En el universo online y los modos multijugador, siempre se han distinguido dos variantes muy diferenciadas: el modo cooperativo y el modo competitivo. Si llevamos esto al género de los MMO, estas dos diferenciaciones adoptan una denominación un poco más técnica: PvP y PvE. PvP (Player vs Player) se refiere al modo competitivo en el que un grupo de jugadores se enfrentan entre sí, con el fin de eliminarse mutuamente del mapa. El modo PvE (Player vs Enviroment) se refiere el modo cooperativo, en el que un grupo de jugadores colaboran con el fin de eliminar los obstáculos que se les presentan en el título en cuestión.
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Y os preguntaréis, a qué viene esta introducción tan técnica. Pues bien, es opinión del que esto escribe que para entender bien la propuesta de League of Legends (LoL a partir de ahora), el juego que nos ocupa en este análisis, es necesario tener bien claro los conceptos antes desgranados. Y la razón es que, antes de enfrentarse a LoL, el jugador debe tener en cuenta que se va encontrar con un juego dedicado por entero el PvP. Aquí no hay misiones, ni quests, ni bosses. El único fin del juego es enfrentar a dos equipos en un mapa, y ver quién consigue hacerse con la victoria. Aunque eso sí, de una forma bastante fresca y adictiva. Tras estas aclaraciones, entremos en materia.
Defense of the Ancients
Cuando se analiza un juego, es conveniente ver cuáles son sus orígenes y sus inspiraciones. Y en el caso de League of Legends, se podría decir que su origen proviene de las frías tierras de Rasganorte. Efectivamente, queridos lectores, los orígenes de League of Legends se remontan al mítico WarCraft III y a su expansión The Frozen Throne. Y es que fue un mod de este clásico título de estrategia el que sirvió de inspiración para el desarrollo de League of Legends. Este mod, de sobra conocido por la comunidad de jugadores del título de Blizzard, llevaba por nombre, Defense of the Ancients.
Creado por un modder conocido bajo el pseudónimo de Eul, el mod utilizaba el Editor de WarCraft III, aunque se cambio por completo el entorno de fantasía épica de la saga de Blizzard. Por el contrario, Feak se inspiró en el mapa Aeon of Strife, proveniente de otro título de Blizzard: StarCraft. Desde su concepción original, el mod ha sufrido multitud de variaciones, mejoras y versiones, siendo la más conocida de todas, la denominada Defense of the Ancients AllStar, creada por Steve "Guinsoo" Feak. Esta versión es la más relacionada directamente con League of Legends, puesto que el propio Feak ha sido uno de los principales desarrolladores del juego, junto con otro veterano modder: Steve “Pendragon” Mescon, que también se encargó de gestionar los foros oficiales de DotA AllStar.
Como podrán comprobar aquellos que hayan tenido la oportunidad de probar DotA AllStar, la mecánica de juego de League of Legends debe mucho a lo visto en el popular mod, teniendo ambos como misión la destrucción de la base del equipo contrario y teniendo ambos como elemento clave la figura de los héroes. No obstante, existen muchas y muy variadas mejoras en League of Legends: un trasfondo único, unos héroes más trabajados, unos mapas más variados..., en definitiva, lo que diferencia un mod de un juego completo. No obstante, la sombra de DotA está presente en todo el juego, con lo que, en mi opinión, era necesario echar la vista atrás para hacer un justo homenaje al origen de League of Legends. Hecho este ejercicio de historia, nos ponemos manos a la obra para analizar en profundidad League of Legends, un juego que cuenta con muchos puntos a favor, y algún que otro punto oscuro.
Clases y personajes
En League of Legends, al igual que ya ocurría con otro grande, Dofus, no existen las clases como tal. No hay razas, ni especializaciones. Por el contrario, todo el concepto de LoL se basa en dos pilares fundamentales: el Invocador y los Campeones. En palabras llanas, podría decirse que el jugador toma el papel del Invocador, un poderoso mago de las legendarias tierras de Runaterra, que deberá lidiar los conflictos de la región de Valoran invocando a un Campeón, avatares que luchen en su nombre y en los de la alianza política que representen, en los denominados Campos de la Justicia.
Si bien hemos dicho que en este título no existen las clases, hay que decir que según se vayan ganando batallas en los Campos de la Justicia, la experiencia de nuestro invocador irá aumentando, con lo que sus habilidades aumentarán, lo que le permitirá invocar campeones cada vez más poderosos, entre otros muchos detalles y elementos, que preferimos que descubráis por vosotros mismos. Además, cada campeón dispondrá de unas características determinadas, con lo que podría decirse que cada uno representa a una clase canónica de las presentes en todo buen juego de rol que se precie.
No obstante, y en opinión del que esto escribe, a pesar de que el número de campeones a seleccionar es, de primeras, abrumador (y seguirá aumentando a medida que pase el tiempo), este planteamiento se queda un poco cojo en profundidad, en comparación con otros títulos del género. Y es que, los propios desarrolladores de Riot Games han declarado en varias ocasiones que no consideran a League of Legends como un MMO al uso, si no que se centran en la figura de las batallas, siendo el único elemento persistente del juego, los Invocadores. Sea como fuera, se echa de menos un poco más de profundidad, siendo este uno de los puntos bajos del juego. |