Criterion Games ha sido lo mejor que le ha pasado a Need for Speed desde que se lanzase allá por 2005 Need for Speed: Most Wanted. La adquisición por parte de Electronic Arts de este estudio ha permitido dar un soplo de aire fresco a la saga de la mano de los creadores de Burnout, que entrega tras entrega demuestran el buen hacer y la artesanía con la que elaboran sus productos. Ahora le llega el turno al “remake” de Most Wanted, que sin lugar a dudas gustará a todos los fanáticos del asfalto y el olor a goma quemada.
Criterion + Need for Speed: Un binomio que funciona
Resulta curioso que el primer y original Need for Speed: Most Wanted ya tenga siete años a la espalda, y que a pesar de ello mucha gente demandase años atrás una secuela. Y eso que todos los años hubo uno o dos nuevos lanzamientos de Need for Speed. Sin embargo, los fans de esta saga de velocidad quedaron prendados de lo que EA Black Box hizo en su día con dicho título, pues resultaba divertido a rabiar y sumamente espectacular. Ante esta petición, los astros se alinearon, ya que Electronic Arts se hizo con Criterion Games y ya desde hace unos tres-cuatro años trabajan en la saga Need for Speed. El primer fruto fue Hot Pursuit, un título de notable alto (o sobresaliente bajo) del que nos quedamos prendados allá por 2010. Sin embargo, cuando supimos que este estudio estaba enfrascado en un nuevo Most Wanted fue cuando realmente nos frotamos las manos.
El título de 2005 de EA Black Box destacaba por tres elementos en particular: un mundo abierto lleno de posibilidades, la historia y el hecho de ir ascendiendo por la lista de más buscados hasta llegar a ser el más habilidoso y rápido sobre el asfalto. Pues bien, en Criterion Games han decidido mantener dos elementos y sacrificar uno de ellos en este nuevo título, pues aquí no nos encontraremos con trama alguna que amenicen el paso entre carrera y carrera. Eso sí, para compensar veremos algunas novedades muy interesantes y atractivas. Aquí la única historia que nos interesa es saber que hay una lista de diez pilotos sumamente peligrosos, rápidos y habilidosos en la ciudad de Fairhaven, y nuestro objetivo es ir desbancándolos uno a uno hasta que nosotros lleguemos a lo más alto de dicha lista. No hay más.
Lo que no fallará es la lista de vehículos, que aunque un tanto escasa si se compara con algunos rivales, está llena de auténticos bólidos. Aquí podremos conducir un Lamborghini Gallardo, un Porsche 911, un BMW M3 Coupé, un Audi R8 GT Spyder, un Dodge Viper, un Alfa Romeo 4C Concept, un Shelby Cobra 427, etc. Marcas como Mercedes Benz, Bentley, Lexus o Chevrolet también tendrán alguno de sus modelos más exclusivos y lujosos… aunque también habrá lugar para otros coches más “corrientes”, como un Ford Focus RS500 o un Mitsubishi Evolution X. También hay sitio para algunos todoterrenos, e incluso algunas rarezas como bólidos de tipo F1.
Jugabilidad
Need for Speed: Most Wanted se juega de una manera muy similar a lo que generalmente conocemos como arcades de velocidad. Esto quiere decir que el comportamiento de los vehículos no es realista, para que así el desarrollo de las carreras sea entretenido y desenfrenado sin mayores preocupaciones. No tendremos que atender a muchas opciones en el sistema de control, pues con los dos gatillos controlaremos el acelerador y el freno, mientras que también habrá un botón para el freno de mano y otro para el nitro. Así pues, no os costará mucho cogerle el punto. Si acaso, se percibe cómo el sistema de derrapes de los vehículos está algo más acentuado, acercándose por tanto un poco más a las sensaciones que nos dejó en su día Burnout Paradise.
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Nada más arrancar ya se nos explica la importancia de los llamados Speed Points, unos puntos que acumulamos al ganar carreras, resistir a persecuciones policiales o realizar diversos tipos de hitos relacionados con la ciudad de Fairhaven o con el vehículo que estamos conduciendo. Estos Speed Points los iremos acumulando para así superar a los que tengan los pilotos de la lista de Most Wanted, y en cuanto alcancemos a uno, podremos desafiarlo para así superarlo definitivamente… e incluso para hacernos con su “buga”. El primero de los rivales será un conductor de un Alfa Romeo 4C Concept, aunque bastará con que busquemos un poco por los recovecos de Fairhaven para encontrar vehículos sumamente potentes. La mayor parte están repartidos por el escenario, y podremos cambiar de uno a otro al situarnos cerca de él.
Como novedad vemos que cada vehículo puede ser mejorado, aunque no mediante la compra de diferentes packs de mejoras con dinero, sino ganando eventos específicos. Así, todos los vehículos cuentan con una serie de pruebas que nos permitirán disponer de unas ruedas más profesionales, un chasis mejorado o un nitro que nos permitirá disponer de un turbo que se recargará ante ciertas acciones en la carretera. Cada una de estas mejoras afectará al rendimiento del vehículo en parámetros como la aceleración, velocidad punta, control, peso o resistencia. Por cierto, olvidaros de 'tuning', ya que aquí las modificaciones son únicamente mecánicas y de color de la carrocería en los talleres, que dicho sea de paso nos servirán para restablecer a un estado impoluto nuestro coche… y lo podremos hacer en mitad de una carrera sin perder ni un solo segundo.
Como herencia de Burnout Paradise vemos que el nitro se cargará al circular por el carril contrario, realizar largos derrapes, derribar a rivales a través de empujones o embistes, etc. A su vez, también hay algunos guiños a la conocida obra de Criterion, pues el diseño de algunas partes de la ciudad nos ha recordado a otros tramos de Paradise City. A modo de ejemplo dejamos el puente con dos alturas, donde la segunda altura solamente será accesible si saltamos por la rampa que hay en la mediana que separa los dos sentidos. |