Llega la secuela de Endless Ocean, el original título de Wii que nos proponía relajarnos buceando y observando a las más variopintas criaturas marinas. Su secuela llega con el objetivo de hacerlo una experiencia más completa.
Somewhere beyond the sea, somewhere…
Una de las mejores cosas que tiene Wii es que su particular planteamiento hace que determinados desarrolladores se arriesguen con propuestas que en otras consolas ni siquiera intentarían por miedo al fracaso. Uno de esos desarrolladores es Akira, que hace tres años realizaron Endless Ocean, un juego con el submarinismo como eje central y que, a pesar de ser mejorable en determinados aspectos, sí resultó un título interesante y original por lo que solemos entender por un videojuego. Ahora llega su secuela, intentando ofrecer una experiencia más completa y atractiva para aquellos mínimamente interesados en explorar el fondo del mar.
Historia
Nuestro protagonista, que tendrá el aspecto y el nombre que nosotros le demos, está realizando una tesis doctoral sobre cultura popular y el tema elegido es la leyenda del canto de los dragones. Se dice que hay un palacio en el mar en donde podrían vivir los mismísimos dragones. Así pues, nuestro protagonista se une a Expediciones Submarinas R&R con el fin de convertirse en un buen submarinista y encontrar dicho legendario lugar. Al principio del juego, usando el recurso de presentar la historia por el final, podremos observar cómo encontramos las misteriosas ruinas, dejándonos con la intriga de lo que puede haber dentro realmente y cómo llegamos a descubrir dicho lugar. Una historia sencilla pero logra mantener el interés.
Jugabilidad
La historia comentada sirve de excusa para dar lugar a una aventura que nos llevará a recorrer una serie de localizaciones alrededor del mundo en los que poder practicar el submarinismo. Dicha aventura no es muy compleja, siempre tendremos muy claro lo que debemos hacer y cumplir con los objetivos es fácil, si bien logra mantener el interés gracias a las diferentes situaciones que se nos van proponiendo, como, por ejemplo, explorar un palacio sumergido. En cualquier caso, es un componente bastante válido como hilo conductor con el que ir descubriendo las diferentes actividades que tendremos disponibles y, como decimos, explorar los diferentes entornos en los que descubrir nuevos animales.
Y es que de lo que se trata principalmente es de bucear y explorar los diferentes entornos, encontrando alrededor de 300 animales sobre los que podemos aprender cosas. Éste es uno de los atractivos de la serie, su valor educativo, y que interesará a cualquiera que quiera aprender cosas sobre el mundo marino. Podremos encontrar un buen número de tipos de peces, mamíferos tantos acuáticos como terrestres (en determinadas zonas podemos salir a la superficie y explorar, si bien suelen ser zonas muy pequeñas y con el único atractivo de observar los animales que allí se encuentran) y, en definitiva, una variedad bastante amplia de animales, incluso de agua dulce.
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Cómo no, uno de los mayores atractivos para los completistas será el de conseguir observar cada una de las criaturas del juego, que se irán añadiendo a un álbum con el número de ellos observados. Y conseguirlos todos nos llevará bastantes horas de exploración pues, además, determinados animales sólo aparecen en un momento del día o en un determinado lugar. La interacción con ellos, eso sí, es un tanto limitada pues, aparte de darles de comer, poco más podremos hacer con ellos, salvo agarrarnos a alguna ballena para que nos lleve de paseo.
Controlar a nuestro submarinista es fácil, si bien hay que tener en cuenta que nos desplazamos por el agua, por lo que su movimiento puede ser un poco lento y torpe para algunos. Pero moverlo es tan fácil como pulsar el botón B para que nade y dirigirlo llevando el cursor a los bordes de la pantalla. El resto lo haremos seleccionando con dicho cursor y con una sencilla interfaz en la que elegir las opciones que tenemos disponibles en cada momento, como, por ejemplo, usar los diferentes instrumentos que tenemos a nuestra disposición.
Estos van desde un sensor con el que escanear el fondo marino en busca de objetos ocultos hasta un púlsar, con el que poder sanar a los animales y aturdir a tiburones y determinados animales peligrosos, pues en esta ocasión algunos sí pueden suponer un peligro, restándonos la barra de oxígeno, que sirve también como barra de vida. Una vez se vacíe, nos veremos obligados a regresar al barco. Este es el único elemento de acción propiamente dicho en un juego que, por lo general, es una experiencia bastante tranquila.
Endless Ocean 2 resulta bastante completo, pues hay mucho que hacer más allá de la aventura, que, como comentábamos, en el fondo es una excusa para ir mostrando poco a poco todo lo que el juego tiene que ofrecer y no hacerlo de golpe (aunque se trata de una buena excusa, eso sí). Podemos ejercer de guía, llevando al cliente por los lugares o a buscar las criaturas que desea ver; podemos fotografiar lo que queramos y ejercer de fotógrafo para las revistas; todos los animales que observamos pasan al álbum antes comentado y pueden colocarse en un acuario al que tendremos acceso a las pocas horas de la aventura, podemos enseñar trucos a un delfín y luego participar en espectáculos, etc.
Además, podemos dedicarnos a buscar tesoros, y esto, junto a todo lo anterior, nos permitirá ganar dinero con el que comprar tanto nuevos trajes de submarinismo como mejoras tales como aumentar el tiempo de oxígeno. Además, muchas de las cosas que hagamos durante el desarrollo del juego nos permitirá obtener títulos que, cómo no, una de las gracias será conseguirlos todos. |