¿Puede ser un juego de Kinect recomendable y de calidad? Por supuesto, faltaría más, y ejemplos hay bastantes. Dance Central, Your Shape, los títulos de Double Fine y muchísimos más que parecen ser olvidados de la memoria colectiva de muchos jugadores habituales. No siempre funciona, es obvio, pero en esta ocasión nos encontramos ante un título con una formula conocidísima y trillada pero que funciona a las mil maravillas. También nos encontramos con un control casi perfecto y sin los problemas de otros juegos de Kinect y, para rizar el rizo, el envoltorio y el precio son lo suficientemente atractivos como para justificar su compra. ¿Queréis saber más?
Angry Birds + Burnout Crash pero en medieval
Eliminad todo prejuicio contra Kinect, si sois de los que aún lo tenéis y abrid los ojos y la mente ante Wreckateer, porque por 800 Microsoft Points ofrece una experiencia que funciona, divierte y tiene suficientes horas como para que cualquier persona de la casa – desde la madre que juega competiciones a Halo, hasta el chaval que se pasa el día en el SimCity Social (por variar un poco los estereotipos) –, se pueda divertir de lo lindo con esta mezcla de Angry Birds y, por citar un ejemplo muy gráfico, Burnout Crash.
¿Recordáis cuando en Burnout 3, Criterion la lió de lo lindo con el modo Crash en el que poder lanzar un coche contra varios vehículos aparcados y conseguir el máximo de puntos a través de múltiples explosiones encadenadas? ¿Estáis familiarizados con el concepto de Angry Birds de lanzar los pajarracos a través de una catapulta para impactar en diferentes edificaciones? Pues los chicos de Iron Galaxy Studios nos traen una mezcla de ambos que, sorprendentemente, funciona y contiene más elementos, horas y dificultad de las que pueda aparentar a simple vista.
La mecánica es muy sencilla, tú eres un recluta que a través de un mundo medieval deberá poner fin a la invasión de una serie de trolls en múltiples castillos. Para ello deberemos conseguir destrozar los castillos de las formas más variadas posibles, a fin de conseguir las puntuaciones más altas y así desbloquear nuevos niveles. Diferentes tipos de granadas, combos y multiplicadores al destruir estructuras, una buena y estudiada dosis de power-ups, además de un control simple que funciona y que encima permite apuntar de manera sorprendentemente precisa.
Control más preciso de lo que parece
El fundamento en el que se basa la jugabilidad de Wreckateer no es nada difícil de entender y muy intuitivo de poner en práctica. Nosotros controlamos al personaje que manejará la ballesta, así que tendremos que acercarnos a esta moviéndonos por el espacio que nos indicará la pantalla; una vez estemos frente a ella acercaremos las manos juntas hacia fuera con el fin de coger la zona de carga de la catapulta. Una vez en nuestras manos nos movemos hacia atrás para tensar la gran ballesta y, con las manos moveremos a izquierda, derecha, arriba o abajo para inclinar el artilugio de tal manera que el proyectil vaya por la trayectoria deseada. Una vez escogido el punto hacia el que queremos lanzar abrimos las manos en un gesto rápido y el proyectil saldrá disparado.
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Fácil y muy sencillo, amén de que los primeros niveles ya se encargan de poner a practicar al jugador este detalle. Lo genial del asunto es que Kinect reacciona francamente bien y el grado de precisión que podemos obtener, al mover los puños en diferentes direcciones, es más que sorprendente, hasta el punto de ajustar pequeños grados en la pantalla con suaves gestos de nuestro cuerpo. Además, cuando lanzamos podemos orientar la bola dándole pequeños golpes con las manos con unos guanteletes especiales. El único problema de esta precisión es que se exige un salón francamente grande, al menos 2 metros de profundidad y unos 3,5 de ancho.
Los lanzamientos son una parte importante, obviamente, pero también lo son los diferentes elementos del escenario y los diferentes tipos de proyectiles. Por ejemplo, a medida que vayamos desbloqueando niveles irá aumentando la complejidad de los escenarios y se buscará el hacer el máximo de destrucción posible con un solo tiro o, más correctamente explicado, se buscará generar el máximo de puntos, lo cual no siempre significa que tenga que ser a través de una destrucción absoluta. Pues bien, dentro de los muros de los castillos habrá colocados montones de dinamita que si acertamos en ellos reventarán aun más la pared de piedra. Lo mismo con una serie de trolls que pululan por cornisas y balcones. Si conseguimos destruir tres de ellos nos darán un “tiro de repetición” (por si fallamos uno, que podamos tirar atrás y repetir).
No se acaban aquí los elementos interactivos, también habrá globos aerostáticos a destruir, así como una serie de escudos que flotarán en el aire y que nos darán suculentos premios. Algunos son escudos que nos proporcionarán 10 mil o 5 mil puntos si conseguimos derribarlos, pero otros, por ejemplo, permitirán que cuando el proyectil impacte contra algún elemento, este se esparza como la metralla destruyendo aún más a su alrededor. |