Cualquier jugador con unos cuantos años a su espalda que haya visto unas imágenes de Trine, o algún vídeo del juego, verá que posee unas reminiscencias a grandes clásicos como Gobliins o The Lost Vikings, títulos en los que controlábamos a tres personajes, los cuales contaban con distintas habilidades, que nos servían para sortear los obstáculos de cada fase. Trine bebe directamente de estos juegos, pero aporta su granito de arena diferenciador que puede que lo convierta en un clásico con el tiempo.
Tres destinos ligados, muertos vivientes y un misterioso artefacto
Trine nos traslada hasta un fantástico mundo en el que la magia es la madre de la tierra, fuente de toda prosperidad y bienestar… Hasta que un buen día, el Rey fallece sin herederos, por lo que se desata una guerra civil entre magos, caballeros y un sinfín de vasallos sedientos de poder. Esta guerra sin fin corrompe la magia del mundo despertando un mal antiguo y latente, los muertos despiertan de su sueño eterno.
Tras esta breve introducción se nos muestran a los tres personajes protagonistas de la aventura. Una ladrona que asalta la Academia de los Magos para hacerse con el tesoro, un torpe hechicero que fracasa con un encantamiento y un guerrero que no ha visto un zombi en su vida. Tres protagonistas sin ningún nexo de unión aparente hasta que llegan a la sala del tesoro, descubren el artefacto Trine y advierten que si no unen sus fuerzas sucumbirán irremisiblemente.
Plataformas, puzles y saltos imposibles
La esencia jugable de Trine no dista mucho de los visto en títulos como Gobliins o The Lost Vikings, donde la coordinación entre los tres personajes y sus habilidades era esencial para superar cada fase con éxito, además de todo esto Trine propone un ligero toque RPG, que lo aleja un pelín de sus más directas influencias, pero ya hablaremos de ello más adelante. Lo primero presentar a los tres convidados de piedra.
Por un lado tenemos a la ladrona, ágil, esbelta, con un gancho que le permitirá acceder a lugares inaccesibles, sortear grandes caídas, o engancharse a determinados lugares. También cuenta con un arco que le permite acabar con los enemigos a distancia o cercenar según qué enganches. Pero todo arco cuenta con su correspondiente carcaj, siendo este la tercera habilidad de la versátil ladrona, permitiéndola reducir el tiempo de recarga entre flechazo y flechazo.
El mago es el segundo de nuestros protagonistas, no esperéis grandes bolas de fuego, porque ese no es su cometido. El mago será nuestro particular arquitecto, podrá invocar y crear plataformas, cajas y todo tipo de superficies, lo que nos permitirá cruzar zonas complicas, o crear alturas para acceder a otros niveles o saltar de un lugar a otro. Además de este poder arquitectónico, el mago podrá utilizar la telequinesis para mover los objetos que creamos y los que pueblan el escenario, los cuales no son pocos precisamente.
Por último nos queda el caballero, nuestro paladín y guardaespaldas, pues sus habilidades están focalizadas en el combate. Podrá arrollar a los enemigos con su poderosa carga, a su vez podrá atacar con su espada, y defenderse con su escudo, pero además, su fuerza bruta le permitirá cargar con objetos, o lanzarlos a los enemigos. No hay nada más bonito que ver huesos aplastados bajo una gran roca.
Lamentablemente los personajes no comienzan con todas sus habilidades “desbloqueadas”, por lo que según matan enemigos, encuentran cofres y resuelven los puzles subirán de nivel, lo que les permitirá ganar un punto de habilidad que podrán canjear en los distintos poderes… aunque cada poder tendrá un coste variable, desde un punto de habilidad, hasta 3. Un toque rolero interesante que dota de variedad al desarrollo, e invita al jugador a explorar todos los escenarios para desbloquear más habilidades; algo que se hará notorio en el último tramo del título, ya que con las habilidades más básicas será muy complicado sortear el juego.
Jugablemente no hay mucho más que reseñar, los entornos están perfectamente diseñados, de tal forma que debamos coordinarnos de forma precisa para sortearlos, si que se nota un pelín la linealidad de las situaciones, a pesar de que son bastante variadas, todo ello fruto de que pocas veces podremos pasar una fase de dos formas distintas, una pena. Aunque todos los caza trofeos podrán rejugar Trine para conseguir todos los Trofeos, secretos y habilidades.
Gráficos
Visualmente nos encontramos con unos entornos preciosistas, llenos de detalles, con una paleta de colores para nada recargada o histriónica, conformando una delicia visual pocas veces vista.
Pero más allá de esto confirmar que el diseño de los personajes queda un tanto empequeñecido ante la magnitud de los escenarios, con unas texturas un tanto flojas y unas animaciones no tan precisas como cabría esperar. Los enemigos a su vez adolecen de una reiteración preocupante, una lástima pues empaña el gran trabajo artístico que hay detrás.
En cambio, la física merece una mención aparte, pues está perfectamente desarrollada e implementada, de tal forma que hay que saber utilizarla en nuestro beneficio en los puzles. Todo un acierto.
Música y Sonido
La banda sonora de Trine mezcla perfectamente la epicidad con los momentos pausados y tranquilos, toda una delicia auditiva, además de poco repetitiva, puesto que cada fase cuenta con sus 3 ó 4 composiciones evitando la reiteración, ya que pasaremos mucho tiempo en dichas fases.
Los efectos de sonido no son muy destacables, pasando bastante desapercibidos, están perfectamente implementados y concatenados con la acción, pero más allá de este dato poco que destacar.
Edición Española
Trine viene traducido completamente al castellano, tanto textos como voces, con un trabajo de doblaje correcto, sin grandes voces o matices, pero a sin ninguna incorrección destacable.
Conclusión
Trine es una propuesta amena, un plataformas entretenido, enrevesado y lo suficientemente interesante para atrapar a cada jugador. Una lástima que es demasiado corto y poco rejugable, pero aún así muy recomendable.
Lo mejor: La física, gráficamente es precioso, la banda sonora épica, el toque RPG
Lo peor: Algunas animaciones, enemigos muy repetitivos, algo corto, poco rejugable, puzles sencillos.