Desde que la obra de J.R.R. Tolkien volviera a sonar fuerte tras la salida de las películas de Peter Jackson, hemos asistido a un incesante chorreón de títulos basados en su obra. Algunos eran de dudosa calidad; otros, juegos más que interesantes. Sin embargo, quedaba un filón por explotar. Si juegos como WoW están teniendo tal éxito, ¿por qué no iba a poder la Tierra Media concebir a un MMORPG? Parece que ya hemos encontrado la respuesta a nuestras plegarias, y se llama El Señor de los Anillos Online: Las Sombras de Angmar. ¿El MMORPG que esperábamos?

Ven aquí, amiguito
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Lo primero que hay que tener en cuenta es que este ESDLA Online no es ninguna revolución ni mucho menos. Es un MMORPG que llega en el momento justo en el que WoW se ha consolidado y ciertos jugadores buscan otras experiencias que coinciden además con las ánsias de muchos de poder sumergirse de lleno en la Tierra Media como Eru manda. No a través de la cantidad de juegos de estrategia que hay en el mercado, si no a través de la posibilidad de asistir como visitante de lujo a La Comarca, por ejemplo, y sentirte un hobbit. Eso es algo que muchos esperaban y una de las mayores bazas de este título. Y es que no es lo mismo jugar en la Tierra Media que en otro mundo épico más, no es lo mismo basarse en la obra de Tolkien que crear otro mundo online más. Y es que basarse en la obra de Tolkien puede ser algo que juegue a favor, pero también en contra. Recrear con exactitud esta obra en un mundo online y hacer parecer que está vivo no es ni mucho menos fácil. Sin embargo, el resultado ha sido espectacular y nos veremos envueltos en un mapa fiel a la ambientación que esta obra exige. Si bien es cierto que no contamos con la Tierra Media al completo ya que, por el momento, solo dispondremos de la zona de Eriador, donde se encuentran El Bosque Viejo y La Comarca entre otros lugares. Así, sitios como Gondor deberán esperar al momento en el que juego se amplíe para poder ser disfrutados. Cuando digo que no es ninguna revolución, similar a la que quizás haya sido WoW, es que realmente no aporta nada realmente espectacular al género, pero sí tiene pequeños detalles y una simpleza garante de una gran diversión. Al comenzar crearemos a nuestro jugador; elfo, humano, enano o hobbit. Son cuatro razas únicamente, algo muy criticado, aunque realmente no se pueden sacar razas de donde no las hay. Quizás hubiese aportado otro punto de vista la inclusión, por ejemplo, de orcos, pero ese es otro berenjenal para el que quizás el juego no esté listo aún. Pero algo que probablemente sí hubiese sido primordial es la distinción entre razas. Hombre de Rohan, Hombre de Gondor, etc. Este juego de subrazas, por llamarlo de alguna manera, hubiese dado pie a una variedad más agradable, a más roleo y, en definitiva, a más vida al juego. Y es que dejar al Hombre en Hombre simplemente es una generalización que, en el contexto de esta obra, no tiene cabida. Sin embargo, una manera bastante sencilla y original de personalizar a nuestro personaje es completar los diversos deeds o hazañas que encontraremos en nuestro viaje. Estas hazañas, que van desde aniquilar una serie de enemigos a usar equis veces una habilidad, nos pueden reportar nuevos título sin más repercusión que la estética. Un ejemplo podría ser <<Nombre>> “Guardián de las Ered Luin”. Además, dependiendo del deed que completemos, podremos desbloquear algún que otro trait (talento).

