Después del análisis del Curve 9360 os traemos ahora el del modelo Bold 9790, un terminal de la canadiense Research in Motion (RIM) con la versión 7 del operativo BlackBerry OS y alguna que otra sorpresa que rompe un poco el esquema de la firma. Si bien ya con la llegada de la nueva serie de productos decidieron integrar un chip NFC y realizar mejoras en la pantalla y óptica de la cámara, así como la integración de flash en gamas más bajas, este modelo analizado ahora es, sin ninguna duda, uno de los máximos exponentes de la marca por debajo del Bold 9900. Nos encontramos ante un terminal con el ya emblemático teclado característico de esta gama y un rendimiento superior al encontrado en series anteriores, debido al nuevo procesador Marvell de 1 GHz y nada menos que 768 MB de RAM.
Primer contacto con el equipo
El terminal lo encontramos en una caja muy similar a la que ya vimos en el Curve 9360: totalmente negra con el logotipo de BlackBerry en su parte superior y que, al abrirla, nos presenta el equipo en primer lugar. Debajo de este, un compartimento para los manuales y otro para los cargadores (incluye tanto el europeo como el americano, al igual que en el caso de su hermana pequeña analizada anteriormente). Cabe recordar que Research in Motion ha reducido considerablemente el tamaño de los cargadores respecto a la serie anterior, algo que realmente hacía falta. Como puedes ver, el del iPhone 4S es bastante más grande y el que incluyen los HTC un poco más. Un punto a favor de la marca, más cuando es totalmente necesario moverse con el cargador cuando vamos a pasar un par de días fuera de casa.

Al coger el equipo apreciamos una mejor calidad en los materiales de construcción que en la gama Curve: la parte posterior está acabada en goma de buen tacto y todos los laterales del terminal están atravesados por una banda metálica que mantiene muy bien el aire ejecutivo de los equipos Bold. La parte delantera, en cambio, está acabada en el mismo plástico que el empleado en los Curve. No convence ni a la vista ni al tacto, pues no parece especialmente acertado en esta gama. Por otra parte, como la pantalla (de 2,44 pulgadas) es táctil, aparecen con mucha facilidad huellas por toda la zona.
Hemos encontrado un defecto de acabado que parece común en bastantes equipos y no solo en nuestra unidad: la tapa posterior no se sujeta todo lo bien que debería y se desplaza un poco en cualquier dirección. Además tampoco convencen los botones laterales (volumen, silencio y conveniencia), pues son demasiado duros y pequeños como para utilizarlos con frecuencia. El teclado, sin embargo, es muy bueno y relativamente fácil de acostumbrarse a la posición y tamaño de las teclas. La velocidad con la que se puede llegar a escribir es muy alta, no hace apenas ruido y convence bastante más que el incluido en las Curve, pues tiene resortes independientes en cada tecla. Mencionar también que la salida de auriculares (de 3,5 milímetros) se encuentra en el lateral izquierdo del equipo.
Para movernos por la interfaz podemos emplear tanto el trackpad óptico, ya característico de todas las gamas de BlackBerry, como la pantalla táctil. Aquí es donde echamos de menos un panel de mayor tamaño y resolución (como el de la Bold 9900), y es que si ya estamos acostumbrados a terminales táctiles donde ya las 4 pulgadas son el estándar, se hace raro usar equipos con pantallas más pequeñas. No obstante, la mejora entre este Bold y el 9780 (al que reemplaza) es nula a nivel técnico: 2,44 pulgadas y 480 x 360 píxeles de resolución con la misma densidad (246 píxeles por pulgada). Una pantalla de 2,8 pulgadas y resolución VGA (640 x 480) daría más soltura a la hora de desplazarnos por la interfaz y una mayor capacidad de navegación. Por otro lado, si bien el panel presenta una resolución adecuada para su tamaño, los ángulos de visión no son demasiado buenos.
En cuanto a las medidas del terminal, decir que es en general un equipo bastante compacto con un fondo mucho menor que la serie anterior de BlackBerry (es considerablemente más delgado que un Bold 9780) con 11,4 milímetros frente a los 14 del ya mencionado. Su peso, de 107 gramos, hace que sea un equipo ligero y fácil de llevar con comodidad en el bolsillo. En comparación, el Bold 9900 sin tener más grosor (10,5 milímetros) es más ancho y alto, con un peso de 130 gramos. A modo de comparación, el iPhone 4S supera la cifra, pues llega hasta los 140 gramos y es algo más delgado (9,3 milímetros). A continuación mostramos el peso y fondo de distintos terminales relevantes:
- BlackBerry Bold 9780: 122 gramos / 14 milímetros
- BlackBerry Bold 9790: 107 gramos / 11,4 milímetros
- BlackBerry Bold 9900: 130 gramos / 10,5 milímetros
- iPhone 4S: 140 gramos / 9,3 milímetros
- Samsung Galaxy S III: 133 gramos / 8,6 milímetros

Software
Poco queda (finales de 2012) para que Research in Motion adopte QNX en sus equipos, y seguramente ésta sea la última serie de terminales con el sistema operativo propietario BlackBerry OS. No obstante, y fuera de toda duda, sigue siendo competente y con su última actualización (versión 7) le aporta una dosis de funcionalidad que le hacía falta (se comentaron las mejoras respecto a la versión 6.0 del sistema operativo en el artículo del BlackBerry Curve 9360). En cuanto a cifras brutas de aplicaciones de la tienda BlackBerry App World, en comparación con la App Store de la plataforma iOS de Apple o Google Play para Android, se queda bastante atrás, pero las que realmente utilizamos las podemos encontrar con facilidad en cualquiera de los tres sistemas operativos mencionados.
El movimiento por la interfaz se hace muy fluido y más versátil al contar con la posibilidad de utilizar el panel táctil a nuestro antojo cuando nos interese, algo que resulta especialmente útil para hacer zoom cuando navegamos por Internet. Un detalle que ya hemos comentado es que el tamaño de la pantalla nos resulta un tanto escaso, pero siendo un terminal más orientado al mercado empresarial que al de consumo, donde predominarán las aplicaciones de gestión de la mensajería sobre las relacionadas con multimedia, se puede pasar por alto. Mencionar que tras instalar, desinstalar o actualizar determinadas aplicaciones más o menos importantes del sistema operativo, el terminal ha necesitado un reinicio completo para poder utilizarlas. Este es, por ejemplo, el caso de actualizar BlackBerry Messenger o la App World. Como ya ocurría en versiones anteriores de BlackBerry OS, al apagar el terminal lo que ocurre es que hiberna (no se apaga completamente) para un arranque más rápido. |