si sois algo impacientes, acabaréis desesperados con este título tan exigente, pero os recomiendo que os hagáis a la idea e intentéis superar todas las adversidades, pues este título bien las merece. Con respecto a Ninja Gaiden Black, he visto bastantes novedades pero no puedo olvidarme tampoco de ciertas opciones que se quedaron por el camino. Una de las más atractivas era disfrutar del Ninja Gaiden de NES, y para aquellos fans puede que la dificultad se haya visto algo relajada. Estos detalles, unidos al hecho de que si ya lo has jugado no encontraréis muchas novedades suponen el mayor lastre que arrastra esta adaptación a PS3. |