Otra opinión, por Carlos López
No lo voy a negar, a estas alturas es una tontería hacerlo. Mi experiencia con StarCraft fue tardía y mala. Por una parte lo pude probar por primera vez cuando ya llevaba en el mercado más de cinco años, con el aliciente de que sólo era en partidas multijugador, en las cuales me veía completamente aplastado por mis adversarios.
Hace un par de años tuve la oportunidad de asistir a un evento de Blizzard en París, donde la beta estaba a nuestra completa disposición. Fue entonces cuando me llamó mucho más la atención el título. Me considero un gran amante de los juegos de estrategia en tiempo real, pero dadas las adversas condiciones anteriormente detalladas, nunca le había dado la justa oportunidad a este título.
Ahora he tenido la oportunidad de probar con calma la beta de la esperadísima secuela, así que voy a intentar ofrecer unas primeras impresiones vistas por alguien que no conoce demasiado bien su precuela, alguien que lo ve como un nuevo juego y no como una segunda parte.
Nos encontramos ante una beta cuyo único componente es el multjugador, así que será en este aspecto en el que nos centraremos. Nada más empezar tendremos que escoger dos nombres para nuestro perfil. Esto es algo nuevo y que hasta ahora no habíamos visto en ningún otro título, un nombre y un apellido para cada jugador. Para algunos supondrá un problema, pero para otros sienta un muy buen precedente.
Tendremos como modo principal las partidas clasificadas, donde empezaremos a jugar desde el nivel más bajo para ir progresando poco a poco bajo determinadas condiciones, como por ejemplo ganar 3 partidas online en dicho nivel. De esta forma Blizzard se asegura de que todos los jugadores encuentren una experiencia multijugador adecuada a su nivel, y no partidas aleatorias donde pueda tocar un jugador experto que nos arrolle o un novato que nos entorpezca.
Por supuesto también podremos disputar partidas personalizadas, tanto con amigos como con búsqueda de otros jugadores, donde podremos escoger el mapa, las condiciones de victoria, el número de jugadores, etcétera. Como no podía ser de otra manera también estará la opción de asociarnos con otros jugadores y enfrentarnos contra la máquina.
La parte social de los juegos cada vez es más importante, es por ello que los perfiles de jugador serán lo más completos posibles en la nueva y renovada Battle.net dentro del propio juego. Podremos ver nuestras estadísticas, las repeticiones de las partidas disputadas y los logros.
Una vez seleccionada una partida el sistema de búsqueda es realmente rápido y eficaz y en apenas medio minuto podremos estar ya listos para jugar. Nada más empezar una ligera sensación de déjà vu, como si esto ya lo hubiésemos visto antes. Y es que, efectivamente, si al título original le mejoramos los gráficos y le ponemos modo panorámico, tenemos StarCraft II.
De nuevo todas las estrategias pasarán por recoger suministros (tanto minerales como gas vespeno) y generar unidades, al menos de defensa, lo más rápidamente posible. En general las razas no han sufrido demasiados cambios exceptuando el lavado de cara hacia una estética más colorida con una paleta de colores amplísima.
Tras combatir en multitud de partidas con las tres razas siempre llego a la misma conclusión, y es que la jugabilidad sigue siendo exquisita, cada unidad tiene sus pros y sus contras, pero en general, es un equilibrio perfecto.
Otro cambio que algunos no notarán es la música, y es que las canciones plagadas de “metal” han dado paso a versiones más suaves y relajadas. Tampoco es que sea algo sustancial o demasiado clave, pero forma parte del lavado de cara general.
Concluyendo ya, nos encontramos ante una nueva versión del clásico, que apenas evoluciona en ningún aspecto. Muchos usuarios se sentirán defraudados por esto, pero lo cierto es que tan exquisita y equilibrada jugablidad, que tan buenos resultados ha dado, no necesita ningún cambio. No me cabe ninguna duda de que será el juego de estrategia en tiempo real del año y cuyas partidas multijugador serán el centro de atención durante muchísimo tiempo como ya sucedió con el primero.
Enlaces recomendados:
|