Uno de los temas más candentes de estas últimas semanas han sido los problemas de Infinity Ward (creadores de la franquicia Call of Duty) y Activision, que llevó a sus fundadores, Jason West y Vince Zampella, a irse del estudio y a crear uno nuevo (Respawn Entertainment) bajo el paraguas de Electronic Arts, a donde han acudido otros muchos trabajadores de Infinity Ward. Tras diversas declaraciones e incluso una demanda interpuesta por ex-miembros de Infinity Ward, hoy ha hablado la otra parte implicada en el asunto, Activision, con su presidente y CEO a la cabeza, Bobby Kotick. En primer lugar, el señor Kotick señaló que no tuvieron otra opción que despedir a Zampella y a West, pues "no había nada que nos hubiese permitido conservarlos, así que lo hicimos para proteger los activos de la empresa y el interés de nuestros accionistas". El máximo dirigente de Activision también puntualizó que Zampella y West fueron despedidos por insubordinación, y que después de los 35 empleados que ya dejaron Infinity Ward voluntariamente, desde Activision harán todo lo posible para convencer a los talentosos empleados que todavía quedan en el estudio, pues según Kotick Infinity Ward seguirá siendo una pieza clave en el futuro de la franquicia Call of Duty.

Profundizando en las razones del despido de los máximos dirigentes de Infinity Ward, Kotick señaló siguiente: "La decisión de despedir a los dos ejecutivos no fue tomada a la ligera, y no fue tomada para privarles de sus bonus. Tampoco fue tomada sin realizar una gran cantidad de deliberaciones sobre las consecuencias que traería. Personalmente consideraba [a West y a Zampellla] amigos. Su conducta comprometió nuestra amistad, lo que fue igualmente decepcionante". Sobre el futuro inmediato del estudio, el presidente de Activision aseguró que Infinity Ward volverá a contratar a nuevos empleados y, por ahora, ya se encuentran trabajando en un nuevo pack de mapas para Modern Warfare 2, que se lanzará este mismo año. |