Square Enix cuando quiere, puede y de sobra. Ya se salió con el genial The Worlds End With You en Nintendo DS y aunque tropezó con Final Fantasy XIII supo retomar la saga y dar un do de pecho con el infravalorado, pero de grandísima calidad, Final Fantasy XIII-2 (sí, es probable que tras leer este comentario, decidáis no seguir leyendo, pero os instamos a continuar porque vale la pena). Ahora, tras experimentar con la lucha con Dissidia: Final Fantasy llega el turno de hacer un Ouendan, un Elite Beat Agents pero de Final Fantasy. Con la cantidad de calidad que hay en la franquicia en lo que a banda sonora se refiere era un movimiento obvio, pero no imaginábamos que les saldría tan condenadamente divertido.
Fantástico homenaje a 25 años de Final Fantasy
Quizá muchos esperaban que para el 25 aniversario de la franquicia Square Enix se sacara de la manga el tedioso y reiterativo remake de Final Fantasy VII pedido por los fans. A estas alturas, tras pervertir a Cloud, Sephirot y compañía con Crisis Core para PlayStation Portable y con Advent Children (aunque sea una flipada 3D bastante recomendable si lo tomáis como lo que es) es obvio que a Final Fantasy VII es mejor dejarlo dónde esta. Máxime porque siempre estarán los que preferirían Final Fantasy VI (para otros muchos el mejor), Final Fantasy VIII (para otros también el mejor) y así sucesivamente hasta el infinito y más allá…
Así que “la Square Enix” de calidad y que aún tiene valentía en su interior ha decidido crear un juego musical para homenajear a la franquicia. La lucha de PlayStation Portable con Dissidia: Final Fantasy no fue un mal experimento, aunque de lejos muchísimo mejor la segunda parte que el paso en falso o globo sonda que fue el primer Dissidia. Dicho y hecho, la compañía recoge lo mejor del género y le da una vuelta de tuerca con toques RPG y con un batallón de temas a cual más excelso.
Ouendan y Elite Beat Agents sentaron catedra en su día en Nintendo DS. Realmente lo reventaron con un concepto musical tan atractivo y divertido como exigente y difícil. Uno de esos títulos que daba sentido y demostraba que Nintendo DS y su concepto táctil podían dar muchísimo más de sí. Dentro de Ouendan había melodías que para los que lo jugaron ya se han convertido en prácticamente himnos de la consola (y sino que se lo digan al descomunal tema “Linda Linda” y el cocinero de Osu Tatakte Ouendan). Siguiendo con la nostalgia de los juegos musicales de Nintendo DS saltamos a otra nostalgia muchísimo más profunda y duradera: la de las bandas sonoras de Final Fantasy.
Desde Final Fantasy I a Final Fantasy XIII. Theatrhythm Final Fantasy (sí, lo sabemos, el nombre es probable que no sea el más adecuado) recoge varios de los temas más importantes de cada uno de los títulos. Una tarea imposible y que obviamente gustará a unos y disgustará a otros, pues escoger sólo cinco temas de bandas sonoras compuestas por más de 70 melodías es una tarea muy complicada. A veces bordan la selección, como en el caso de Final Fantasy IX y otras derrapan un poco como en Final Fantasy X. Sea como fuere esta obra de Nintendo 3DS no vive de la calidad eterna de sus temas, sino de un planteamiento jugable apto tanto para todos los públicos como para más de un masoquista/hardcore.
Exigente y divertidísima melodía
Ante todo hay que destacar que pese a ser un juego musical, Square-Enix se ha tomado la molestia de redactar una leve, extraña y hasta humorística historia. El diseño de los personajes, cabezones y de monigote, acrecienta esa sensación de que esto no es más que una blanda guasa de toda la franquicia. Para ello se retoma lo planteado en Dissidia: Final Fantasy y se narra que Caos y Cosmos vuelven a estar enfrentados y para ello deberemos restaurar el Rhythm, el cristal mágico que insufla de música y vida a dicho mundo. ¿Cuál será nuestro fin? Devolver todas las notas posibles al citado cristal y así conseguir que la luz vuelva a su normalidad. Otra cosa puede que no, pero imaginación en Square-Enix tienen un rato.
Lo primero que hacemos al iniciar partida es crear un grupo de cuatro combatientes a elegir entre los 13 títulos de la franquicia. No esperéis personajes o melodías de los anexos Tactics, Crystal Chronicles, FFX-2 o FFXIII-2 porque no los encontraréis. Aquí podéis escoger al Guerrero de la Luz, Firion, Caballero Cebolla, Cecil, Bartz, Terra, Cloud, Squall, Yitán (Zidane), Tidus, Santotto, Vaan y Lightning. Cada uno con unos atributos y un nivel 1 que iremos mejorando a medida que avancemos en el juego.
¿Pero cómo se juega a Theatrhythm? Pues a través del modo “Music Play” que contiene tres propuestas jugables en su interior. La principal y más destacable es la de Series, en la que jugaremos en grupos de cinco melodías por cada uno de los trece Final Fantasy citados. Por otra parte también tendremos el modo Challenge y el Chaos Shrine que explicaremos más adelante. Para que os hagáis una idea, si escogéis, por ejemplo jugar a Final Fantasy VII tendréis un Opening y un Epílogo y entre medio tres temas que dan nombre a tres planteamientos jugables bien distintos: Nivel de Tema de Batalla, Nivel de Tema del Mundo y Nivel de Tema de Vídeo.
Es decir, se ha escogido un tema mítico de los combates, un tema de ambientación cuando íbamos explorando el mundo y un tema típico de alguna de las portentosas cinemáticas. Flanqueando a estos tres temas hay el que suele ser el Opening o Main Theme del título y al final el epílogo que suele ser el Ending Theme o el de los Créditos del juego.
Pues bien, para entender como se juega al título es necesario conocer las bases del juego y aprender que hay tres tipos de notas: la de Toque (de color rojo y que habrá que tocar cuando dicha nota pasa por el circulo objetivo), la de deslizamiento (generalmente de color amarillo y con unas flechas indicadas en su interior que nos indicarán hacia que sentido deberemos deslizar el Stylus) y la de continuación (de color verde y que deberemos tocar para mantener el Stylus presionado y seguir el dibujo que la línea verde esté generando). Quizá escrito cueste imaginárselo, pero hay disponible una Demo que os permitirá entender estos conceptos muchísimo mejor.
Con esto en mente es más fácil entender como ir encadenando cada nota. Si tocamos la pantalla cuando la nota (sea cual sea) pasa por el circulo Objetivo podremos obtener diferentes puntuaciones tales como “Miss – Bad – Good – Great – Critical”. Se sobrentiende que si no cometemos ningún fallo vamos generando una cadena perfecta que nos permitirá optar por la puntuación más alta, la S, a la cual le siguen A, B, C, D, E y F. |