Después de muchos años de penurias (a base de mediocres videojuegos y paupérrimas películas), ya le tocaba a Aliens vs Predator probar otro trocito de gloria, que conseguirá con su primera incursión en Xbox 360 y PS3. ¿Queréis saber más? Pues seguid leyendo.
Apaga las luces, cámara y acción
El argumento no es algo que cobre un especial protagonismo en Aliens vs Predator. Se podría resumir simplemente en que el señor Weyland y su equipo de investigación encuentran unas ruinas relacionadas con los predator en un lejano planeta. Estos deciden abrir las ruinas, lo cual alertará a los predator de otros planetas, que no tardarán en llegar al lugar en cuestión. A esto hay que sumarle la presencia de xenomorfos en la colonia. En un principio podrán contener la presencia alienígena de estos horrendos bichos… pero, como siempre ocurre, al final todo se va al garete y se extienden por toda la base. En este marco se hace necesaria la presencia de los marines, y es así como se inicia Aliens vs Predator, que se centra más en mostrar la supervivencia de los humanos que en contar los hechos del resto de especies.
Como podéis intuir, el argumento de Aliens vs Predator es de lo más manido que se ha visto, pero lo realmente interesante no es esto, si no las angustiosas situaciones a las que nos someterá desde el minuto uno hasta el final.
El juego presenta en el modo historia tres campañas diferentes (una para cada especie), siendo la de los humanos la que más miedo nos hará pasar. De hecho, podría decirse que las sensaciones que nos deja son similares a las de un survival horror, ya que el constante terror por ver qué hay tras cada esquina o tras cada puerta nos invadirá en más de una ocasión.
Jugabilidad
Como ya he dicho, Aliens vs Predator ofrece tres campañas diferentes, así que empezaré hablando de las sensaciones que nos transmite cada una de las especies por separado.
La campaña de los marines es la que ofrece los resultados más similares a los de cualquier FPS. El arsenal del que dispondrán va desde el mítico rifle de pulso pasando por la pistola, la escopeta, el lanzallamas, etc. Todas ellas cuentan con un ataque principal y otro secundario, que nos suele dar la posibilidad de utilizar un tipo de disparo diferente más efectivo.
Además de las armas, vemos que los marines también contarán con bengalas (para iluminar estancias completamente oscuras), la linterna o un escáner de movimiento, que nos revela la distancia a la que tenemos a los enemigos más cercanos. Esto aporta bastante angustia en los escenarios más oscuros, pues los enemigos pueden mimetizarse con el escenario y atacar desde cualquier parte (los aliens) o volverse invisibles para atacar sin que los veamos (los predator). Es por todas estas sensaciones por las que yo creo que la campaña de los humanos es la que mayores tintes de survival horror tiene.
Luego están la campaña del predator, que está mucho más orientada hacia el sigilo. Estos seres tendrán unas potentes garras con las que atacar a sus enemigos en las distancias cortas (un ataque ligero y otro potente), pero sus habilidades no se terminan ahí. Tienen una enorme capacidad atlética para cubrir importantes distancias mediante un salto, la posibilidad de desplazarse rápidamente para estar pegado a un enemigo o un cuidado arsenal (con cañón de plasma, lanza y disco).
El predator también hace gala de unos interesantes gadgets. Por una parte está la visión térmica, con la que podrá ver la posición de todos los humanos que estén cerca de su posición, y por otra parte la posibilidad de volverse invisible a los ojos del enemigo. Con todo esto se convierte en un enemigo muy poderoso que puede dar buen uso al sigilo, ya que así sufrirá mucho menos daño que yendo a por todas. Además, la munición para los predator no es tan abundante como la de los humanos. |