¡Acercaros si tenéis lo que hay que tener!
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Dentro de estas cuatro razas contamos con diversas clases: Campeón, Guardián, Ladrón, Capitán, Sabio, Cazador y Juglar. No cada raza puede ser la clase que desee y, excepto el humano, todos tendrán restricciones. Por ejemplo, no podremos ser Elfo Ladrón o Hobbit Campeón, pero sí podremos ser Humano Ladrón, Humano Campeón, Humano Juglar, etc. Así, una vez elegida nuestra raza y clase y determinado el aspecto físico y nuestro origen, iremos a parar a la Tierra Media. Cada raza irá a parar a un sitio distinto; los Hobbits en la Comarca, los Hombres en Bree, los Elfos en Rivendel y los Enanos en Moria. Cada una cuenta con diversas características iniciales y una serie de habilidades que irá ampliando de forma lógica conforme avance en el juego. Para ir ampliando nuestro abanico de skills, habrá que ir al instructor de clase pertinente y pagar una cantidad para que nos instruya. Esta cantidad cada vez será más grande, de modo que ser un Sabio conocido en toda la Tierra Media no es, ni mucho menos, gratuito. De igual forma que tampoco lo es el título; si al principio contamos con un mes gratis, luego habrá que abonar una cuota mensual, como viene siendo habitual. Sin embargo, pese al éxito que puede llegar a cosechar este título en nuestra península, este puede verse mermado en mayor o menor medida al no llegar traducido. Es cierto que pasó esto con WoW, y que su éxito ha aumentado considerablemente con su traducción. Así que esperemos que, finalmente, el juego se traduzca, ya que no todo el mundo tiene un nivel medio de inglés que le garantice comprender el juego como es debido. Explorando la Tierra Media Llegar es lo primero, luego tocará questear más y más. Y questear en ocasiones significa matar y matar. Sí, es un MMORPG, para qué engañarnos. Ya he dicho antes que no es ninguna revolución, pero el título logra mantener una constante argumental que no cansa, además del éxtasis que supone ir viendo poco a poco, caminata a caminata, los sitios que pudiste paladear en la obra de Tolkien. Se trata de un mundo muy, muy denso y cada sitio tiene una cantidad de detalle abrumadora. Al empezar, por ejemplo, con un elfo, iremos a parar a Rivendel, que está siendo atacada. Así comienza nuestra primera quest consistente en matar cinco intrusos. Tras ser encomendada por el mismo Elrond, este nos mandará a otro lugar y así sucesivamente. Como se puede apreciar, el hecho de ir cumplimentando “una misión” en la Tierra Media hace que nuestra estancia en ella sea más “profunda” que vagar por ella con el único propósito de matar y matar sin trasfondo alguno. De tal manera, no sólo veremos a Elrond, sino que iremos viendo otros personajes tan emblemáticos como Gimli, por ejemplo.

¿Soy el único con ganas de quitarse la camiseta?
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Hay que tener en cuenta que la Tierra Media es muy extensa. En esta parte, pese a contar con Eriador únicamente, la densidad ya mencionada del territorio hace que debamos alquilar monturas para desplazarnos. Al igual que en WoW, más tarde podremos comprar una montura a cambio de un riñón y, mientras, tocará alquilar una, aunque aquí no volaremos por rutas aéreas sino que iremos a caballo. A lo largo de nuestra travesía será necesaria la interacción con otros jugadores, ya sea al comprar objetos en casas de apuestas a otro user o al negociar con ellos objetos necesarios que sólo ellos pueden elaborar con la profesión u oficio que hayan escogido. Para acceder a un oficio, antes deberemos acudir a un Master of Apprentices que nos enseñará (o descubrirá) nuestra verdadera vocación. Cada vocación (armero de armaduras, armero de armas, explorador, historiador, pulidor, silvicultor, granjero) comprende tres oficios que van desde joyero a sastre. A partir de ahí hay repartidas diversas quests para cada oficio con las que ahondar en ellos. El sistema de traits o talentos no es como en juegos como WoW, donde adquirimos uno nuevo a partir del level 10, sino que se irán desbloqueando al completar deeds, al completar misiones, al subir de nivel,… Así, el juego deja de limitarse en parte a matar y matar para subir y lograr nuevos talentos, ya que habrá deeds tales como visitar los distintos puntos de una región, para lo que no es estrictamente necesario aniquilar una especie. Para aprender estas habilidades, una vez desbloqueadas, simplemente habrá que hacer una visita a un bardo, que nos las proporcionará a cambio de una cantidad de dinero. En definitiva, el sistema de juego no se aleja mucho de lo visto en World of Warcraft, donde, por ejemplo, nos encontraremos cosas como la recompensa de doble exp al matar un enemigo por un determinado tiempo de resteo, el desgaste del equipo, una interfaz muy similar, etc. Sin embargo, ambos títulos guardan una gran distancia en lo que concierne al modo de juego PVP. ESDLA Online, claramente orientado al PVE, tiene aquí un gran bache que intenta solventar en el Monster Play (Modo Monstruo). Este modo consiste en que, al no poder realizar PVP en el modo principal, debido en parte a la falta de dos facciones, como ocurre en WoW, y con la intención de satisfacer esta necesidad de gran parte de la comunidad, a partir del nivel 10 podremos crear nuestro monstruo en una poza siniestra y aterrizar en Ettermoons. Así, encarnando a un uruk, por ejemplo, recorreremos estas tierras con este personaje. Sin embargo, tener que “huir” a otro lugar para poder jugar en modo PVP (o PvMP, como se le ha denominado) y lejos de tu personaje principal es algo que no termina de convencer. Así que, si eres un asiduo de este modo de juego, quizás ESDLA Online no sea tu juego. |